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Resumen
- 03/05/2007 23:34 - "LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 5)
- 04/05/2007 18:42 - TATUAJE
- 04/05/2007 20:04 - LA PRESA
- 05/05/2007 16:41 - "LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 6)
- 06/05/2007 02:37 - GRICEL
- 06/05/2007 20:41 - ESPERANDO
- 07/05/2007 23:02 - "LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 7)
- 07/05/2007 23:04 - BLANCANIEVES Y LOS 7 ENANITOS (primera parte)
- 08/05/2007 20:19 - DIEGO, EL GRAN HERMANO
- 10/05/2007 22:18 - "LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 8)
- 10/05/2007 22:21 - BLANCANIEVES Y LOS 7 ENANITOS (segunda parte)
- 15/05/2007 22:56 - "LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 9)
- 15/05/2007 22:58 - EL VIEJO BARDO
- 15/05/2007 23:21 - LA TIERRA PROMETIDA
- 16/05/2007 20:41 - LA PSICOLOGA
- 16/05/2007 20:44 - "BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANITOS" (tercera parte)
- 24/05/2007 21:09 - TENIAS QUE HABERLO ESCRITO VOS
- 28/05/2007 17:09 - EL VIAJE DE NATASCHA
- 28/05/2007 17:11 - GILDA AGAIN
- 29/05/2007 14:04 - BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANITOS (cuarta parte)
03/05/2007
"LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 5)
Segunda etapa (1986 - 1991)
Entre los años 1986 y 1990 Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota publican tres discos: Oktubre, Un baion para el ojo idiota y Bang! Bang! estás liquidado.
En esos años en el campo intelectual argentino se produce un debate ideológico del cual emergen distintas posturas con respecto a la dictadura militar.
Evocaciones y evaluaciones absolutamente disímiles se articulaban detrás de la consigna nunca más , constituyendo la manifestación superficial del caótico proceso macroestructural de reposicionamiento y adaptación de las antiguas facciones que, durante la década del 70' y comienzos de los 80' se había disputado el poder y que, regidos bajo el sistema democrático, continuaban aquella lucha con renovadas y recicladas estrategias más acordes al nuevo orden.
La dialéctica suscitada a nivel intelectual y discursivo tenía como eje central la posibilidad de hegemonizar e imponer una representación general del período 76' - 83' en la memoria social de los argentinos que les permitiese a los sectores dominantes relegitimar su poder.
En este sentido la caída de la dictadura militar no significó la caída de la dictadura financiera neoliberal; entre otras razones porque los sectores ligados lograron adaptarse rápidamente a la coyuntura democrática desvinculándose del estigma militar.
Lo que podemos observar hoy, mucho más claramente que en aquel momento, es que el período dictatorial significó sólo una etapa operativa de un proyecto más complejo y ambicioso -sumamente pragmático y flexible- de imposición económico-cultural. De allí que la sociedad haya repudiado en general a los actores de la violencia y no a los fundamentos económicos-filosóficos que tuvieron en los militares un instrumento válido pero reemplazable.
En esta coyuntura, el ascenso y consolidación de Los Redondos se produce en fuerte contradicción y hasta antagonismo con el proceso de globalización e imposición del neoliberalismo en nuestro país.
3.1. Fuegos de Octubre
Oktubre, segundo disco de la banda, editado en 1986, es la obra que marca el primer hito en la trayectoria de Los Redondos hacia la popularidad.
Este disco contiene en su arte de tapa una pintura que es un homenaje de los Redondos hacia todos los movimientos populares revolucionarios del siglo XX.
Para mejor plasmar este pensamiento Rocambole -quien se ocupa del arte gráfico de la banda- utilizó una estética similar a la popularizada por Antonio Carpani entre los años 60' y 70' para graficar las luchas de la clase obrera argentina contra el régimen militar y el imperialismo capitalista. Sobre un fondo negro, caracteres de abecedario ruso en rojo intenso resaltan las caras desafiantes de cientos de proletarios que marchan portando banderas y estandartes dispuestos a no ceder en sus reclamos.
La aparición de Oktubre supuso la materialización más clara y precisa del pensamiento político de Los Redondos, contrario y crítico del neoliberalismo, la posmodernidad y la industria cultural globalizante.
Nos adheríamos a esa multitud que aparecía en la tapa, con rostros humillados y preguntándose por qué vivían de la forma en que lo hacían.
A pesar de que Oktubre es sólo un disco, tiene como planteo básico alinearse en cualquier otra dinámica que escape a la lectura posmodernista; porque la posmodernidad es una lectura pseudofilosófica nacida en la misma usina de la industria del disco y difundida, casualmente, en todo el mundo por los embajadores itinerantes cuya función es trasladar esa información. El posmodernismo es un punto de vista neoliberal que a mí me parece descabellado.
El éxito en las ventas discográficas se ve acompañado por una mayor convocatoria en cada nueva presentación de la banda. Poco a poco, jóvenes de las barriadas más pobres de Capital Federal y Provincia de Buenos Aires Comienzan a formar parte y vincularse con la propuesta del grupo .
Esta paulatina irrupción de los sectores más explotados de la sociedad en el ambiente ricotero y viceversa producirá uno de los fenómenos sociales más importantes en el campo de la musica popular argentina desde la instauración de la democracia en nuestro país.
3.2. Un Baión para el ojo idiota y Bang! Bang!, estás liquidado
Sucesores de Oktubre, ambos discos contribuyeron a afianzar la relación entre las bandas (así se denominan genéricamente los grupos de seguidores de Los Redondos; mas adelante procurare una caracterización de estos grupos) y Los Redondos. Consecuencia directa de este mutuo reconocimiento serán:
a) la emergencia del rock barrial o popular como fenómeno sociocultural autónomo dentro del rock vernáculo:
b) la centralidad de Solari como portavoz de todo el movimiento; peculiaridad que confirma, definitivamente, que de allí en adelante Los Redondos privilegiarán obras conceptuales en las que la palabra monopolizara la dramatización
c) Comienza a construirse la comunidad ricotera en torno a la dialéctica cultura rock- cultura popular urbana.
04/05/2007
TATUAJE

texto de Manuel Marques, imagen de Lucho Casanova.
TATUAJE
TE BORDE.
BORDE.
AHÍ,
DONDE EMPIEZA TU CULO.
"ESCRIBO PARA EL FUTURO,
NO PARA MI".
LA PRESA

Ha caido la ultima presa.
Ahi donde algunos solo extraen de las amarronadas aguas una puta vieja del agua... alli los magnificos pescadores Clandestinos, sacaron este soberbio DORADILLO.
Es el mejor final para otra jornada de pesca.
