HAY QUE MATARLOS A TODOS
Por Alex
Tal vez estemos partiendo de un error.
(Tal vez todo sea un error).
Tal vez nos estemos equivocando al pedirle a una sociedad que desprecia hasta límites inimaginables a “los jóvenes marginales”, que los proteja, que los cuide, que al menos los entienda.
Una sociedad que, día tras día, se encarga de expulsarlos de las escuelas, del trabajo, de la familia, de la vida misma; que día tras día no hace mas que cerrar puertas y levantar paredes (no paredes imaginarias, sino bien altas de ladrillos y cemento), que los estigmatiza, los rotula como “pibes chorros” y otras cosas mas inmundas, que solo les gusta mirarlos a los ojos cuando salen borrachos y cagados a trompadas en el programa mas pornográfico de la televisión argentina, “Policías en acción”.
Una sociedad hipercontradictoria.
Una sociedad que mientras por un lado, el de los niños y vejetes ricos, hace un culto a la juventud eterna. Mucho gym, mucha “liposucción”, mucho gatorede, mucha silicona en tetas que no se resisten a la inevitable ley de Newton, mucho trote liviano por algún lugar paradisíaco del Calafate, “personal trainer” al lado, celular pegado en la oreja, mas concentrado en lo que pasa en la bolsa de Londres que en La Salada.
Una sociedad Peter Pan, pero mala.
Una sociedad que a la vez condena a miles de jóvenes a vivir una vida de mierda. Que los priva de una vida que al menos se acerque a la dignidad que cualquier persona tiene el derecho de vivir.
Una sociedad que vive del delito.
Donde la policía y los políticos organizan todas las tranzas que puedas imaginar.
Drogas, prostitucion, contrabando, desvió de fondos, secuestros Express, trata de personas, y sigue la interminable lista.
Una sociedad que necesita jóvenes que no “piensen en nada” (¿saben estos perfectos idiotas que cuando uno no tiene futuro lo único que hace es pensar?), una sociedad que necesita tener un chivo expiatorio en quien cargar toda sus frustraciones, todos sus miedos, toda su incapacidad de hacer algo para que la cosas no sean como son
Una sociedad que necesita una juventud quebrada, aniquilada, estupidizada, sometida, controlada, falsamente desbocada (me detengo en esto, con mis estudiantes del CEBAS siempre hago esta comprobación, que de tan obvia no se ve, o no quiere verse. ¿Cuántos son los jóvenes pobres que delinquen? U 1% del total? Un 5% del total? Un 20%? Y el 80% restante????.... esos a quien carajo les importa, ni siquiera salen en el noticiero del mediodía), vuelvo, una sociedad que necesita una juventud envenenada hasta los huesos, una juventud en estado de pudrición, de abatimiento.
Una sociedad que en definitiva no los necesita.
Un error pedirle a esa sociedad que no baje la edad de imputabilidad.
Un error.
Un acto de credulidad inocente.
Testimonial.
Mejor preguntarse el porque la edad aun no ha sido bajada a 12 años, o a 8 años, o a 4 años.
Eso es lo extraño.
“el sospechoso, un masculino de piel oscura, portaba algún elemento contundente dentro de una extraña bolsita a cuadritos celestes (igual que su guardapolvo), se hallaba merodeando un institución de enseñanza elemental (léase jardín de infantes), cuando fue abatido por las valientes tropas de la policía bonaerense, que en un acto de sabia prevención, lo cocinaron a balazos (como corresponde), acortando de esta manera su futura y miserable vida. El sospechosos, un masculino de guardapolvo celeste a cuadritos dijo a la prensa, que por pura casualidad se hallaba en el lugar unas ultimas palabras, (mientras sangraba por la boca y la nariz), “buenas tardes señorita, que bonito es el jardín, nos reímos mucho, mucho, y nos gusta estar aquí”, después hizo lo que mejor podía hacer, morir.”, pasamos a otra noticia, dijo Santo, “a Wanda Nara le regalaron un cerebro…..”
En los setenta Marcuse decía “esta es una sociedad carnívora”. Ni siquiera llegamos a eso. Esta es una sociedad que no come a otros, sino que se come a si misma. Se mastica su propio vientre. Y hace como que lo disfruta.
“Si hay una esperanza esta en los proles” decía Orwell. Hoy me gustaría decir, “si hay una esperanza esta en los jóvenes y en los que ven en ellos algo más que una amenaza”.
Algo van a hacer… o ya lo están haciendo y yo soy lo bastante estupido para no verlo.
“la vida se abre paso” diría Spilberg.
Y ellos son lo único vivo entre tanta muerte televisada.
Mientras la patrona mira y escucha lo que le cuenta Santo Biasatti, “dos jóvenes de catorce años mataron a un abogado en la calle Fangucho”, “esto no da para mas”, continua Santo, “es una desastre, una vergüenza”, dice la minita de turno a su lado, “algo hay que hacer” termina Santo, casi como desde el cielo, “algo hay que hacer”, repite… todavía no se anima a largar un grito de “HAY QUE MATARLOS A TODOS”… pero no falta mucho.
UNA VEZ COMO TRAGEDIA, OTRA COMO FARSA.

que los que sufrieron en carne propia el genocidio se hayan vuelto genocidas es una perla mas de esta "civilizacion barbarie".
es estado genocida israeli se caga en los miles de muertos que genera su masacre en la franja de gaza.
como diria un libro pedorrisimo de un ultra derechista "hitler gano".
por goleada.
alejandro gonzalez
FUTBOL Y POLITICA (2)

Hermano/a Cristian, seudo capitán.
Antes que nada, me parece que debo hacer algunas aclaraciones para que, mas luego, se entienda de que, y como, estoy hablando.
Yo, yo mismo, hace rato que deje de discutir.
Creo que toda discusión es banal.
Es una perdida de tiempo.
Es un despilfarro de energías que atentan decididamente contra el principio de entropía.
Siento esto, porque en toda discusión una de las partes busca imponer, sutilmente o agresivamente, su opinión sobre la otra parte que discute.
Totalitarismo en estado puro.
Hermano Cristián, yo no deseo ponerle nada a nadie (salvo a esa pendeja de segundo que tiene un culo que por si solo haría las revoluciones democráticas burguesas y la proletaria juntas), así que este libelo no pretende discutir nada.
Solo convierte en bites una mira distinta a la suya.
Solo eso.
Para los pibes que están aprendiendo a escribir, o a discursear, voy a abrir el texto con una cita (por aquellos del principio de autoridad….. es como si todo lo que siguiese esta refrendado por el tipo que escribió la cita): dice Albert Camus (si tengo que explicar quien es Camus, estamos en el horno. Solo les digo que el tipo es un escritor de la putísima madre, autor de una novela bellísima que se llama “El Extranjero”, y que estuvo comprometido hasta las bolas con todo el proceso de liberación africano, y la movida del mayo francés), dice Camus, “todo lo que aprendí en mi vida fue jugando al fútbol” (para vos Julito).
Me siento identificado con ese dicho.
Por eso va.
Hermano/a, usted dice que el fútbol aliena.
Yo le conteste en su blog que “la civilización aliena”, es mas “la civilización es barbarie” le puse (perdón).
Con lo cual, siendo el fútbol parte de la cultura, no puede hacer otra cosa que alienar.
Pero para no volvernos Marcusianos, limitemos la mirada al tema del fulbito.
Yo siento, (no se si noto que uso el “siento” en lugar del “pienso”, esto se debe a que me identifico con el “impresionismo” y no con el racionalismo de saldo), que la pregunta que usted quiere hacerse y hacernos esta formulada incorrectamente.
Permitame explicarle, mostrarle otro punto de vista.
Otro altillo.
Por un lado, creo que entre el fútbol profesional y el fulbito, hay una diferencia de orden y no de grado.
Es decir, son cosas verdaderamente diferentes.
A priori, es verdad también, que esta diferencia no las hace menos alienantes a ninguna de ambas variantes.
Si lo son, es tema de otro texto, de otra mirada, no de esta.
Es mas, creo que dentro del fútbol profesional hay diferencias entre los tipos que juegan el “argentino a”, y lo que juegan “la Champion League”.
Yo acuerdo contigo cuando decís que “el fútbol sirvió para manipular a las masas”, cuando en broma tiras “no será que la mesa nos esta alienando sábado a sábado” (algo así), y acá esta el eje de la cuestión.
Bien decía Freud “el chiste dice lo que la conciencia calla”.
La cuestión no es “jugarse un fulbacho, mirar fútbol de primera, ir a la cancha, colgarse de u paraavalanchas, o pegarse a una radio para enterarse como salio Flandria”. La cuestión es si “ese tiempo que le dedico al fútbol no tendría que invertirlo en una actitud mas “militante” que haga algo para salvar al mundo”.
This is the cuestion!!!!!
Desiderata: esta distintitas miradas entre el que esto escribe y Robertito García, son las que dieron origen al bellísimo cuento en fascículos “Trotsky Artimañero”.
Ahora bien… supongamos que usted le dedica una tarde del sábado al Fulbín, (si usted llega a las 12 de la noche a su casa porque se encontró con su amante y le hace creer a la patrona que se quedo practicando corners, ese es otro problema), teóricamente le estaría sacando una tarde a la “militancia” (llamémosle con este nombre solamente para simplificar (ceteris paribus)”.
Usted estaría alienado porque su única misión seria correr detrás de una pelotita mientras el mundo se cae a pedazos.
Pensemos… y si en lugar de jugar al fútbol usted decide dormirse una siesta.
O echarse un buen polvo.
O escuchar a Bach.
O escuchar a don Omar.
O leerse los “nueve libros de Heródoto”.
O los once tomos del “Capital”
O clavarse una película.
O simplemente no hacer nada, hacer un mismísimo carajo.
¿Se estaría alienando?
Acá la pregunta entra en su verdadero territorio.
Se clarifica.
Y no es otra que, ¿debo militar full time para desalienarme?
Yo no tengo respuesta a ella.
Si he optado por jugarme un Fulbín, lo que de por si es toda una respuesta.
Iba a escribir algo más, pero no.
Le dejo un afectivo abrazo.
SUDISTAN - CAP 4: EL PINTOR

