MIRONES
Miramos a Norita.
A la cama de Norita.
Miramos a ver si queda una mancha de guasca sobre la sabana celeste.
Miramos sin deseo.
Solo con la envidia de no haber sido uno de los que se cogía.
Porque, ¡como cogía Norita!
No dejaba títere con cabeza.
¡Muy puta! Dice el padre de familia con disfunciones sexuales varias.
Mientras, imagina, sin atreverse a desear tampoco, que la llave de su casa estuviese dentro de la famosa cacerola Essen.
La miramos.
Mas ahora que parece que se la cogía el hijo, o el cuñado, o el suegro.
Desiderata: hoy me imaginaba una escena donde todos los Macarone violaban a la Norita, la vejaban en familia para hacerle pagar la osadía de buscar placer.
Sigo, la miramos mas ahora.
El hijo se la cogía porque ella quería que no fuese puto. Y si el hijo es puto, entonces no quedan dudas de que la mato. Todos saben muy bien que los putos son así de traidores.
Pobre Norita.
Una asesinada más en el país de los asesinos presidentes.
De los asesinos con estatuas en las plazas publicas.
Con calles con nombre de asesinos, repletas de asesinos que no hablan, pero miran.
Miramos a la Maria Marta.
Caída muerta en la bañera.
¡Mira Carola, mira las cerámicas del baño de la Belsunce, están buenas!
A esa si que la cagaron en familia.
Miro y miro lo que tengo al lado.
No esta tan mal.
Menos mal que no me separe.
Hoy le cumplo a la patrona, (sin mirarla, claro).
Y regalo el 22.
No sea cosa.
La Maria Marta si que vivía bien.
A todo culo en el barrio privado cinco estrellas.
Hasta con una sierva que tanto te limpiaba una cagada, como una mancha de sangre en el piso.
Claro, las siervas tienen la mirada prohibida.
Me da envidia.
No su muerte.
Si no, ese jardín en donde tirarse a rascarse las bolas.
Y además, el marido tiene una cara de boludo insuperable.
Y en el país colonia, todo aquel que tenga cara de boludo es culpable.
Y miramos a El Gran Hermano.
Miramos la farsa erótica - bailantera - patética de unos boludasos bailando en una caño.
Miramos como dos hijos de mil putas, Socios de la clase dominante, Participes del neoliberalismo de los noventa, juegan a rivalizar por el poder político de Buenos Aires.
Miramos.
Miramos sin deseo.
"Típicos voyeurs berretas del país colonia"
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Autor: Leonardo
Por otra parte, (sin ánimo de caer en lugares comunes) la Essen, ¿era la famosa cacerola de Norita?
Saludos.
Fecha: 27/06/2007 18:55.
Autor: EL CLANDE
a la lista de las cosas que miramos de lejos podriamos sumarle varios items.
en un rato voy a entrar a tu blog a chusmear un poco.
y te lo confirmo, la cacerola era una "essen". en ella, norita, a parte del juego de las llaves, cocinaba exquisitos bizcochuelos de chocolate que posteriormente engullia entre orgia y orgia.
un abrazo
Fecha: 28/06/2007 13:11.