Esta vez las aguas de la LAGUNA DE GOMEZ y MECHITA, han gozada con la penetracion de las cañas Clandestinas.
Libaciones varias, un formidable asado, velas, churros y cohetes, sirven de simples vituallas para los abnegados guerreros.
Nada puede detenerlos cuando lanzan sus señuelos a las mas profundas y misteriosas aguas.
Veanlos.
Solo tienen que hacercarse al enlace JUNIN - MECHITA (aun faltan fotos) y deleitarse con todo el vertigo del MONDO CLANDESTINO aplicado a la pesca.
05/05/2007
"LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 6)
Tercera etapa (1991-2001)
Década menemista:
se agudizan las contradicciones.
Mediante una exposición sintética, resaltaré las características sobresalientes del modelo económico que hegemonizó a la cultura argentina durante la década del 90' y sus consecuencias sociales más evidentes.
El Neoliberalismo desembarcó en nuestro país durante la dictadura militar; aunque recién encontraría su cabal aplicación hegemónica durante las presidencias de Menem (1989-1999).
Este paradigma representa un tipo de capitalismo extremo que proclama la desigualdad social como un valor positivo (en realidad, imprescindible) inmediatamente relacionado al éxito práctico del modelo.
En su aplicación práctica el estado neoliberal se distingue:
a) por una fuerte acción desarticuladora y coercitiva dirigida a quebrar y a controlar el poder de los sindicatos y del movimiento obrero en sí;
b) intrínsecamente relacionado con lo anterior, por una fuerte disciplina presupuestaria en lo concerniente a gastos sociales y la restauración de una tasa "natural" de desempleo, o sea, la creación de un ejército industrial de reserva (desocupados) para quebrar a los sindicatos y controlar la oferta y demanda del mercado laboral.
El estado neoliberal -transformado en mero intermediario del "libre juego de mercado"- tiene entre sus presupuestos básicos la privatización de los servicios públicos y los medios de comunicación, en una primera fase, reservándose para una segunda fase -cuando las condiciones económicas resultantes del éxito de la primera fase así lo permitan- la privatización del sistema educativo.
Como se observa, todas las medidas tienen por objetivo cercenar el poder y las oportunidades de los sectores populares (clase media y baja) y transferir -para concentrar- ese poder en un minoritario sector dominante.
En la Argentina, los efectos de la aplicación de este modelo fueron: la destrucción del aparato productivo nacional (sustituido por producción foránea); la más alta tasa de desocupación de la historia; el crecimiento sostenido de las denominadas villas miserias, ahora no sólo ocupadas por gente de origen pobre, sino por antiguos pertenecientes a la clase media. En contrapartida, se solidificó el ascenso de una burguesía financiera y terrateniente (más vinculada a la especulación bursátil que a la producción), consecuencia inmediata de la concentración de la riqueza en la dirección antes señalada:
Todos los días, la Argentina se despierta sumando 2000 nuevos pobres, que sobreviven con menos de 4 pesos por día, según un estudio de la consultora Equis. Y en Capital y Gran Buenos Aires, el 60% de esos pobres hasta hace un año pertenecían a la clase media.
El relevamiento de Equis se basa en datos del INDEC, muestra una realidad impiadosa para el 40% de los argentinos que viven por debajo de la línea de pobreza. Hoy los pobres suman 14 millones.
En la década del 70 y 80, la pobreza estaba referida solo a lo estructural: habitantes de villas miseria o asentamientos precarios, con déficit de infraestructura. En los 90 la pobreza se expande, explica el sociólogo Artemio López.
Como resultante de este proceso comienzan a surgir focos de resistencia en todos los ámbitos de la cultura popular. En el plano político, se produce la emergencia y desarrollo de nuevos actores sociales: los piqueteros, quienes se autodefinen como trabajadores desocupados. Se caracterizan por una práctica grupal determinada: el corte de ruta o piquete como estrategia de reclamo y resistencia política, y la democracia directa.
En el campo artístico, las nuevas fuerzas socio-políticas y la acelerada expansión demográfica de las villas, encuentran su correlato estético en la consolidación de Los Redondos como la vanguardia del rock popular y la aparición exitosa de otros grupos como Hermética, La Renga, Los Piojos,etc. que en mayor o menor medida convergen ideológicamente, captan un tipo de público similar (mayoritariamente constituido por gente de clase media, media baja y baja) y le dan al movimiento cierta continuidad y diversificación.
Constitución del público
En nuestra periodización de la historia y trayectoria de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, la década del 90', corresponde a la etapa de apogeo y masividad del fenómeno ricotero.
Al respecto, lo primero que debemos establecer es que desde los albores de la década se encuentra conformado el público del grupo.
En aras de ofrecer una descripción que sirva de referencia caracterizare a este heterogéneo conjunto social en tres subgrupos:
El primero y más importante es el conformado por las bandas; de ellas emerge la identidad social del ricotero como sujeto cultural y sobre ellas actúa más directamente el aparato represivo hegemónico.
Al segundo grupo, lo situamos en el ámbito de la juventud universitaria. De esta facción destacamos su capacidad organizativa y su importancia político-intelectual (puesta en práctica en centros de estudiantes y partidos estudiantiles).
Este es el núcleo que interpreta y propaga, tanto interna como externamente, la postura política de Los Redondos. Podríamos decir que este grupo ejerce una suerte de mediación entre las bandas y los primeros seguidores.
Al tercer grupo, menos numeroso que los dos anteriores, lo conforman los adeptos de la primera época, cuya caracterización ya he procurado.
¿Cultura marginal o cultura contrahegemónica?
Representación externa
La representación del ricotero como "sujeto marginal" forma parte de una construcción discursivo-ideológica que el poder político y la prensa -funcional o dependiente de este poder-, han puesto en acto con el propósito de desprestigiar la vinculación de la obra de Los Redondos con la cultura popular.
Según la doxa hegemónica, el ser marginal supone el ejercicio de la barbarie ; por tanto, los ricoteros -como marginales- participan de esa característica general que la taxonomía burguesa ha sancionado con el propósito de homogeneizar una diversidad de experiencias sociales sindicadas como inadaptables al cuerpo social.
La faceta siguiente de este razonamiento señala que la conducta propia de los sectores marginales es, en el caso de los ricoteros, incompatible total o parcialmente (según el enclasamiento que se opere) con el status social y cultural de la obra que Los Redondos producen sustentando el criterio de incompatibilidad en el origen burgués de los artistas y de la cultura rock en general.