Para Erika
Va el pintor.
Sube la loma que rompe el ras de esa pampa limada.
Valija de madera en la mano.
Un precarisimo caballete.
Algunas telas.
Una botella de bourbuon por la mitad.
Un par de pinceles.
Oleos.
Mas abajo.
Los dos ejércitos.
Pobres.
Desarrapados.
Desvencijados.
Miserables.
El pintor mira la escena.
Un campo de interminable pastizales.
Resecos.
Inútiles para todo.
Una llanura enfermiza.
Lejos de los verdes de Joyce.
De los amarillos de Van Gogh.
De los ocres de Rembrandt.
Solo mugre.
Solo el color de la mugre.
El pintor va directo al bermellón.
Largas pinceladas cargadas de rojo brillante.
El pintor conjura la sangre por venir.
La poca sangre de esa soldadesca que se muere de sola estar parada al rayo del sol.
Un el sol mierdoso.
Abrasivo.
El pintor abomina del paisaje.
“Un paisaje del carajo”, se dice, y le pone un río.
Un rió tan desmesurado como esa pampa.
Sabe que en estas tierras solo tiene lugar la desmesura.
Le pone un río de agua barrosa.
Un río que se pudre en su cauce.
Un río que desprecia la tierra que moja.
Un río que desprecia su rol de fondo de una batalla entre dos ejércitos condenados a la más idiota de las muertes.
El pintor sabe bien que esa es una guerra imbecil.
Que nunca sus ejércitos serán los de las viejas batallas heroicas.
No merecen más que aniquilarse.
Que sembrar la tierra con sus propias mierdas.
Que carecen infinitamente de toda belleza.
Y el tipo va y los pinta.
Los engalana.
Los embellece.
Los prolija.
Les infunde valor.
Los llena de deseo.
Los manda a morir con el deseo de ser muerto.
Los mejora.
Los hace ser.
Va y pone.
Árboles.
Cañones de bronce.
Armaduras.
Fusiles.
Caballos.
Barcazas.
Jinetes.
Infanterías.
Banderas.
Estandartes.
Generales.
Tamboriles.
Espadas.
Carretones.
Mosquetes.
Sables.
Birretes.
Y algarabías.
Algarabías.
Gritos de furia.
De patrias.
Y sangre.
Muchísima sangre.
Sangre sin dolor.
El pintor con su pintura anula el dolor.
Desplaza el miedo más allá de la tela.
Y mucha sangre.
Sangre que embarra la tierra y llega al río.
El pintor pinta más allá de la muerte.
Pinta hasta que se queda sin pinturas.
Sin luz.
Entonces junta sus cosas y se va.
VAGINA DENTATA

Por Alejandro Blindex
Haya por finales de los 70, cuando la noche de la dictadura parecía eterna e inamovible, jugaba con mis amigos de la infancia, que eran también los de mi adolescencia, en una canchita que teníamos en la calle Cuyo, entre Tranway y Totoral.
Ese equipo cargaba con el nombre de “Los Borrachos”, ya que se había impuesto una especie de moda que nos hacia jugar los domingos a la mañana, hundidos en una resaca de “séptimos regimientos y música disco”.
Si bien tuvimos una racha de “cuasi imbatibles”, después el “modo de producción capitalista” nos fue desparramando por la tierra argenta, y de aquellos inmortales picados solo quedan recuerdos.
En ese equipo yo jugaba de medio campista.
En aquella época le pegaba bastante bien a la globa, así que castigaba seguido al arco, o también, repartía juego para los pibes que iban de punta.
Adelante, tirado sobre la derecha, jugaba “El Chicho Hércules”.
Algún hijo de puta le había puesto el apodo de “Hércules” porque el pibe era más flaco que la mierda.
Pura piel y huesos.
Casi como esos esqueletos que dibujan en los murales los pintores mejicanos.
Aun así, el tipo tenia una pegada más que mortífera.
Sacaba un chutazo a media altura, que parecía volar a una velocidad cercana a la de la luz.
Con esa pegada fortísima todos los partidos ponía su nombre en el tanteador, y los mas loco, era que cuando convertía lanzaba el grito de “gol mierda”.
Si, “gol mierda”, fabuloso.
Pero traigo al Chicho Hércules por otro tema.
Sabes que no puedo acordarme como se llamaba… ya me voy a acordar. Ya esta, Omar se llamaba.
El chicho era el portavoz de las dos últimas “leyendas urbanas” que yo he escuchado, y a las cuales escuchaba por lo maravillosamente bellas que eran.
Si bien todos habíamos debutado sexualmente, la calentura típica de esa edad hacia que en algún momento nos volviésemos monotemáticos, así que los dos relatos tenían que ver con el sexo, mas específicamente con “la concha” (oscuro objeto del deseo).
El primero saltaba al ruedo cada vez que pasaba una mina portadora de un “papo” de condiciones inefables (que no se puede describir con palabras, eso quiere decir “inefable”).
Ahí el Chicho se despachaba con un “si te cojes a esa mina tenes que atarte una soga a la cintura, porque esa concha te chupa para adentro”, y acompaña la historia con los gestos de alguien que es chupado por una especie de “agujero negro cósmico” o bien un huracán tipo “Katrina”.
“te chupa”, decía y terminaba la frase con un “uuuuhhhhhpu”.
Soberbio.
El segundo relato es el que me interesa en esta noche aciaga.
El Chicho se había cogido a todas las minas de Catan y Laferrere juntas, (por lo menos es lo que el decía).
No había una sola vez que vos le dijeras, “Hércules, me gusta aquella piba”, sin que el te respondiese, “a esa mina no me la cogi porque no quise”.
Un genio.
Así que el chicho pelaba anécdotas increíbles de sus andanzas “garchicas”.
Una, que se hacia reiterativa, y que seguro lo termino mandando a interminables sesiones de terapia psiquiatrica o bien lo convirtió en “cana”, hablaba de una mina que tenia “dientes en la concha”.
La famosa “vagina dentata”.
Una concha donde si vos metías la pija, en un apretar de labios vuélvales te la despedazaba con sus conchudos incisivos, para luego masticarte las bolas con sus clitoridianos molares.
Y si bien nadie le creía, la verdad que una concha con dientes le mete miedo a cualquiera.
El tiempo paso, Hércules, su “gol mierda”, su “vagina dentata”, fueron a parar a ese lugar de la memoria que ni el mas poderoso “Rivotrilazo” puede borrar.
Así que mas de 30 años después, alquilo una película que se llama “TEETH”, cuando llegaba a los primeros 20 minutos de film, ahí, sin preanuncios, sin ninguna advertencia, enrostrandome todo una vida pasada, apareció “LA VAGINA DENTADA”.
Buenísimo!!! Diría mi hermano Gerar.
Que vuelco.
Viste esas películas que de repente dan un giro, (yo ya les tengo tomado el tiempo. Cuando veo que se viene el quiebre, y que a partir de ahí la cosa cobra vida, yo le pongo pausa a la video casetera, y me voy a fumar un pucho, o a echar un cago, preparo el mate y después vuelvo a darle play).
Pero esta vez me agarro desprevenido.
Todo fue más que fugaz.
Casi fugazeta diría.
No pasaba nada, y de repente la minita, rubiecita, como corresponde, ya se había “comido” (literalmente, un par de chotos.
Claro que la como la minita era medio boludita no sabia que carajo tenia entre las narpies, así que va a un ginecólogo para que la revise.
Esa escena garpa el alquiler de la peli.
Tenes que ver cuando el medico le manda cuatro dedos in vaselina, y la chucho, herida en su amor propio, se los morfa de una.
No te puedo contar más porque es imposible poner en palabras la lucha que se da sobre la camilla entre el doctor y la cageta.
Después a la minita le entra a gustar la cosa.
Se pone a estudiar y encuentra una leyenda que dice “cuando te coja un verdadero amor, los dientes se van a ir pa´tras”.
La pitusa va y se encama con una migo que le hace el verso de “yo te voy a cuidar. Acostemos a dormir la siesta nada más. Yo te quiero”, y otras boludeces mas que decimos los tipos cuando queremos garcharnos una pendeja.
La cuestión que Dawn, la minita se llama Dawn, Dawn O´keffe, se apiola del entre que le estaba haciendo el boncha y ahí nomás le “tritura” la poronga, dejándosela al ras de los huevos.
Por ultimo, la tipa quiere vengarse del hermanastro, que tras una experiencia muy precoz con ella misma, lastimadura de choto mediante, solo cogia con las minas por el culo.
Dawn lo encara y el la quiere poner perrito.
Ella le dice, “no así no, dámela por la conchita”.
El boludo, en estado de calentura total, accede, y como se imaginan, chau papi.
Encima, a la minita se le cae de la conchita y una vez en el suelo se la morfa un perro Rotwailer.
Maravilloso.
El final no lo cuento para que te den ganas de verla.
Y si la ves.
Tomate una cerveza en honor del Chicho Hércules.
THE MANITOU