Este movimiento taxonómico enclasante se produjo cuando sectores de la industria discográfica y el poder político advirtieron que una manera de contener la rascendencia sociopolitica del fenomeno Redondos era fragmentar la articulación policlasista del mismo promoviendo las diferencias clasistas internas a la formación. Por eso es que tanto estrellas de rock como políticos, periodistas, productores discográficos, sociólogos coinciden en observar y caracterizar la relación entre los Redondos y las clases populares como una contradicción misteriosa (la mirada paternalista) o aberrante (la mirada despectiva).
Quienes postulan esta lectura del fenómeno lo hacen, generalmente, desde un posicionamiento externo, que omite -no siempre inocentemente- las características esenciales del mismo y destaca sólo lo superficial.
Esta mirada que cosifica lo dinámico y suprime lo heterogéneo es alimentada y legitimada por el orden hegemónico porque es funcional a su lógica sistémica.
En este sentido, es lógico que desde el poder se hable con asiduidad de los marginales y casi nunca de lo que verdaderamente son: sujetos explotados. Porque al enunciar al sujeto como explotado se está enunciando su calidad de víctima de un proceso histórico-cultural determinado por pautas económicas filosóficas específicas.
Esta caracterización del marginal busca escamotear la verdadera naturaleza del paradigma neoliberal que, por una parte, resemantiza como marginal al explotado y, correlativamente, desplaza (en forma ideologica-discursiva) la función económica central que ese sujeto tiene dentro de la lógica de funcionamiento estructural del sistema.
06/05/2007
GRICEL
Ahora el tipito escucha Gricel en continuado.
"no debí pensar jamás,
En lograr tu corazón.
Y sin embargo te busque
Hasta que un día te encontré"
Y toma mate mirando las baldosas.
"y con mis besos te aturdí,
Sin importarme que eras buena".
Sabe que se le acabaron los tontos discursos.
Que se le acabaron los fuegos de artificio.
Y que la suerte del principiante ya no va estar nunca más de su lado.
"tu ilusión fue de cristal,
Se partió cuando me fui"
Le hace dúo de a ratos al Polaco.
Y esta sequito de lágrimas.
Esta sequito por dentro.
"y es que nunca mas la vi.
Que amarga fue tu pena"
Va por ahí intentando comprarse una vida.
Una aunque sea de saldo.
Ojeando escaparates.
Mirando sin ver.
"no te olvides de mi
De tu, Gricel.
Me dijiste al besar
El cristo, aquel"
A intenta pensar que todo esta bien
Todo como "na, viste"
Pero no.
¿Con que mierda va a rellenar este agujero?
"y hoy que estoy enloquecido,
Porque no te olvide"
Anota en el librito los diez mandamientos.
Mira para arriba a ver si ve la salida del pozo, pero todo esta muy negro mierda.
"ni te acuerdas de mi,
Gricel, Gricel"
Y no se da maquina de puro cagón.
Sale a la calle y saludo a los vecinos.
Compra un diario, pero solo para taparse la cara.
ESPERANDO

Por Dana
Estoy lista.
Te estaba esperando.
Estoy muy mojada.
Me abro toda para vos, no te mezquino nada.
Haceme sentir, haceme mujer.
Dale, vení.
07/05/2007
"LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 7)
Representación interna
Son chicos de barrios desangelados, que no saben de discotecas para modelos y estrellas de rock ni de autos locos, ni de navidades artificiales. Pibitas embarazadas que lloran su dolor en una esquina, chicos bombardeados sin padres ni hermanos, con
la esperanza arrodillada a los pies de la recaudación de un taxi. (Indio Solari)
Los Redondos han construido la representación de su público a través de una praxis discursiva que comprende a la realidad concreta de sus interlocutores en clave poética, siempre extremando los recursos para evitar la demagogia panfletaria por considerarla ineficaz y poco ambiciosa en tanto que exposición retórica: La poesía debe ser sugestiva. Una obra es simbólica. Si lo entendiese de otra forma no haría canciones sino panfletos políticos.
Nos dicen que nuestras letras son difíciles, pero yo no veo que los chicos las encuentren difíciles; suena más bien a excusa para justificar una poesía más llana y sin calidad.
Uno hace montajes alegóricos, como adivinanzas, para que el otro juegue y se entusiasme. (Indio Solari)
Este cruce dialéctico entre el discurso de Los Redondos y el discurso hegemónico se desarrolla en el terreno de la lucha desigual dominante-dominado, en la que este último debe capitalizar al máximo las pocas armas con las que cuenta para que su discurso no sólo sea escuchado sino que no pueda ser fácilmente reutilizado o reciclado por el sistema en su favor. De allí la importancia de construir y revalorizar una practica linguistica propia, de resistencia, capaz de contrarrestar el efecto totalizador al que propende el discurso hegemónico.
Por otra parte, sería falso conferir al lenguaje político el poder de hacer existir arbitrariamente lo que el mismo designa: la acción de manipulación tiende a circunscribirse en determinados límites, puesto que se puede estar en condiciones de resistirse a la argumentación sin ser capaz de argumentar la resistencia y, menos todavía, de formular explícitamente los principios de la misma; y puesto que el lenguaje popular dispone de sus recursos propios, que no son los del análisis pero que encuentran a veces el equivalente de este en una parábola o en una imagen. (Bourdieu, P. 1999)
Solari ha reflexionado acerca de la apropiación que ciertos barrios signados como "peligrosos o marginales" han hecho y hacen de las imágenes poéticas de Los Redondos: Los Redondos eran una banda de rock, cuando la gente de la Capital tuvo una época de coqueteo tecno y dark (otras estéticas subsidiarias de la cultura rock) y no sé que cosa, y eso en los barrios no pegó porque en los barrios las circunstancias eran totalmente distintas. Lo tecno y lo dark eran para gente que esta levemente aposentada, libre de tensiones; mientras que el rock and roll esta en las esquinas, en Lugano, en Laferrere, alli el rock and roll no para nunca (Indio Solari).
Es una práctica determinada por las condiciones concretas de existencia de las clases populares, por los valores y relaciones surgidas de esas condiciones.
Así, para Daniel (27 años, Villa Alem. Tucumán), la principal virtud que diferencia al Indio Solari de "los poderosos" es ser: una persona muy culta, que no habla de más ni miente.
El lenguaje popular enuncia en pocas palabras; habla desde el silencio significado, utiliza otras modalidades de comunicación circunscriptas a lo compartido-colectivo-comunitario (el cuerpo, el espacio, la mirada, etc.). Con pocas y precisas palabras intenta reconstruir la experiencia concreta colectiva. El lenguaje popular no exacerba la distancia conceptual con aquello que siente propio, mas bien todo lo contrario, acorta distancias.
No es casual, entonces, que una sentencia como Violencia es mentir (estribillo de Nuestro amo juega al esclavo-1989) esté presente en la conciencia de miles de jóvenes como la única versión auténtica sobre la realidad.
El hecho de que miles de personas de paupérrima condición socio-económica entiendan que el primer fundamento en el que se asienta la violencia del poder es la mentira estructural; y que asocien este veredicto de Los Redondos con la postura crítica que el grupo tiene con respecto al conjunto de la industria del espectáculo, especialmente a la televisión; es un hecho de análisis filosófico-cultural políticamente transformador.
Somos el miedo de los gobiernos que mienten en nombre de la verdad.
El miedo del poder militar, económico y jurídico que impide la comunicación humana de pueblo a pueblo.
Somos el miedo de la soberanía de los piratas del mundo que mutilan el estado de ánimo e impiden las emociones reveladoras.
Somos el miedo del poder de los déspotas que reside en mecanismos impersonales.
El miedo de las estructuras burocráticas que desalientan las conductas exploratorias.
El miedo de las grandes fortunas que se robaron de los recursos naturales.
El miedo de los centros de poder que amenazan con la destrucción total.
El de esos barones sensatos y prácticos que desean dejar su huella en la historia y creen solamente en lo que pueden forzar y controlar.
Somos el miedo de quienes nos adiestran a ser corteses cuando alguna institución nos pisotea.
El miedo de quienes temen a los cambios pues su status depende de la rutina y del tiempo de otras personas.
El miedo de las tecnologías caprichosas que nos obligan a valorarlas adoptando siempre sus supuestos básicos.
Somos el viejísimo miedo agazapado en todos los lugares del imperio...
Y estamos encantados!
¡Encantados! (Indio Solari. El delito americano)
BLANCANIEVES Y LOS 7 ENANITOS (primera parte)
Otra vez el Clande te sorprende mas que gratamente.
Manuel Marques (en los textos) y Lucho Casanova ( en las ilustraciones) te brindan una novedosa versión del viejo y querido clásico infantil "Blancanieves y los siete enanitos".
Esta vez con el toque "FIERITA" tan de moda en los últimos tiempos en el bendito país colonia.
Como ya es costumbre en toda publicación Clandestina, rescatamos el formato del viejo y querido folletín.
Disfruten.
Aclaración necesaria, en esta versión del cuento solo hay tres enanos.
De los cuatro restantes, dos están presos, un en Olmos y el otro en Batan. El uno por uno hecho de sangre, y el segundo detenido en una salidera de banco.
El tercero cayó en un ajuste de cuentas.
Lo empomaron con una 32.
Dos, tres tiros.
Dos en el pulmón derecho.
Otro en el hígado.
Lo velaron a cajón cerrado.
El cuarto, Tontin, se puso a laburar con el puntero peronista del barrio.
Ahí paso de repartir zapatillas y guardapolvos, a manejar los planes Jefas y Jefes.
Ahora es concejal.
Se candidatea para diputado provincial.
Va en una lista sabana.
Se olvido, por completo, del barrio.
Así que de llamarlo, como corresponde, seria "Blancanieves y los Tres enanitos".
Vamos con el cuento...
Había una vez, y todo eso, en que en la villa de San Pete se altero el orden cósmico preestablecido.
En realidad la cosa iba bien, hasta que Maria Rosa, la puntera del barrio, se le ocurrió preguntarle a su espejo algo más que el número a jugar en la quiniela.
Maria Rosa le preguntaba, día tras día, a su espejo, "¿Quién es la mas capa del barrio?", y su espejo le contestaba, "vos guacha, vos".
Pero esa mañana la cosa se fue al carajo.
Maria Rosa entro al baño y mirándose al redondo y pequeño espejo con marco de plástico azul, repitió la pregunta de siempre.
El espejo, que en verdad no tenía un solo reflejo de boludo, midió bien sus palabras antes de responder, pero no pudo mentirle a su ama.
Le dijo, "Mira Rosita, es verdad que vos sos muy perra. Es verdad también que tenes aguante. Todos sabemos que te la bancas como la mejor. Pero... en el barrio hay una mina que te esta desbancando".
"quien es, decime quien es, pedazo de puto", aulló la diva.
"Es tu hijastra, Blancanieves", contesto rápidamente el espejo ante el temor de ser convertido en un montón de vidrios rotos.
"La gran concha de su madre", grito la rosa, "le voy a hacer cagar", musito y se dirigió a la cocina, donde entre mate y mate, empezó a tramar el fin de su temida rival.
Blancanieves era una minita de unos 17 años que estaba más que fuerte.
Buenas tetitas.
Unas piernas interminables.
Una boquita petera que despertaba ratones del tamaño de un rinoceronte.
Y una burra, un culito parado que se especializaba en tragarse las breves tangas que ella se calzaba.
Un caramelo.
La Blancanieves no jodia a nadie.
Por ahí salía algún viernes a mechar en Liniers para tener unos mangos el sábado para recalar en Jesse.
Si tenia un toco lo repartía.
Le prestaba ropa a la pibitas de noveno.
Y hasta le daba una mano a los pibes con la tarea de la escuela.
La habían visto tranzando en las vías, pero no se le conocía un machete fijo.
Esto alimentaba la fantasía de todos los que la conocían, pero que también respetaban.
La pobre mina ni se imaginaba lo que se le venia encima.
Volvamos con Maria Rosa...
A la tipa se le frito la cabeza.
Pero como la tenia clara, y para no levantar el avispero en el barrio, se fue hasta Puerta de Hierro a buscarlo al Bocha.
El Bocha era un chabon pesado mal.
Había caído en cana a los 14 por boletear a un rati.
Después de girar por cuanto penal de la provincia se hubiese creado, se hizo fuerte como matón en La Palito.
Cafiolo, tranza, cadenero, no hubo laburo que no hiciese.
Ahora en Puerta estaba un poco devaluado.
Como retirado.
Pero todavía la fama lo precedía.
Maria Rosa va y lo encara.
El Bocha le debía un favor.
La Rosa le había guardado lo fierros en un razzia brava que armaron los tiras de la departamental de Casanova.
Así que la Rosa no vacilo en decirle directamente lo que quería.
"Bocha, tenes que hacerme cagar a esta pendeja puta, a la Blancanieves"
El Bocha la miro sin levantar la vista del piso.
"Yo te la entrego el sábado. Le decimos que la vas a llevar a bailar a Mambo o al Once".
El Bocha prende un churro y fuma mientras escucha.
"Quiero que me traigas el corazón, ¿me entendes? La quiero hecha mierda".
El Bocha tira el churro recién empezado y sale de la casilla.
Desde la puerta le dice.
"Sos una reverenda hija de puta".
El sábado llovía soretes de punta.