PONE ENANOS!!!
Por Alejandro Blindex
Todo el mundo sabe que el cine se rige sobre la base de 3 o 4 ideas que tienen la categoría de “axiomas”.
Por ejemplo: “si querés ganar un Oscar, nunca trabajes con niños y con perros”, (menos aun con ambos juntos en el mismo film).
O también, “la cantidad de muecas que debe hacer el protagonista de una comedia, es directamente proporcional a la pobreza del guión y los diálogos” (ver Jim Carrey).
La lista tiende casi hasta el infinito (y más allá), pero aun así, mientras muchos de ellos pueden ser puestos en duda, hay uno que es siempre verdadero. Inexorablemente verdadero. Es que el contiene una sabiduría solo equiparable a la del dios padre, y dice: “SI QUERÉS METER UN ÉXITO DE TAQUILLA IMPRESIONANTE, (sin Clarín y el 13 que te bombardeen con publicidad), SI QUERÉS ARRASAR CON VENECIA, BERLÍN, CANNES, LAFERRERE, Y EL SUNDANCE FESTIVAL, SI QUERÉS QUE TU PELÍCULA SE VUELVA UN HIPERCLASICO, EN ELLA TENES QUE PONER ENANOS… AUNQUE SEA UNO…”
… y si ese enano “brota” de la espalada de una mina, la combinación se vuelve perfecta.
El Manitou.
Enano jodido.
Encarnación (mas que nunca “literalmente” encarnado) del mal.
Bestia maldita.
“Absceso cutáneo” producido por el demonio.
“quiste sebáceo” de los infiernos.
Peliculón con letras mayúsculas
“dos pulgares arriba, y un dedo en el orto de la creatividad cinematográfica.”
Un Tony Curtis más que descollante.
Sumido en un personaje de hondos perfiles psicológicos.
Cargado de matices.
Una interpretación ninguneada por la Academia que entrega los putos Oscares.
Una muestra de cuando Hollywood quiere meterse en serio con los ritos ancestrales y la multiculturidad étnica, lo hace como el mejor de los antropólogos.
Toda la magia proyectada en Technicolor sobre el blanco rectángulo de la pantalla.
Joe Gibs, hermano de los prolíficos Andy y Robin Gibs (los míticos Bee Gees), saca de la galera y compone un personaje que merece encabezar el cuadro de honor de los seres maléficos de la pantalla grande.
El es el “Miscamacus”, un aborto de la naturaleza, un enano maldito, que brota desde la espalda de la hermosa Karen Tandy (Susan Strasberg).
Un engendro que solo tiene como pretensión convertir a este universo en un verdadero infierno.
Claro que frente a el va a tener a la mejor dupla de héroes que dio el cine, Harry Eskirne (Tony Curtis) y John Singing Rock (Michael Asara) dispuesto a acabar con el, a reducirlo a cenizas.
Colmada de esoterismo y efectos especiales varios, “El Manitou” preanuncia las sagas de “Harry Poter” y “El Señor de los Anillos”, así como también, todo el terror de la mal llamada “La Llamada” (The Ring).
Una lucha a muerte entre las fuerzas del bien y el mal.
Con algunas escenas que merecen estar en la galería de “las mejores del cine mundial”, a saber:
La vecina y viejita señora Hertz, flotando por las escaleras.
El estallido de una computadora que arrasa la vida de su operador.
El nacimiento purulento del Miscamacus.
Y un final con toda la pirotecnia y un desnudo setentista de la Strasberg.
Para verla con los ojos cerrados del miedito!!!!
HOLOCAUSTO NUCLEAR
La cosa era más o menos por el año 85, 86.
Todavía el “Muro de Berlín” se levantaba separando al mundo “libre”, del “stalinismo totalitario”. Las “Torres Gemelas”, erguidas en plenitud, le daban la bienvenida a todos aquellos que llegaban a Nueva Cork en un avión de “American Airlines”, (luego se morfaria a dos aeronaves, cual joven damisela que se prende en un “sanguchito erótico”). Alfonsin nos mandaba a una casa que debería “estar en orden” pero que ya se sentia caer a pedazos.
El Clande aun no había armado sus filas, por lo cual, bien podemos decir que el mundo carecía de sentido, pero aun así, la gente, y este mortal que escribe, hacia lo que podía por sobrevivir de la mejor forma posible.
Sobrevivir en un mundo “bipolar”, (cuando “bipolar” expresaba un contenido político, y no el putezco significado que ahora representa), decía, en u mundo que se “debatía”, (por lo menos en lo discursivo) entre las dos grandes potencias que había dejado la gran guerra.
Lo que sobrevolaba sobre nuestras cabezas era el fantasma de una tercera guerra nuclear. Una guerra atómica que iba a arrasar con todo lo que respira (y lee el pagina 12) sobre nuestro amado planeta.
En este contexto yo laburaba en un “taller grafico”.
Aun no pertenecía al gremio docente.
Lo cual me hacia inmensamente feliz, pero me prohibía la sensación estimulante y vertiginosa de ir a “reconocimiento médicos” a justificar una falta al laburo.
Trabajaba en el barrio de Pompeya, a un par de cuadras de la estación para el lado de Boedo.
Uno de los dueños del taller era Carlos Nigro, “Carlitos”. Un tipo grandote, extremadamente macanudo, y que jugaba “mas que bien al fútbol”.
Si tuviese que compararlo con algún jugador de primera, (el tipo había jugado en primera), diría que jugaba con el estilo del “ingles” Babington.
Buen toque, una gambeta justa y solo tirada en casos de extrema necesidad, y una pegada que servia tanto para dar un pase milimétrico, como para pegarle con virulencia al arco.
Habíamos armado, con el resto de los dueños y proles del taller, (en una autentica “conciliación de clases” que hubiera hecho las delicias del “impotente y pedofilo” Perón, y a la “puta” de su mujer, Evita), que se llamaba “Siniestros”, y jugábamos ahí donde el “fulbacho” (aun no “fulbito de verdad”) nos requiriese.
Falta decir que en esa época me decían “Loco”, mejor dicho “Loquito” (notaron que todo el mundo me llama por un diminutivo, “loquito” “luisito” “gonzalito” y así y mas), vuelvo, “Loco”, apodo que me acompaño durante todo el tiempo en que fui del gremio de Raúl Ongaro. (Ahora algunos prefieren decirme “hijo de puta” (y son mas de uno), apodo que no funciona, ya sea por su extensión, como porque adolece del diminutivo, debería ser “hijito de puta”), y me decían “Loco” porque en realidad lo estaba, (aun lo estoy).
Por otro lado, ambos alucinábamos con el hecho de que se venia, que teníamos flotando sobre nuestra cabeza, “La Guerra Nuclear”.
Para bolú, no te olvides que era la época de Reagan y su “Guerra de las Galaxias” y toda esa mierda.
Y como cada uno de nosotros hacia “terapia”, estábamos “armados” hasta los dientes con cajas y más cajas de “Valium 10”. (Mas lo que me proveía mi vieja, PAMI mediante. Vieja te extraño… ).
Así que a media mañana, Nigro entraba al lugar donde yo laburaba al grito de “Loquito, loquito, los hijos de puta van a tirar la bomba”, y ahí, abría uno de los cajones de la mesa de laburo, sacábamos un blister de puro “Roche” y nos empastillabamos a morir.
A la tarde, a las 2 o 3 mas o menos, me iba a donde esta Carlitos trabajando con unas fotos y le decía “Nigro, la gran concha de su madre, nos vamos a freir hasta los huevos”, acto seguido, atacábamos al “Roche” como si fuese garrapiñada.
Una noche estábamos jugando un fulbacho en una cancha que quedaba en lo que ahora es “Tierra Santa”, por aquellas épocas era solo uno de los alrededores de la costanera convertido en “polideportivo”.
Jugábamos con un equipo de pibes que trabajaban en la Terminal de micros de Retiro.
Nos estaban cagando a baile, pero el resultado estaba cerrado. Creo que íbamos empatados en uno o dos goles, y que íbamos por el arranque del segundo tiempo, más o menos.
En algún momento, y por esas cosas que tiene en aeroparque que los aviones bajan por un lado de la pista según el viento, parece que el viento cambio y que los muy putos empezaron a descender casi arriba de nuestras cabezas.
El ruido era ensordecedor.
El aire parecía privar como cuando te paras delante de un baffle y le das power al stereo.
Ahí se me acerca Nigro y casi como en un susurro me dice “loquito, nos están atacando. Las bombas, loquito. El hongo atómico, loquito. Terminemos este partido del orto y vayámonos ya a la mierda”.
Tras cartón saca un tira de “Valium 10” de la media y reparte cinco “ostias” para cada uno.
Después fue un baile.
Los cagamos a pelotazos a los muy “putos bombarderos”.
Como empujados por el “fuego atómico” los pasamos por arriba.
Toques, gambetas, paredes, una sinfonía de buen juego.
“volábamos” (gracias “Roche”).
No me pregunten como carajo termino el partido.
En un corner el hijo de puta empezó a gritar “no tiren la concha de su madre, no tiren”.
El desconcierto fue formidable.
Un desbande incontrolable, mas, cuando nadie sabia quien era el que tiraba, ni que mierda iba a tirar.
Yo agarre la pelota y Nigro manoteo los bolsos.
Empezamos a correr sin siquiera parar para ver donde carajo estaba todos los demás.
Carlitos rumbeo para el lado de Ciudad Universitaria, y volvió al laburo como a los cuatro días.
Yo según me cuentan, atravesé plaza San Martín y me perdí por la peatonal Florida, mientras le gritaba a la gente, “pónganse las mascaras, cornudos de mierda”.
La semana siguiente prometimos que íbamos a rescatarnos.
Dejamos el “Valium 10” y nos pasamos al “Estelacine”.
12 DE AGOSTO... 2001 - 2008, 7 AÑOS CLANDESTINOS