Maria Rosa y Blancanieves estaban jugando una escoba de 15 en el reducidísimo comedorcito de la casa.
La Rosa le saca el tema de la salida de la noche.
"Hoy te pasa a buscar el Bocha"...
"¿El Bocha, para que?", dice la Blanca.
"Te va a llevar a bailar. Sabes que no me gusta la mafia con la que te juntas. Que te deje en la puerta de la bailanta y que después te pase a buscar".
"Me parece al pedo", dice Blancanieves, "pero no me jode, el Bocha da de buen tipo".
La borreguita no sabe que va a ser ensartada como un churrasco y se pasa la tarde arreglándose para estar buenísima en el baile.
Como a las once, el Bocha la pasa a buscar.
Y es la mismísima Blanca quien lo atiende.
Un top blanco que le deja ver el ombligo, y en ese ombligo se dejan ver unos finísimos vellos dorados que se pierden camino al pubis.
Una pollera roja bermellón tan breve que no se necesita ni la mas sutil brisa para que el rosa de su cola less aflore e infarte.
Botitas negras, extremadamente lustradas.
Un tapadito azul colgado de los hombros desnudos.
Y una cinta atándole el azabachado pelo.
El Bocha cierra los ojos.
Le agarra la mano.
La saca del rancho.
Y empieza a caminar.
Del rancho.
Maria rosa lo mira.
Y los ojos amarillos brillan como el infierno.
(CONTINUARA)
08/05/2007
DIEGO, EL GRAN HERMANO
Por McKarpatosNo soy fanático del Diego.
Ni siquiera soy un fervoroso admirador.
Es mas, en el último tiempo he aprendido a verlo jugar gracias a mis hermanos del Clande.
No voy a decir ninguna boludez como “al Diego hay que ayudarlo”, o “al Diego hay que dejarlo tranquilo para que haga su vida”, y así, hasta el infinito y mas allá.
Escribo esto por dos cosas.
Una, es que acabo de escuchar en la radio que ayer hubo mas gente viendo “Gran Hermano” que al Diego.
Estamos en el horno.
La segunda.
Es que el Diego me genera mucho afecto.
No me gusta verlo hecho mierda.
Vampirizado por todos los variopintos hijos de puta que lo rodean.
A veces disfruto cuando lo escucho contar anécdotas futboleras.
Creo que ahí esta casi tan cómodo como cuando pisaba la “loca de los doce gajos” en la cancha.
Ahora… creo que nos vamos zarpando.
Antes esperábamos que nuestros ídolos muriesen para glorificarlos.
Hoy día, los matamos en “vivo y en directo” y los olvidamos antes que el olvido borre su recuerdo.
Pd: Marianela, no te toco ni con la caña de pejerrey que acabo de comprarme.
Para vos Diego.
La soledad es esto papi.
Una garcha.
Una soberana mierda.
La misma que sentías cuando nadie te devolvía una pared.
La que se imponía después del pitazo final.
Es salir a la una de la tarde en pleno verano, pelota bajo el brazo, y que tus amigos estén durmiendo una siesta.
La soledad son esos que te ponen en la tele para sumar dos puntos más de rating.
La soledad es esa cancha vacía de todos.
O peor.
Es esa cancha repleta de arqueros.
10/05/2007
"LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 8)
La prosa citada es explícita del tipo de intelección que Los Redondos tienen y la representación que hacen sobre la posición que su gesta cultural ocupa en el marco del sistema.
La dialéctica centro-margen desde la cual algunas teorías culturales alternativas (cultivadas bajo el influjo del pensamiento posmoderno) intentan explicar la situación de las clases populares en nuestra América y los países del tercer mundo -caracterizandolas como periféricas o subalternas-, es incompatible con esta lectura que Los Redondos hacen del lugar que ocupa su proyecto contrahegemónico en el marco del sistema neoliberal.
Si como he señalado, el éxito de este sistema se sustenta en la superexplotación de los sectores populares, esta característica torna inútil la teoría que versa sobre la constante dialéctica centro-margen; pues lo que suele ser categorizado como marginal es en realidad la fuerza productiva que sostiene a la totalidad del sistema.
Por otra parte, esta lógica del desplazamiento estructural del margen hacia el centro se encuentra muy arraigada en la percepción que muchos rockeros argentinos tienen sobre el funcionamiento del sistema.
Interpretación que, en los comienzos de la cultura rock refería operativamente la lógica del capitalismo pre-neoliberal y la posición que en esa coyuntura ocupaba el rock como movimiento cultural de protesta, persiste como un elemento tradicional que la hegemonía neoliberal ha incorporado y difundido.
A la luz de esta lógica se analiza la trayectoria de Los Redondos, cuando en realidad estos emergen como una producción cultural que objetivamente representa una contradicción interna de la clase dominante. Es decir que todos los actores que dan vida a este fenómeno producen cultura desde un sector central del sistema relegando a un plano superficial la teoría orden central-rock marginal.
Luzbelito
Así como Oktubre fue la obra que dejó sentada la postura política de Los Redondos; Luzbelito (1996) es el disco que marco la postura herética que el grupo había plasmado, parcialmente, en anteriores producciones.
Luzbelito se incorpora a la cultura rock como un testimonio que relativiza las certidumbres que la cosmovisión judeo-cristiana ha institucionalizado en la cultura occidental..
Los Redondos al parodiar y satirizar las institucionalizadas nociones de lo divino y lo demoníaco ponen en tela de juicio los paradigmas morales (acerca del bien y el mal) sobre los cuales la civilización occidental ha edificado su organización espiritual y material.
Este hecho no fue ignorado por un sector de la jerarquía eclesiástica argentina que fracasó al intentar promover una "espontánea" censura general de Luzbelito ocasionando solamente la suspensión de los recitales que Los Redondos daría!
n en Olavarría como presentación de la obra.
El movimiento inquisidor antiricotero que comandaron Antonio Quarracino y Emilio Ognenovich no obtuvo respuesta favorable en sacerdotes que, como el padre Farinello, conocen empíricamente las condiciones concretas de existencia (miseria, violencia, explotación, discriminación) de muchos de los ricoteros y valoran de manera opuesta la eticidad del discurso y la postura critica de la banda.
Nombro a Farinello como un caso emblemático de la disociación que existe entre la jerarquía eclesiástica y muchos de los curas barriales. Proceso contradictorio que siempre ha devenido al interior de la propia institución y que, se ha tornado mas relevante ha partir de la década del 60 con la emergencia de la organización de los curas tercer mundistas. Organización que centró su acción en los sectores mas pobres del conurbano bonaerense, justamente allí donde Los Redondos tienen su legión mas numerosa y fiel de seguidores.
Finalmente, al no poder lograr un fuerte consenso interno, la postura de Quarracino-Ognenovich apareció como una condena personal que estos hicieron de la obra de Los Redondos y no como la avanzada corporativa que anhelaban.
A este fracaso de la derecha católica hay que entenderlo en el marco de una coyuntura en la que existen fuerzas sociales internas y externas a la institución que observaron como anacrónica y ridícula la postura de Quarracino-Ognenovich.
Por otra parte, al producirse la suspensión de los recitales en Olavarría -con todas las entradas vendidas, el estadio alquilado y las bandas en la ciudad- y ante el desconcierto general por lo ocurrido, Los Redondos ofrecen una conferencia de prensa que se televisa en directo a todo el país en lo que significó una excepcional participación mediática que no volvería a repetirse . (Ver apéndice: Olavarría).
En dicha intervención, Solari, desconcierta a los periodistas y a la opinión pública mostrándose calmo y empleando un lenguaje sumamente erudito para referirse a temas como la libertad, la existencia humana, la fraternal comunidad de las b!
andas y la relación de Los Redondos con éstas, dejando en claro, para los externos, su representatividad y poder de persuasión como líder de un movimiento multitudinario.
Tradición e innovación.
Patricio Rey y sus Redonditos de ricota publicaron en 1998 su noveno disco: Último bondi a Finisterre.
Los Redondos decidieron formalizar en este disco toda la renovación musical que habían comenzado a desarrollar desde 1993, año en que editaron su disco doble: Lobo suelto, Cordero atado.
A raíz del cambio en la estética musical de la banda surgió una polémica (interna y externa) particularmente relevante en virtud de que el sentido ideológico de la misma giró en torno a tres ejes: tradición, innovación y control cultural.
Al respecto, lo primero que debemos señalar es que toda la obra de Los Redondos ha transcurrido motivada por dos coordenadas específicas: tradición e innovación. Entre éstas, la innovación es la que ha prevalecido más claramente a lo largo de la década del 90'; período en el que la banda ya ocupa un sitial de privilegio dentro de la música popular argentina.
Esta dialéctica en lo concerniente al fenómeno ricotero, asume la forma de una disputa entre el fundamentalismo del rock barrial o popular y la apertura hacia un rock popular vanguardista. (Mas adelante especificaré las características de las prácticas socioculturales propias del rock barrial o popular, cuando trate sobre las bandas).
El rock barrial ortodoxo emula un paradigma sonoro establecido en las décadas del 60' y 70' por bandas como The Rolling Stones, Ac/Dc, Credence clearwater revival, etc., más algunos elementos del folk norteamericano.
Originado en populosas barriadas del Gran Buenos Aires y luego extendido a todo el país, el rock barrial es un fenómeno exclusivamente argentino.
Cuando pensamos en rock barrial, pensamos en un sonido básicamente reiterativo de guitarra, bajo y batería, fácilmente reconocible y clasificable; características que le han asegurado supervivencia como género musical.
BLANCANIEVES Y LOS 7 ENANITOS (segunda parte)
Otra vez el Clande te sorprende mas que gratamente.
Manuel Marques (en los textos) y Lucho Casanova ( en las ilustraciones) te brindan una novedosa versión del viejo y querido clásico infantil "Blancanieves y los siete enanitos".
Esta vez con el toque "FIERITA" tan de moda en los últimos tiempos en el bendito país colonia.
Como ya es costumbre en toda publicación Clandestina, rescatamos el formato del viejo y querido folletín.
Disfruten.
El Bocha y Blancanieves se meten en la noche.
Van costeando el paredón del cementerio de Villegas rumbo a las vías.
Apenas esta lloviendo.
Esa llovizna típica de octubre.
El Bocha va dos o tres pasos adelante.
Mira hacia ningún lado.
Fuma un faso tras otro.
Detrás viene Blancanieves.
Se tapa la cabeza con el saquito de algodón para que la lluvia no le desarme el peinado.
Va buscando los restos del mejorado para que el barro no ensucie sus botas negras.
A veces da pequeños saltos.
En cada salto se le vuela la pollera dejando ver unos glúteos redondeados y extremadamente firmes.
El Bocha va en silencio.
Blancanieves no.
"Bocha, ¿vio el tamaño de ese cuis?"
"Bocha, ¿acá hay mas ratas que en el barrio?
"bocha, que mugrientos, ¿Por qué no queman toda esta basura?"
El Bocha ni se inmuta.
Ni siquiera se da vuelta a mirarla.
Tira el cigarro e inmediatamente prende otro.
Blancanieves entonces la emprende con una canción.
"Desde que me dejaste,
La ventanita del amor se me cerró...
Tengo el alma en pedazos,
Ya no aguanto esta pena,
Tanto tiempo sin verte,
Es como una condena"
...
"Bocha, ¿me parece que nos equivocamos de camino?"
El Bocha, sin dejar de caminar, le dice, casi susurrándole, "Nena, porque no cerras un poco el orto".
Los siguientes doscientos metros los recorrieron envueltos en la lluvia, la oscuridad y al mas infinito silencio.
De repente el Bocha se frena.
Mira ala Blancanieves.
Y en un solo movimiento la agarra de los hombros, la hace girar, saca la navaja y se la apoya en el cuello.
Blancanieves empieza a retorcerse frenéticamente.
Empieza a gritar frenéticamente.
Hay un forcejeo sumamente breve.
Brevísimo.
Blancanieves grita como una perra.
Grita al vació.
El Bocha se la saca de encima con un mamporro que estalla en la boca de la Blanca.
Blancanieves cae desparramada sobre una pila de basura.
Botellas de gaseosas vacías, cajones de manzanas y restos de comida.
En la caída, en la el forcejo, o vaya saber donde, Blancanieves pierde su tanga y se desgarra la pollera.
Ahora esta tirada boca arriba mirándolo al Bocha.
Mejor dicho, mirando esa sombra que se supone que es el Bocha.
Esa masa informe que tapa el único haz de luz que viene de muy lejos.
Esa luz que apenas deja filtrar el Bocha la iluminan de a ratos.
Esos flashes van fotografiando sus ojos desaforados, su boca partida y sangrante, las petrificadas tetitas que perforan el top de algodón que alguna vez fue blanco, su pequeña concha enguantada en un pubis que ahora es plateado, los muslos tersos y mojados, de lluvia y de meo.
El Bocha tiene la navaja en la mano.
La navaja pide sangre a gritos.
Blancanieves dice, no sabemos si gritando o de que carajo manera, le dice al Bocha, "bocha, hágame lo que quiera, cojame Bocha, hágame chupársela, hágame lo que quiera, cójame, pero no me mate Bocha, por mi madre muerta Bocha, no me mate".