FELIZ CUMPLE, CLANDE.
DOS AÑOS

SE NOS FUERON DOS AÑOS DE CLANDESTINO VIRTUAL.
TE DIMOS TODO.
COMO LA TURQUITA.
DOS PEZONCITOS.
SOPLALOS DE A POQUITO.
GRACIAS A TODOS
LA TURCA, EL HADA MADRINA CLANDESTINA (UNA DE ELLAS)

HERMANAS/HERMANOS DEL "CCFV".
LES PRESENTAMOS A LA TURQUITA.
NUESTRA MADRE.
NUESTRA PACHAMAMA.
MUESTRA EVA ETERNA (EVA DE ADAN Y EVA, NO LA PUTITA DE EVITA PERON).
ACA, EN LA FOTO, ESTA PRESENTANDO LA NUEVA CAMISETA DEL CLANDE.
PARA LOS PUTOS QUE LE DECIA AL MUKE "QUE BIEN QUE TE QUEDA NEGRITO", AHORA SE VAN A TANER QUE METER SU CHUPADA DE CULO EN EL ORTO, AL VER COMO LA TRICO QUEDA COMO PINTADA SOBRE ESOS PRECIOSISIMOS PECHOS.
TURCA... TE AMO.
UN GRANO EN EL CULO

Por González
Hacemos, (hacia), un esfuerzo indescriptible por encontrar nexos causales en los procesos que se dan en la puta realidad.
Tramoyamos “causas y consecuencias”, las forzamos a aparecer, aun en donde ni siquiera están sugeridas.
Y con algunas que se dan de manera más que lastimosa, pretendemos armar fastuosas teorías e inconmovibles leyes.
Pero por suerte el kosmos es un kaos.
Un kaos que se mueve según sus propios parámetros.
Azarosos.
Aleatorio.
Un kaos que muestra, al que quiere verlas, sus propias conexiones causales.
Estas, sin ningún lugar a dudas, develan en profundidad el entramado del fluir del universo.
Veamos esto, que surgió por azar, (de que otra manera podría haber surgido), que aclara, que no deja dudas, del porque Marx escribió lo que escribió, y porque sus seguidores los siguen. (Vale recordar que si hay un pensador que busco “determinadamente” relaciones de causa y efecto, para volverlas axiomática, ese fue el gran Carlos).
Síganme en este derrotero, como Burrito acompañaba al entrañable Shrek:
… el otro día, no puedo precisarlo, creo que fue el viernes 20, o algo así, mi hermano Leito me pasa una dirección de Internet, mas precisamente un blog, para que vea unas fotos que estaban bastantes graciosas…
…la dirección remitía a blog, que según Lein, “esta armado por unos pibes ferroviarios”, el blog en cuestión se llama “UN GRANO EN EL ORTO”, y se puede acceder tipeando en el buscador, http://ungranoenelorto.blogspot.com, …
…el blog esta bien hecho. Una combinación de crítica política sumada a una buena dosis de humor e ironía, más, algunas notas que seguramente tienen que ver con la “cocina” del grupo que rodea a los muchachos que escriben…
…hasta acá todo bien…
…el “kaos” empieza a hacer de las suyas cuando los editores se refieren al titulo del blog, “UN GRANO EN EL ORTO”, como a una frase dicha no se por quien, que vendría a expresar algo así “DEBEMOS SER UN GRANO EN EL ORTO PARA EL CAPITALISMO, EL IMPERIALISMO, Y OTROS ISMOS QUE ANDUVIESEN POR AHÍ”. La frase esta piola porque ilustra de una manera por demás grafica lo que se supone que debe ser la tarea de un revolucionario…
…y ahí quedo… momentáneamente… el kaos ya había tirado sus líneas.
…los fines de semana compro el diario Critica, el del gordo Lanata. La mayoría de las veces le paso muy poca pelota. Lo voy leyendo, de aburrido nomás, casi durante la semana. Pero este sábado, (21 de junio de 2008), perdido en una de sus páginas, abajo, apareció el recorte que ilustra la nota…
…el compañero Carlos Marx, escribió sus furibundas críticas al capitalismo, porque le molestaba el ¡¡¡GRANO QUE TENIA EN EL CULO!!!...
…clarísimo!!!... …imaginen la escena… entra Engels y le dice, “Carlitos, traje para picar una quesito Roquefort y unos salamines”… a lo cual Carlos respondía enojadísimo ”como mierda querés que coma esa basura capitalista, querés que me consptipe y que me explote el grano del orto”, y ahí nomás, se iba raudamente (y pudendo en varios idiomas) a su estudio a escribir mierda de cómo explotaban a los pobres proletarios en las fabricas de queso imperialista de Francia.
O sucedía que su mujer, vislumbrando una noche de sexo perverso, se le acercaba al “prócer” con algún juguetito de látex con vibración incluida, que ni bien eran observados por el “maestro de la plusvalía”, eran sacado cagando, mujer y jugote, bajo el atronante grito de “que querés, que me lo meta en el orto y me supure la vida”, tras lo cual, pluma en mano, se mandaba tres o cuatro tomos de plomiza prosa explicando como el capitalismo burgués e imperialista le frita la cabeza a las minas haciéndoles buscar nuevas y asquerosas experiencias sexuales.
Y ni que decir, cuando su yerno, el pelotudo que escribió “Derecho a la Pereza” le proponía indiscretamente, “suegrito, nos mandamos un “cross dresser” (vestirse de mina sin ser un trava, bolú), éste sábado y salimos a panfletear”, a lo que el “mago de la tasa decreciente de ganancia en el capitalismo” le contestaba mas que iracundo, “pero que te pasa la concha de tu madre. La ultima vez que me puse la tanga, (roja, por supuesto), me irrito indescriptiblemente el grano del orto hasta dejármelo como un volcán en erupción”, y partía como endemoniado a escribir varios cuadernos donde explicaba como la alineación capitalista hacia que cada vez quedasen menos machos en el mundo libre…
…así que la dupla kaos – azar, supera a la pareja “swinger”, de “Federico y Carlos”, y nos enrostra que toda esa boludez de la lucha de clase, de que Marx empleo la dialéctica y descubrió el materialismo intrínsico a la realidad, y que el pueblo aprende de su derrotas, y que se yo cuantas mamotretadas mas, no fueron la causa de tanto “tomo encuadernado en tapas duras lleno de frases altisonantes”, sino que toda la producción de Carlitos se debió a que el tipo tenia un “SOBERANO GRANO EN EL ORTO”…
…de lo que se desprende, deriva, caóticamente por supuesto, que todos aquellos marxistas, en cualesquiera de sus vertientes, leninistas, trotskistas, stalinistas (que en realidad son lo mismo), deben su militancia, su razón de ser, su “te paso el periódico”, NO a un convencimiento intimo de la maldad implícita en el modo de producción capitales, sino en que todos ellos, al igual que su “dios”, “TIENEN UN ENORME Y PURULENTO GRANO EN EL ORTO”…
…pero esto va mas allá, el kaos “juega dados”, y no solo nos aclara de donde surge el pensamiento marciano, sino que también, a la distancia y tiempo atrás, (categorías absurdas para un universo regido por el kaos), aclara un hecho que me sucedió en persona.
Había faltado al laburo, y necesitaba un certificado medico para zafar el día.
Me mande directamente a la “Clínica Arzepa” (Arieta y Venezuela) donde atiende una viejita primorosa, que parece sacada de un cuento de hadas.
Como ya había ido varias veces a lo de la “doctora - viejita – hada madrina”, y no tenia realmente un carajo, se me ocurrió decirle a la anciana que andaba con “hemorroides”, presuponiendo que la “nona” no me iba a revisar el culo, y que de una me iba a extender un certificado.
Pero el kaos – azar se caga de risa de todos.
La viejita me dice muy amablemente, “desvístase de la cintura para abajo y póngase en cuatro sobre la camilla”, yo no podía creer que esto pasase, pero era más mi necesidad de justificar el puto día, que de ver mi pundonor mascullado.
Trepe a la camilla y la ancianita me sugirió “abra un poquito las nalgas”, y con mucha frunción, (gracias a dios que tenia el orto en condiciones higiénicas impecables), le echo una buena mirada.
Tras cartón, la doctora me dice, “súbase los pantalones”, y luego, “usted no tiene hemorroides, (cosa que yo ya sabia), pero si tiene una hermosa pústula en las riberas del orificio anal”.
Caído del asombro solo atine a preguntar, “Doctora, que hago, que remedio me prescribe, cual es la cura”.
A lo que ella respondió muy segura, “yo le daría una pomada, pero para que su problema se solucione definitivamente, lo mejor que puede hacer es abandonar los postulados marxistas”.
Por eso señores, me cago en “la dictadura del proletariado”, me cago “en la vanguardia de la clase obrera”, me cago en “el centralismo democrático y toda el cotillon rojo”, me cago en “los lideres iluminados y los putos rentados, (aquellos que no lavaran sus propias letrinas cuando hagan “la revolución”), me cago en “el darwinismo social” convertido en catecismo, me cago bien cagado, porque no tengo ningún grado el orto.
Porque me banco el kaos.
Porque soy anarquista.
Un abrazo (si antes se lavan bien las manos)
HOMBRES DE NEGRO

Por González (Clande - Cate)
Me llama mi jefe, Leito “poder en las sombras” Portorreal y me ordena, “tenes que escribir algo sobre la complicada relación entre los referís y los jugadores pasados de pulsaciones”.
Lo primero que hago es tratar de hacerle ver lo inútil que es intentar reflexionar sobre todo fenómeno relacionado con el fútbol.
Menos aun, con esos hechos vinculados a alguna calentura.
Es decir, que es medio al pedo, deliberar, cuando siempre va a aparecer la tonta excusa de “lo cague a trompadas al arbitro porque estaba excitado por el partido, pero tobo bien, ehh”
La respuesta fueron solamente dos palabras, “vos escribí”.
Así que decido comunicarle la decisión a mi otro jefe, el General “tengo a los boli cosiendo a pleno” Molver.
Le comento lo del comentario, y el tipo se limita a decirme, “escribí, pero antes de publicarlo mándamelo por mail así veo si me gusta”.
Viendo que se establecía una clarísima situación de “censura previa”, salgo a buscar la palabra, siempre justa, siempre sabia del “Negro Obama” (ex Mukenio).
Lo rastreo por todos lados, hasta que me entero que el bolú estaba encerrado con unas porristas (porristas, gimnastas bailarinas, no fuma porros), enseñándole su famosa “coreografía”, “el baile del egipcio”, esa que nos muestra sábado tras sábado en el Ñuberi, para que la hagan en sus presentaciones de la campaña a la “Casa Blanca”.
Así que protegido por mi “QI” de 160, (que me permite escribir esta nota, así como también, atarme los cordones con una sola mano, y cantar la “Oda a la alegría” en alemán), por la historia de mi equipo, El Clande, con los árbitros, (expulsados, varios penales en contra, y mas…), y sobre todo, como me estoy despidiendo, puedo decir lo que se me canten las bolas.
Veamos, (dijo el cieguito de bailando por un sueño).
Con el Clande hemos jugados infinidad de amistosos.
Muchísimos de ellos los jugamos con, (mira bolú, aprende a hacer demagogia barata, aprende a escribir para la monada para cuando yo ya no este, siempre tenes que poner, “jugamos CON” y nunca “jugamos CONTRA”, eso te da una cosa como de “siempre jugamos con amigos” y otras boludeces varias), con varios de los equipos que están jugando este campeonato.
Desiderata: a partir de mi alejamiento definitivo del Cate, voy a dar un curso, un “taller literario” de cómo juntar más de dos palabras con cierto “gracejo”.
La primera clase va a estar dedicada a “como putear a alguien de manera subliminal”, seguida de, “como tirar un palito sin que nadie lo note”.
Retorno, como retorna Zaratustra a la montaña…
Es mas, muchos de esos equipos jugaron partidos entre ellos, ya sea en el Mimara, (caen miles de lagrimas sobre mi acerado y curtido rostro), en Doña Frida, o en el mismísimo Ñuberi.
Es decir, se jugaron muchos, pero muchos partidos, y en todos ellos no los arbitro ningún “arbitro”.
“si bolú, de no creer”, “que loco no”.
Sin arbitro… y a nadie, a nadie nadie, se le ocurrió cobrar alguna boludez para ganar un partido.
Ni cagarse a patadas.
Ni cagarse a puteadas.
Ni tirarse a hacer tiempo.
Ni empujar la pelota al fondo del arco con la mano.
Ni pedir, “cual histérica putarraca”, un penal que lo saque de pobre.
Menos aun, reclamar a los gritos la aplicación de una tarjeta, (y si la pedís no hay, conchin!!!)
Así que la conclusión cae por si sola, (como fruta madura, como calzón de puta, como hoja seca en otoño, como Rivotril en mi vaso de cerveza, (iba poner como leche en tu boca, pero me zarpaba), lo que sobresalta a los players, lo que “indispone” a los mas variopintos jugadores, lo que “nos” enloquece (fijate ratón que uso el “NOS”, en lugar del “LOS”, para dar una idea de pertenencia, algo así como “el tipo se incluye en la cagada”, mientras el que escribe te tira mierda a dos manos), lo que nos saca de las casillas, (frase “vintage”), es jugar por los tres puntos.
Aaahhh, ahí si la gran concha de tu madre, cuando jugamos por los puntos “dejo todo”, “pongo huevo”, “doy la vida”, y ese pedazo de puto que tiene un silbato en la mano me hace lo imposible por cagarme.
“me esta robando el muy forro”, me esta quitando la posibilidad de quedarme con la copa de este campeonato (que antes, hace muy poco, era una mierda, y ahora es la novena maravilla del mundo), me esta “afanando la gloria”, y “que carajo cobras hijo de mil putas”.
No güey, jugá igual.
Por los puntos o sin ellos.
Trata de que el tipo de negro, (de amarillo, de fucsia, o multicolor), pase desapercibido.
Cagate en la tabla.
O ganate los tantos jugando lindo, haciendo que el “juez” pase desapercibido, como si no estuviese dentro de la cancha.
Relajate.
Tomate un Alplax… y cuando termina el partido, acercate y decile, “viejo, que mal cobraste hoy” y dale la mano.
Por otro lado.
¿A quien benefician los malísimos fallos de un árbitro?
¿Quién carajo saca provecho de cada error del arbitro?
¿Quién se queda con la guita de las retenciones?
Te lo digo desde el lado de los que organizamos, (y creo que acá podemos coincidir, (acá solo, no extrapolemos, en esto nada mas, no sea cosa que), con la gente de la 115 b3, que armaron los campeonatos del Suteba), que no se beneficia “NADIE”.
Perdemos todos.
Pierde el campeonato.
Se encarajina la cosa.
Surgen peleas y quilombos totalmente innecesarios.
Se enrarece el ambiente.
Todo se emputece.
Mas, si trasladamos la calentura con el referí hacia otros jugadores.
Por lo tanto, si nadie saca provecho de un mal fallo, por que no podemos dejarlo encerrado dentro de la jugada y no ensuciar el partido y el campeonato todo.
Además, el tipo esta solo.
Siempre va a cobrar mal.
Lee bien chispita, “SIEMPRE VA A COBRAR MAL”, es “axiomático”, porque cada vez que me cobre en contra lo va a “hacer mal”.
Así que es al pedo que me caliente con sus fallos.
Es estúpido que le reprime, que lo putee, que me salga del partido y me enrede en una calentura que no conduce a nada.
(También es una ley sagrada que “arbitro puteado, arbitro que se desbarranca”, con lo cual el partido “se cae a pedazos”).
Termino con una anécdota.
Organizaba en la 159 de San Pete un campeonato entre pibes de la escuela.
Me tocaba hacer las veces de referí.
Cuando entraba a cobrar a la cancha, pasaba, instantáneamente, de ser el “profe piola que nos saca a jugar un fulbito” a ser “el ciego hijo de puta que ni sabe lo que cobra”.
No rompamos mas las bolas… juguemos lindo.
Les dejo un abrazo.
PERDONALOS JESUS

ROJAS LAS MANOS
ROJAS Y RONCAS LAS GARGANTAS
TODOS SE EMPUJAN PARA SALUDAR Y APLAUDIR AL ÌDOLO
LUEGO DE LA EPOPEYA ANTE LOS TIBIOS CHILENOS DEL COLO COLO (TAN TIBIOS QUE NI DIOS GASTARIA UN MISERO VOMITO) BAJARON LOS APLAUSOS COMO UN VENDAVAL PARA ACLAMAR LA SALIDA DE JESUS “LOQUILLO” DATOLO.
CUANTOS TE BANCAMOS DESDE SIEMPRE JESUS?
POCOS
SOLO AQUELLOS QUE TE VIMOS CON LAGRIMAS EN LOS OJOS PEDIRLE AL MERCADER POMPIYO QUE TE QUERÌAS QUEDAR A PELEAR UN LUGAR EN BOCA.
QUE LE DECIAS NO AL BAYERN MUNICH O AL CHELSEA (NO RECUERDO EL EQUIPO)
RENUNCIAMIENTO GIGANTE.
LE DIJISTE SI A LA GLORIA Y NO AL VIL DINERO Y A LA FAMA PASAJERA.
UN GESTO GRANDILOCUENTE
EMULANDO EL PEDIDO DE OTRO GRANDE QUE PREFIRIO QUEDARSE: “BICICLETA” SATURNO.
YA NO HABRA MAS MURMULLOS CADA VEZ QUE TENGAS LA PELOTA EN TU ZURDA LOCA Y DESCONTROLADA.
A PARTIR DE ANOCHE SE IMPONE EL “OLE, OLE, OLE, OLE JESUS, JESUS” ANTE CADA GAMBETA, ANTE CADA TOQUE SUTIL PARA HABILITAR A UN COMPAÑERO, ANTE CADA BALON RECUPERADO DE LOS PIES DEL ENEMIGO.
GRACIAS JESUS POR QUEDARTE EN BOCA
ADIVINO TU ROSTRO EN UNA BANDERA AZUL Y ORO JUNTO A ROJITAS, POTENTE, MARADONA Y RIQUELME.
GRACIAS JESUS POR LA MAGIA.
ROMAN: NO TE EXTRAÑAMOS, NO TE NECESITAMOS. ANDA A LOQUEAR CON LAS CONEJITAS DE PLAYBOY SI QUERES.
PERO TENE EN CUENTA QUE EL DIA QUE QUIERAS VOLVER VAS A TENER QUE TIRARTE A LOS PIES PARA ROBAR PELOTAS. PECHO FRIO
Y JESUS: PERDONA A YERAR, CORDERO Y STUART, CLANDESTINOS QUE OSARON MANSILLAR TU NOMBRE Y DUDAR DE TUS CAPACIDADES.
SI JESUS CON LA AZUL Y ORO
QUIEN CONTRA NOSOTROS?
AMEN
SUDISTAN. Capitulo 3. "LA NEGRA"