El Bocha la agarra de los pelos y la levanta del suelo como si fuese un sorete.
La pone contara la pared.
Los pies de Blancanieves apenas tocan el piso.
En la pared hay una vieja pintada de la década del ´70 que dice "Si Evita viviera, seria Montonera".
Blancanieves llora a mares y solo atina a taparse la concha con las manos.
El Bocha se le acerca.
Ahora su cara, su cuerpo esta tan cerca, el esta tan cerca que puede olerla.
Oler su cagazo, sus orines, su perfume de berreta imitación.
Le puede oler el alma.
Están "así" de cerca.
El bocha le agarra la cara, se la da vuelta, y metiéndole casi la boca en el oído dice muy suavemente.
"Pendeja de mierda, puedo ser un hijo de mil putas asesino, pero no soy un violín".
La suelta.
Blancanieves cae de rodillas.
El Bocha le pega una patada en el culo y le grita, "Corre, la gran concha de tu madre. Empezá a correr".
Blancanieves se arrastra, se para, se cae, trastabilla, se vuelve a para y corre como nunca nadie corrió.
Corre para no se sabe donde.
Solo corre.
El Bocha ahora esta volviendo al barrio.
Piensa que carajo le va a decir a la muy puta de la Maria Rosa.
Le había fallado.
Pero a el que carajo le importaba haberle fallado a esa vieja de mierda.
Encima se le habían acabado los cigarrillos.
Esta noche no era su noche.
Pero como los caminos de Ala son inescrutables, y "la pelota no se mancha", no va que al Bocha se le cruza, ahí, en el puente sobre el arroyito, el mismísimo Chunito.
El mismo pedazo de gato que lo había entregado a los ratis en el afano al deposito del Wal Mart.
No solo eso, ya adentro, en Batan, el muy puto lo había vuelto a vender a los perros, solamente para lograr un traslado al pabellón de los putos.
Y de ahí, como un lavatupper refugiado, se canso de decir que el Bocha era un cagón que no tenía una mierda de aguante.
Chunito lo vio venir al Bocha.
Pero verlo y parar la puñalada al hígado que el Bocha ya le había tirado, son dos cosas muy distintas.
Chunito se desplomo en el puente, sobre un charco de sangre y bilis.
El bocha ahí nomás, le tajea el pecho, y a pura mano limpia le arranca el corazón.
Lo mete en la campera, y antes de empujarlo al arroyo, le saca el paquete de fasos del bolsillo del pantalón.
"¿Y bocha?"
El Bocha tira arriba de la mesa de la cocina la campera enrojecida de sangre.
La Maria Rosa la abre y el corazón esta todavía latiendo.
"¡Bochita, Bochita mío, Bochita, hijo de puta, Bochita mío!"
Pero el bocha ya no esta en la cocina, ni en la casa, ni en la calle.
Esta sentado en su pieza.
Esta tomando unos mates.
Unos amargos.
Esta en cuero.
Como si hubiese querido arrancarse la noche de encima.
Prende un cigarrillo y se dice a si mismo, "que fasos de mierda fumaba este hijo de puta".
Después abre la navaja.
Le tantea el filo.
Apura el mate.
Tira el faso por la mitad y vuelve a decirse.
"Estoy hecho".
Y se abre un tajo desde la ingle hasta la garganta.
15/05/2007
"LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 9)
Último bondi a finisterre
La dialéctica interna (ortodoxia ricotera-vanguardia estética) fue una constante en la trayectoria de Los Redondos que, en ocasión de la publicación de este disco, tuvo mayor publicidad por la repercusión masiva que en la actualidad produce todo lo relacionado al grupo.
Características del disco:
1) Fue mezclado y masterizado en E.E.U.U.
2) La estructura musical del disco abandona las coordenadas básicas del rock popular ortodoxo para situarse en una estética ultramoderna.
3) Para plasmar este complejo musical, Los Redondos recurrieron a los últimos adelantos en materia de composición musical computarizada.
Los Redondos, que generalmente se han mostrado muy parcos a la hora de hablar de su obra, en este caso optaron por enunciar las razones del cambio en los siguientes términos: Las vanguardias de hoy en día no tienen que ver con una ruptura con el pasado sino que generan paradojas en las fisuras que lo hegemónico de la cultura rock tiene; generan discursos dentro de los discursos, lenguas dentro de las lenguas. Cuando esa necesidad exceda el marco de la cultura rock, estaremos ante una novedad que nos permita volver a estar vivos.
Entre los fans hay algunos que están muy dispuestos a escuchar esto, y otros que preferirían que una siguiera haciendo algún tipo de rock and roll más ortodoxo. Esos son los que me gustan menos, porque a mí no me gusta mucho un joven teniendo gestos conservadores. Creo que a veces los chicos, un poco por rebeldía, prefieren quedarse escuchando esa pseudo pureza, porque en los medios se confunde mucho la vanguardia con la usina de la moda. Y no me parece una buena decisión.
No creo que una cultura que tenga ambiciones de proseguir en vigencia tenga que tener, como en este momento, más cultores que innovadores.
Pertenecemos a la cultura rock, que es una cultura caníbal que ha incorporado, a través de su historia, desde músicas étnicas hasta la última tecnología. Este trabajo del sonido, que parece una novedad, en nuestros demos está desde hace mucho. Yo ya componía a partir de la computadora y el sampler, y después reemplazaba la programación por la banda; pero quedaban muchas texturas por el camino.
Ahora decidimos dejar las cosas sin que el pulso rockero de Los Redondos se apoderara tanto del asunto. Y, en realidad, el acto fundacional tiene que ver con Luzbola, que es nuestro estudio propio.
"La tecnología te permite plagiar, secuestrar sonidos, y eso amplía el campo posible de la música. Nos dimos el gusto de hacer un producto no estándar" (Indio Solari)
EL VIEJO BARDO
El Clande se engalana con cuatro poesías de uno de sus primitivos hermanos, el gran Julito. (Me permití ilustrarlo con una obra de Rene Magritte, "Memoria").
Pasen, vean y disfruten.
ALGO
ALGO
INCIERTO,
EL FUEYE DOLORIDO DE MIS LABIOS.
ALGO,
FUGAZ,
HOMBRES COMO CAMPANAS.
(OJO QUE CAMBIA DE COLOR
DUERME EN EL PATIO DE TU CASA).
UN TAMBOR ACUNA EL HOLLIN DE MIL CANCIONES.
ATARDECE...,
EL SOL HACE TEMBLAR
HOMBRES COMO CAMPANAS.
HISTORIAS QUE TRAEMOS
PAGINAS EN ARBOLES DORMIDOS.