Manuel Marques
Para Erika
Íbamos a ver jugar al fútbol a la Negra.
Una vez por semana.
Nos escapábamos de la escuela con Jelica y Maria y nos llegábamos a los campos que rodean la estación del tren en Caulen.
Las tres queríamos ser ella.
Y la Negra decía,
“no tienen una cosa mejor que hacer”.
Y se reía.
Siempre éramos las primeras.
Nos gustaba ver como se iba armando el ritual.
Una ceremonia en la que solo participábamos muy limitadamente, muy precariamente.
Mirábamos de lejos como los tipos se cambiaban.
Como se reían entre bromas que para nosotras carecían de significado.
Como entraban a la cancha a corretear displicentemente para entrar en calor.
Como se repartían por bandos siguiendo un inexplicable sistema de alianzas.
Nosotros íbamos a ver a la Negra.
Cuando ella llegaba a la cancha, para nosotros comenzaba la fiesta.
Después de saludar a sus compañeros de juego, se nos acercaba, y tirándole el bolso a la Maria nos decía:
“a ver pendejas si me dan una mano”.
La Negra le hacia un culto a la simplicidad.
Era de un ascetismo inigualable.
Cubría su culo perfecto y fibroso con un pantalón oscuro, agrisado de viejo.
Al igual que sus medias, que subía hasta mas allá de las rodillas.
Solo se permitía vestir la colorida casaca del los “Rainbow Soldiers”.
“el amarillo me hace lucir mejor el color de ojos”, se reía la Negra.
Una camiseta varios talles más grandes que ocultaban un cuerpo bellísimo.
“Rusita, vendame bien las tetas, que es como mi talón de Aquiles”, la Negra me decía y volvía a reír.
O sino,
“vení y apretame la faja que se me va a escapar un teta en el partido”.
Y ahí iba yo a darle varias vueltas de venda a unos diminutos y casi imperceptibles pechos.
Después la turca se ponía los botines y se los ataba al viejo estilo.
“el viejo estilo siniestro” decía.
Una vuelta de cordones por debajo de la suela. Otra vuelta por detrás del tobillo. Y un nudo que se cerraba casi sobre el final del empeine.
Con las dos manos se recogía el pelo largo y negro en un una trenza que se ajustaba mas y mas contra la nuca, y nos preguntaba.
“¿estoy linda?”
Al final se calzaba la 10.
“hay que tener ovarios para llevarla puesta”, le decía Maria.
Y la Negra respondía siempre, “cabeza, nena, cabeza hay que tener”.
Y se largaba a trotar hacia el medio de la cancha.
Ahí, en el medio juego, la Negra tenía su reinado.
Se movía con una soltura y una gracia inigualable.
Parecía que no corría.
Como si casi flotase cuando tenía la pelota en los pies.
Bien pegada al pie.
Como soldada a su botín derecho.
Un jaz como de los que ya no se ven.
Siempre los ojos negros bien abiertos.
Siempre la cabeza levantada.
Con una intuición felina para saber en que lugar estaba su compañero mejor ubicado.
Y una precisión matemática para lanzar el pelotazo que le caería en sus pies.
En general los tipos no le pegaban.
O no le pegaban tanto.
Una porque se había ganado el respeto de todos.
Y otra, porque parecía resbalar por sobre las piernas rivales.
Como si tuviese los muslos aceitados.
Como si fuese un fantasma
Un ánima.
Casi etérea.
La Negra jugaba y hacia jugar.
“nada corre mas rápido que la pelota” afirmaba.
Y tocaba rápido para ir desmarcada a buscar la devolución de una pared.
O volvía sobre sus pasos para ayudar a un defensor a sacar una pelota amenazante que caía sobre su propia area.
Tuvimos la suerte, o la desgracia, de ver el último partido que jugo la Negra.
Fue un miércoles.
De media tarde.
De muchísimo calor.
Ese calor húmedo y pegajoso que solo hace en Caulen.
Era una especie de desafió.
Algo así como un partido especial contra un equipo de Ensenada.
Un partido con una rivalidad macerada por los años.
La Negra brillaba.
Iba y venia con la pelota desparramando juego y rivales.
Dribliaba y tocaba corto.
Cruzaba pelotazos de mas de 40 metros que se depositaban, si o si, en los botines de algún compañero de equipo.
El equipo de la Negra ganaba puno a cero con baile incluido.
Tenían el partido más que controlado.
Pero la Negra no gozaba a nadie.
A mayor control del juego, mayor era la simpleza con la que ella jugaba.
Siempre encarando el area contraria.
Siempre buscando estirar la diferencia en el marcador.
“a un rival se le demuestra respeto cagándolo a goles”, decía.
Y se mataba por recuperar la pelota como si fuesen perdiendo por goleada.
Llegando a la mitad del segundo tiempo, la Negra recibe un pase casi en el borde de su propia area.
Antes de darse vuelta ve que todos sus compañeros habían bajado a defender su arco y que solo tenia, unos metros mas atrás, al centrofowar de su equipo, un pibe al que creo que le decían Toti.
Entonces la Negra gira con la pelota debajo de la suela de su botín derecho, y ve que tiene una franja del campo libre que llega casi hasta la línea de mitad de cancha.
Y se largar a correr.
Hace veinte o treinta metros en una solitaria carrera.
Dentro del círculo del medio juego le sale el primer rival.
Un quiebre de cintura.
Una finísima finta.
Y el 4 queda desbaratado en la gramilla.
La Negra empieza a abrirse sobre la banda izquierda.
Se mueve en una diagonal recta y profunda.
Siempre con la pelota a unos escasos 10 centímetros de su pie.
El numero 3 de ellos la sale a buscar.
La Negra al verlo venir amaga el pase para Toti que la persigue unos metros mas atrás, y levanta la pelota por sobre la pierna se su contrincante y ella misma patina por sobre el muslo del adversario y sigue en una derrotero hacia el arco rival.
Va cada vez mas pegada a la línea.
Solo la separan del arco un último defensor.
El tipo sabe que no tiene que comerse ningún tipo de amagues, así que se para y la invita a la Negra a que se venga.
Casi como que la seduce a que lo busque por algún lado.
Y la Negra acelera.
En un pique corto y extraño.
Se le va encima como si fuera a chocarlo.
A atravesarlo.
El 2 sabe que le va a ganar por físico.
Que la negra va a rebotar como contra una pared.
Y se afirma sobre su pierna derecha.
La Negra lo ve
Y cuando casi le puede sentir el aliento,
Cuando hasta puede verle el color de los ojos,
Tira un cambio de pie.
La pelota pasa casi instantáneamente de su botín derecho a su pie izquierdo.
En nada.
Ni en una fracción de segundo.
En una exhalación.
La globa ya esta un metro adelante sobre la línea blanca de cal, y la Negra corriendo detrás de ella.
El defensor, gira sobre su pie derecho, y saca un puntazo que se clava en la rodilla izquierda de la Negra.
No hay gritos.
La Negra cae retorcida en un manojo de espanto sobre el césped.
Esta como muerta.
Se arma una especie de pelea, (en la que nosotras también formamos parte), pero nada pasa a mayores.
El dos se caga de risa de nuestros insultos, y se refugia bien adentro de su area.
La Negra se levanta y pide seguir jugando.
No tiene rodilla.
Es una pelota azulada y sangrante con que lleva a mitad de su pierna.
La trico sucia de tierra.
La trenza se ha convertido en una maraña de pelo.
“seguimos”, afirma la Negra.
Pero no solo la Negra recibió el golpe.
El equipo poco a poco se va cayendo a pedazos.
La negra esta clavadita en medio de la cancha y solo atina a ver como pasa la pelota.
Apenas puede estar de pie.
El empate no tarda en venir.
Y la lluvia de pelotazos sobre su propia valla tampoco se hace esperar.
Alguien le grita a la Negra que salga.
Ella lo fulmina con la mirada y le dice,
“ya voy a tener una”.
El partido se termina.
Para los de Ensenada un empate es como una victoria.
Así que se repliegan y buscan asegurar el resultado.
Este repliegue, y una jugada un tanto extraña, terminan en un corner a favor del equipo local.
En este momento un corner a favor es mas una burla del destino, que una bendición para el equipo de la Negra.
No hay nadie que lo vaya a tirar.
Esta es una tarea de la Negra.
Pero la mina apenas si puede llegar hasta el area rival arrastrando su desvalida humanidad.
Ni siquiera hay fuerzas en su equipo para el ir a buscar el gol hasta con el arquero.
Aunque sepa a derrota, los locales también esperan llegar a un miserable empate.
Todos menos la Negra.
Se le acerca a Toti que tiene la pelota entre las manos y le dice algo al oído.
“a la inglesa”
Y se para en el punto del penal.
Toti pone el balón en la esquina, separado del banderín y tira el corner dándole a la pelota con la cara interna de su pie derecho.
La pelota arranca casi pegada a la línea de fondo.
Casi como queriéndose escapar del campo de juego,
Y después empieza a abrirse.
La comba hacia fuera la va alejando cada vez mas de la mitad del arco, que es el lugar que ha elegido el arquero para pararse.
La Negra esta solo dentro del area.
Rodeada de rivales.
Marcada por el hijo de mil putas del 2.
La pelota viene.
Trae muchísimo efecto.
Los gajos negros y blancos casi se funden en su girar enloquecedor.
La Negra entonces hace que se va a buscar el segundo palo,
El que esta detrás del arquero.
Pero en realidad sale, da dos pasos hacia delante,
En diagonal,
A medio metro del vértice izquierdo del área chica,
Y anticipa al 2 que se ha quedado parado,
Clavado en el piso,
Que se ha comido el amague y ve que ahora no llega.
La negra salta sobre su pierna derecha,
Esa que esta intacta.
Se arquea en el aire
Su pierna muerta en se vuelve el contrapeso justo que le permite balancear el cuerpo.
Le saca una cabeza a su maldito marcador.
La Negra cabecea la pelota.
El pelo estalla en una explosión de pura negrura.
Los ojos giran como dirigiendo a la globa.
Los dientes apretados hasta el dolor
Le da con el costado de su frente,
Le cambia la dirección a la pelota,
La hace trepar y meterse por encima de la estirara estéril del guardameta,
La hace colarse muy cerca del ángulo más lejano
Le hace besar la red.
Sin pensarlo nos metimos todas dentro de la cancha y hay mismo término el partido.
Creo que se agarraron a trompadas.
Una especie de todos contra todos.
Nosotros fuimos directamente a buscar a la Negra y la sacamos entre las tres.
Maria y yo la llevamos una de cada brazo.
La Negra todavía tenía fuerzas y ganas como para decirle a Jelica.
“pendeja, lo importante no es saltar mas alto, ni correr mas rápido, si no saber siempre donde va a estar la pelota”.
Dicen que la Negra anda por el norte vendiendo artesanías.
Que se caso y que tiene un par de hijos.
Maria termino un doctorado en Bioenergia y emigro hacia las Europas.
Jelica se quedo en Caulen y administra un hotel.
Yo me vine a Nueva Shield donde arme una pequeña farmer.
Ninguna de las cuatro vio nunca más fútbol.
SUDISTAN. Capitulo 2. "RIO LOS SAUCES"

Por Manuel Marques
Para Erika.
Odio la pesca.
Los pescadores.
Sus amariconados rituales.
Sus pequeñas y pretenciosas sabidurías.
Su negar al río.
“me voy Hank”
“no puedo soportar ver en que te estas convirtiendo”
“no resisto mas verte ir”
Vengo al río a buscar tus marcas.
A tratar de adivinar donde estas.
“¿a donde vas a ir?”
“No se”
“Mailin, Boao, Greenplace…”
“Lejos de tu muerte”.
Hank, ves esos putos pescadores? Creen que entienden el río.
Se cuentan al oído como adolescentes alzadas sus supuestos secretos.
El río los aborrece.
Hank,
El río nos aborrece a todos.
“voy a cruzar el río”
“A dejarme llevar”
“es solo otro lugar del infierno”
“sin fronteras”
“te amo muchísimo”.
Vengo al río.
A buscar tus marcas.
41 (EL CUCHILLO)

MIL GRACIAS A TODOS LOS QUE LLAMARON, ME MENSAJEARON Y SE ACORDARON DE MI CUMPLEAÑOS.
O LO QUE ES MAS CORRECTO DECIR A ESTA ALTURA DE MI VIDA: LA CONMEMORACION DE UN ANIVERSARIO DE MI NACIMIENTO.
PASO UN AVISO. SI QUERES ENTERARTE DE LO QUE PASA EN CLANDESTINO ANDA AL ENLACE MONDO CLANDE Y HACE CLICK EN VERANO 2008 Y VIVI EL APASIONANTE MUNDO TRICOLOR
SALUDOS CLANDESTINOS
SUDISTAN. Capitulo 1 "WESTLAND"

Por Manuel Marques
Para Erika
almaceneros hijos de mil putas.
miserables tenderos.
imbeciles de toda imbecilidad.
idiotas.
hijos de mil putas.
agarra lo que puedas salvar.
todo se volvio una bola de mierda.
ni siquiera tengo tiempo para matar al putisimo colorado.
un cagon.
un vomito del mismisimo dios.
dios.
cuando mierda decidiste abandonarnos.
carga solo lo que puedas salvar.
no importa que necesitemos.
ya no importa nada.
aca.
nada.
hasta que reventemos.
hasta que se nos llene la boca de tierra rancia.
hasta que no demos mas.
hasta que nos enllaguemos el cuerpo.
quien es el puto que se quiere volver?
a donde carajo se quieren volver?
a un mierdoso rancherio de abogados y malas afrancesadas putas?
a la patria que los escupio?
son tan cobardes?
son tan soretes?
si sangran los hijos de puta?
mira como sangran estos mierdas y sus caballos!
en que se van a volver ahora?
mira como sangran los vientres de la renegrida concha de su madre.
vuelvanse nadando en este rio de sangre a su otro rio.
a su espantoso rio dorado.
naden en su propia mugre.
en su miedo.
floten sobre sus tripas.
sobre su propia mierda.
en esta desolacion.
en este paramo.
en este cementerio.
en este desierto de todo.
te fundo Sudistan.
dios te salve.
FULBIN "LA BICICLETA"

Hermanas y hermanos…
Ya son miles los pedidos que llegan a nuestro blog para que le tiremos el “Fulbín” y los ayudemos a entrever como va a ser este 2008, el año del “centrojás”.
La pecosa no da abasto.
Pica endemoniadamente y va arrojando las más increíbles predicciones.
Hoy responderemos a la inquietud de nuestro hermano el Colo, que nos envía una pregunta desde la localidad de 20 de Junio.
Hermanos Clandestinos:
Hace ya varios años que estoy en pareja con una dama, (pareja estable), con la cual me siento mas que feliz.
Pero aun así, veo como día tras día, el sexo, la cama, (que antes era todo fuego y pasión), se nos va enfriando, se va como diluyendo.
Hemos probado con una infinidad de cosas.
Agregar al acto sexual algunos juguetitos.
Sumar una mina o un tipo para armar sendos atrios.
Hemos consultado a la gordita Alexandra.
Y hasta hemos leído y releído varias veces el kamasutra.
Nada de esto nos ha dado ningún tipo de resultado.
Ya casi sumido en la desesperanza, es que me dirijo a ustedes, para que en su “inagotable” sabiduría, me den una mano.
Mil gracias.
Hermano Colo, bota y bota “la que no se mancha” y arroja el “fulbingrama” nº 621, “tira una bicicleta”.
Interpretémoslo juntos…
La “bicicleta” es una vieja jugada inventada por un mas viejo delantero del club San Lorenzo de Almagro, conocido como “el lobo” Fischer.
Gran goleador de la escuadra azulgrana.
La jugada consistía en tomar la pelota con ambos pies, y hacerla deslizar por la cara interna de uno de ellos, y más luego, levantarla con el taco, enviándola por sobre la cabeza del rival, para luego recogerla a las espaldas de este.
Sin duda que no es una jugada para que la realice cualquier paparulo.
Pero cuando salía, el contrincante quedaba como un boludo con la boca abierta.
Que quiere decir esto.
Que te tenes que animar.
Te tenes que jugar.
Tenes que dejar de lado todas esas poses pelotudas del tantra y las otras mierdas, que solo te hacen contracturar las cervicales.
Tenes que volver a lo criollo, a lo argento.
Dejar fluir la magia.
Jugate y vas a ver como tu chica queda con la boquita abierta, (situación mas que propicia para que te realice este pete que tanto te gusta y tanto se hace desear.
Mandate de una aunque te parezca que la cosa se pone difícil.
Experimenta.
Solo el sexo que se detiene es el que se muere.
Te mandamos un fuerte abrazo.
GOD SAVE THE QUEEN

Por Luís González
Buenas tardes a todos, en especial a nuestro hermanas/os de UK.
Viendo que este iba a ser otro año que se me iba a pasar al reverendo pedo, y tratando de encontrarle sentido a mi existencia, es que decide emprender esta tarea que considero harto necesaria para mejorar los destinos de todos los que habitamos este “bendito país colonia”.
La cosa es en realidad simple, (si todos le pusiéramos un poco de ganas), ya que se trata de eliminar esta “seudo democracia”, esta “democracia restringida”, esta “falsa democracia” en la que nos hallamos imbuidos, y transformarla en la “mas bella de las monarquías”.
Algún chichipio pensara que es una idea alocada, a lo que yo le respondo, sin ningún tipo de eufemismos, “que decís boludazo”.
Y lo digo y lo sostengo, porque la idea tiene en si misma un increíble raigambre histórico en nuestras tierras.
Una historia que han querido silenciar, acallar y sucumbirla al más feroz de los olvidos.
Voy a realizar, en esta primera “entrega justificatoria legimitizadora” algunos de los hitos en los cuales estuvimos cerca de tener a alguien con una corona en su cabeza dirigiendo os destinos de sus amados súbditos, y que por esas cosas de la vida no se pudieron concretar.
Si alguno de ustedes lo desea, podría, en otros post, explayarme mas profundamente sobre cada uno de ellos.
Leamos:
La historia de esta idea arranca con la llegada de lo españoles a nuestras tierras.
Todo lo anterior, la época de los indios, no cuenta para nada. A no ser que ustedes sean de ese pequeño grupejo de “seudo intelectuales” que considera que los indios eran algo así como humanos.
Para el que escribe estas líneas, todo lo anterior al momento en el cual el “venerable” Colon puso sus pies en el “Nuevo Mundo”, pertenece más al terreno de la “biología” que al de las “Ciencias Sociales”.
Así que con la llegada de los primeros hispanos es que tuvimos la oportunidad de experimentar lo que ser parte de una corona.
Es verdad que los reyes estaban un poco lejos, (aunque esta no es ninguna excusa, yo mismo viví 20 años en González Catan y sin embargo llegue a ser lo que soy ahora sin ningún problema), su marcada inutilidad les hizo creer a los criollos que otro sistema de gobierno podía ser más eficaz.
Claro que de ningún modo se trata de un mal inherente a la monarquía, sino a la imbecilidad de los sucesores de nuestra “amadísima” Isabel La Católica.
Sobre todo, del cornudo de Carlos IV, y el “soberanamente pelotudo” de Fernando VII.
Así fuimos tirando. Misereando a penas.
Hasta que a principios del siglo XIX tuvimos la primera oportunidad concreta y maravillosa de ser parte de un imperio en serio.
De ser parte de pertenecer al grupo de países selectos que le hacen reverencia a su “divina majestad”.
¿Y que carajo hicimos?
Como buenos negros de mierda que somos la hicimos cagar!!!!
¡¡¡Cagada hicimos!!!
Tres o cuatro boludos, almaceneros, sastres, vendedores de empanadas y abogados, (¡¡¡abogados!!! Bolú), decidieron que era mejor que nos gobernáramos solitos.
¡Que pedazos de hijos de puta!
Y encima, en menos de dos años la cagamos dos veces.
¡Dos veces!
E increíblemente a esos pelotudos los llamamos ¡próceres!
¡La gran concha de sus madres!
Después deambulamos a la deriva.
Es mas, mientras en otros reinos tenían “Lores”, “Duques”, “Marqueses”, “Condes”, “Señores de la Guerra”, acá tuvimos “caudillos”.
¡Caudillos!
Esperpentos de tiranuelos.
Salvajes vestidos con casimires traídos desde Liverpool.
Caníbales sentados alrededor del piano escuchando Bach.
Mendicantes incrustados en sus palacios de paredes de adobe.
¡Si bolú, paredes de barro pintadas con sangre de vaca! Una sutileza.
Claro, después el “gordito de las calzas blancas” se dio cuenta de la pelotudez que había hecho y empezó a pedir a los gritos, ¡traigan al Inca, traigan al Inca! ¡Hagamos un imperio!
Pero que Inca ni tres pelotas, ya esta, bancatela ahora forro.
Mas luego, con mas de un siglo de atraso, naufrago en las playas del “río color de león” (león del animal león, no de León Trotsky, trosco del orto), toda la mierda farfullesca de la revolución francesa, el positivismo y las fuckins libertades individuales.
Y los negros se vinieron a las barbas.
Que votemos, que nos corresponden cosas, que somos importantes, y alguna boludez más.
Dos siglos perdidos.
Dos siglos donde solo el proyecto truncado y boicoteado por la “sinárquica internacional y el narcotráfico”, de el “fallido Carlos I” intento restablecer la monarquía perdida.
Estuvo ahí nomás…
A un pelito.
A un “uno a uno”.
Pero Carlos, como el mismo lo dijo cuando se auto comparo con Cesar (Julio), fue Julio (Cesar), el lo vio, pero lo clavaron antes.
Así llegamos a nuestros días.
Y como dios es argentino, nos ha dado la nueva oportunidad de que enmendemos el desastre que hemos cometido.
Otra vez podemos sanar los errores del pasado y salir de una vez a flote.
Sacar la cabeza fuera de este pozo ciego repleto de mierda.
Una vez más podemos tener un rey.
Mejor dicho, “una reina”.
¡No rompamos más las bolas!
¡Cristina reina ya!
Basta del boludeo de votar cada cuatro años.
¡Cristina reina de acá para siempre!
Loco, es linda, tiene carisma, tiene guita, ¿que carajo mas querés?
No perdamos un nanosegundo más.
Entreguémosle la corona y prendamos la tele para ver “Coronando por un sueño”.
Cristina, yo, tu primer súbdito – lacayo, me arrodillo a tus prístinos pies, y me humillo ate tu gloriosa presencia.
¡Dios salve a la reina!
¡God save the Cristina!
Amen.
En un próximo post voy a anotar las ventajas que tiene la monarquía sobre este sistema pedorro de gobierno llamado “mierdocracia”.
Si querés respaldar este “pueblada” deja tu mensaje, tu comentario, en este blog.
M y M

¿QUIEN SE ACUERDA DE LOS PIQUETEROS?
Después de mucho pensar cual seria el ángulo por el cual le entraría al trabajo sobre la UTD de Gral. Mosconi, y de descartar varias posibilidades, de pronto, al leer un reportaje a “Pepino” Fernández, la línea de laburo que tenia que seguir se presentaba mas que clara.
En ese reportaje Pepino dice “nosotros somos culpables de los que nos pasa”. Ahí se produjo el clic. Acaso uno de los ejes de nuestra cursada no se refería a ver como funciona la pelea por lo simbólico. No dijimos más de una vez que “lo que uno es” es parte de una construcción. Que la palabra crea el objeto, lo construye, (o donde queda aquello de que “primero fue el verbo”). No decíamos que tras lo que se dice esta lo que “no” se dice. Esta el quien lo dice y cuales son sus intereses en decirlo.
Es aquí que yo veo se aparecen algunas contradicciones en el discurso de los cumpas de la UTD.
No puedo explicar esto mas que de considerar que ellos, al igual que yo, al igual que otros), son seres duales. Seres que aun están recorriendo el camino de la liberación. Que aun están aprendiendo.
Es por eso que englobo los cuatro conceptos en un solo texto.
Porque si no como explicar esta frase de Pepino referida a la privatización de YPF, a como actuaron en ese momento, a que responsabilidad le cabe a cada uno, (que es la que dio origen al enfoque del parcial):
“cuando estábamos trabajando en YPF no veíamos la necesidad de pelearla. Vivíamos en casa de una familia media, con buenos sueldos y trabajo seguro… es algo que nuestros padres y abuelos supieron defender durante tanto tiempo. Nosotros somos culpables de haberlo perdido. Y, uno siente bronca, porque si esta lucha la hubiésemos hecho en ese momento, hubiésemos evitado miles de muertos, miles de enfermos a lo largo y a lo ancho del país”.
Y acá si hay un error. Me permito traer una escena de una película que por estos pagos se conoció como “Tocando al viento”, y que en realidad se llamaba “Brassed off” (el fin de la banda), titulo que se acercaba mas a la trama del film. Allí unos mineros tenían una banda de música, y el argumento se desarrolla dentro de la lucha por el no cierre de la mina de carbón que no solo sostiene a la banda sino a todo el pueblo. En una escena, la protagonista, una “evaluadora” (que a su vez es la trompetista de la banda) se reúne con la patronal, para comunicarles que la evaluación de la mina había demostrado que esta todavía podía producir ganancias y que por lo tanto era necesario no cerrarla. Ahí el capitalista, le dice, “la mina se cierra”. Entonces ella muy enojada y sintiéndose culpable le grita, “ustedes tomaron esta decisión hace dos años, para que me hicieron trabajar, ilusionarme con salvar la mina”, a lo que el burgués gentil hombre le responde, “señorita, se equivoca, la decisión de cerrar la mina se tomo cuando usted ni siquiera era estudiante”.
Y esto le digo a Pepino. La decisión de privatizar YPF es de por lo menos la época de la dictadura.
No es tu culpa. Ni la culpa de los ciudadanos de Mosconi. Si en algo tenemos la culpa es no haber sabido, como sociedad en su conjunto, el generar un proyecto distinto al modelo neoliberal que algunos supieron aplaudir.
Es esencial para que la UTD crezca y aprenda el poder dilucidar esto.
Porque de esta concepción se desprende esa vana esperanza de continuar viendo al estado como proveedor, como garante, como padre bueno.
“porque con todo en manos del estado había trabajo y la gente vivía bien”, “el estado era una cadena de trabajo”
No, el trabajo en manos del estado también era trabajo alienado. Trabajo forzado, trabajo explotado. Solo una combinación económica – social y política menos desastrosa para el pueblo permitió esa primavera llamada “estado de bienestar”.
Ese estado al que defendés, ese paraíso perdido al que pretendes volver es el mismo al que le decís:
“los jueces, los intendentes, los concejales, los diputados, los senadores, todos están unidos, pero son traidores porque están a beneficio de las empresas transnacionales y no del pueblo”, y aclaras, “con las privatizaciones, las empresas hacen lo que quieren”, y mas “nadie se hace cargo de la tierra maltratada, nadie se hace cargo cuando hay un tornado, nadie se hace cargo de nada. Ni los jueces federales, ni los jueces provinciales, ni la gendarmería, ni la policía federal, que son cómplices de todo esto. Porque son mercenarios, no son fuerzas de seguridad argentina, son mercenarios de las multinacionales”
Y te animas a mas y le pones nombre y apellido al estado: “Tecpetrol, Petrobrás, ingenio Ledesma, Mobile, American Airlines, Brithsh, Amoco, los Bulgheroni, los Bridas, Repsol, Pluspetrol, contra todas esa empresas luchamos”
Y esas empresas son los dueños del Estado.
Ese estado al que le piden la “reparación histórica”. ¿Que estado le va a sacar plata a Macri? Si Macri define muchas de las políticas del estado.
Ese estado, sus políticas, que convierten a Mosconi en Sarajevo, que manda fusiladores, que encarcela, que envenena el agua, que expulsa a la miseria a miles de obreros, que margina, que miente cuando se dice “ausente” y se hace presente a punta de FAL.
Por eso es necesario rever esta lectura. Porque de ella también se deriva quien es el enemigo.
Cuando decís: “yo digo: aquellos funcionarios que viven de familia en familia haciendo política, que no producen nada, lo único que producen es perdidas. En cambio donde yo trabajaba, los pozos petrolíferos siguen produciendo hasta el día de hoy. Los políticos que no producen nada han saqueado, han robado, han traicionado a la patria. Esa es la diferencia entre el obrero y el funcionario. Nosotros producimos y ellos vacían el país”.
Esta bien que uno se enfrente diariamente con los funcionarios del poder. Con los “almaceneros” del estado. Pero ellos son solo los instrumentos de las políticas que la clase dominante establece para sus clases subalternas.
De ningún modo esto significa que no debamos dar la pelea contra ellos. Si debo profesar mi opinión con respecto a la dialéctica entre señor y siervo, entre opresor y oprimido, yo prefiero a todas luces aquel viejo y sabio lema de “quien no es conmigo es contra mi”. Pero me parece que poder poner en claro contra quien realmente se pelea. Quienes son los “títeres” y quien el “titiritero”, es el mejor camino para que la esperanza y la utopía no se vuelvan malas palabras.