BARCOS,
SOLES DE LATA
AHUECAN EL DOLOR EN SUS PROAS...
¿NO VES QUE LOS DIAS VIAJAN EN VALIJAS OLVIDADAS,
CIERRAN OJOS,
CUBREN ARRUGAS?
¿NO VES QUE HAY ESQUINAS CONGELADAS EN CUADROS AMARILLOS
MIENTRAS DIOS NOS ABANDONA
EN UNA CAJA?
DETRÁS DE UNA DURISIMA PUERTA
SERPIENTE Y AGUILA
DISECADAS
ARAÑAN ESTOS EMPOLVADOS MOSAICOS
SIN ESQUINAS.
TONTAS AVES SE PUDREN EN UN ESTANTE.
BALDOSA SEPIA.
CAMINO DESPINTADO,
MI NOMBRE Y TU NOMBRE EN UN VIEJO FLORERO,
SUICIDANDOSE.
HOMBRECITOS DE GOMA
BESANDO EL ALQUITRAN
DE UNA CALLE DE ACERO.
(EN PLAZAS DE CRISTAL VIOLETA
SE HAMACAN DOS CADAVERES)
UN RELOJ TINTINEA
TRAS UNA PUERTA DURISIMA,
ES MI CORAZON QUE NO SE RINDE,
AUNQUE DE VUELTAS Y SE AHOGUE
COMO UNA MARIPOSA EN UNA CAJA DE VIDRIO.
SUEÑO
...Y LOS DESTINOS MEZCLADOS
EN LOS PARPADOS DE DIOS
SUEÑOS QUE SE QUIEBRAN
(GAVIOTAS SEMIMUERTAS EN LAS CURVAS DE LA LUNA)
PODRIA JUGAR, ENTRE LOS CABELLOS DEL ARBOL.
PODRIA JUGAR, ENTRE LOS ACORDE DEL SOL
PODRIA JUGAR,
MIENTRAS MI ESPEJO NO SE ACUERDE DE MI MUERTE...
(SOMBRA SIEMPRE ATENTA
TEJIENDO EN LOS OJOS MUDOS
DE UNA GOTA DE NUBE
APUÑALADA...)
PODRIA JUGAR, MINTIENDO,
MIENTRAS MI ESTRELLA SE AHORCA EN LAS CORTINAS,
...Y LOS DESTINOS SE APAGAN,
DESPACIO,
EN LOS PARPADOS DE DIOS.
LA TIERRA PROMETIDA
Ya están las fotos de la llegada a la tierra prometida y de la inmortal "Batalla" del ultimo sábado.
Solo hay que ir al enlace "La Tierra Prometida" y ver ustedes con sus propios ojos.
Iba a escribir algo para acompañar esta foto, pero cualquier cosa que diga estaría sobrando.
Es "Fulbito de Verdad" en estado puro.
16/05/2007
LA PSICOLOGA
Por El SeisLA PSICOLOGA.
“No hay nada mejor en esta vida
que una bella dama”.
Cuando la conocí, ella me consideraba un loco; hasta un “ser enfermizo”, depravado. Siempre me miraba con sus reservas, y en ningún momento, profundizaba su vista sobre mis ojos de muerto. Me huía frecuentemente, argumentando, cualquier razón o sin razón; decía: debo buscar los silencios escalofriantes del universo. Estoy buscando el principio intrínseco de la vida. El poder del universo me aplasta y aniquila, cual una hormiga ebria. Se me quedaba observando con mucha precaución y hasta cierto miedo. Yo, para ella, era sólo un poeta demente, iracundo y discípulo consumado de Dionisios. Suenan las campanas sus lamentos/Mientras los fieles enlutados se encaminan cual robots, hacia su creador/Los reverendos del metal esperan sus ovejas mecánicas, para aceitar sus cerebros/Alabado sea el Hierro/Bendita la maquina/Aleluya al aceite automotriz/Levantemos la batería al Señor del concreto/.
Ella, era la perfección de mujer. De piernas largas y bien torneadas. Ojos como cavernas obscuras y silenciosas. Sus caderas eran el movimiento mismo. Tenía un lunar pequeño en la mejilla izquierda, que la hacía verse más encamable. Estudiaba creo... Psicología, en la Universidad del Estado. Era introvertida, y un poco “altanera”, bueno... eso decían sus condiscípulos. Los ecos de Freud, taladran las consciencias/Mientras los hombres como autómatas se dirigen al pabellón de la locura/Sueñan los seres en símbolos dispersos y complicados, mientras el subconsciente se carcajea/Los dolores antiguos aparecen entre las nubes del pensamiento, y encadenan a los “sujetos urbanos”, y estos, con algunos “venenos espirituales”, alejan de sí, la cascada del sufrimiento.
Nunca el “destino” nos unió, ni las probabilidades nos acercaron jamás. Fue un día lluvioso, cuando me dije: voy por esa mujer de pelo ensortijado. Llegué en cuasi estado de ebriedad, más una píldora de esas que nos hacen olvidar que existimos, me dirigí a ella, la belleza. Me gusta tu lunar obsceno, creo que le dije. No me contestó, sólo se me quedo mirando. No me palpitaba el corazón, porque, creo que no tengo; sólo se escuchaba el sonido de una maquina recién prendida. Yo no era la perfección estándar del hombre guapo; más bien mi atractivo era mi mirada de “locura, de demencia”. Eres muy especial, y bellísimo, exclamó en tono sereno la dama. Mis ojos eran antorchas en la madrugada/Mis manos ramas de algún árbol, donde corre la savia, como una maldición/Y mi rostro era el terror mismo/Afuera, allá donde se termina lo posible, una luz azul, me envolvía con su tristísima belleza/Era el hombre más perfecto...
Te amo, me dijo. Yo no contesté nada. Sólo nos encaminamos por las calles torcidas de la ciudad, buscando un lugar privado, donde tocarnos el cuerpo, donde fundirnos en uno, donde pertenecernos, donde ser la unidad, donde... copular todo el día. Queríamos alejar el sentimiento de “angustia universal”, “aniquilar la soledad”, “dejar de temblar ante las vicisitudes del vivir”.
¿Crees qué el sexo nos espante los demonios?
No lo sé.
¿Me quieres?
No lo sé.
La vida, y todo lo que ésta implica se carcajeaba.
"BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANITOS" (tercera parte)
Otra vez el Clande te sorprende mas que gratamente.Manuel Marques (en los textos) y Lucho Casanova (en las ilustraciones) te brin-dan una novedosa versión del viejo y querido clásico infantil “Blancanieves y los siete enanitos”.
Esta vez con el toque “FIERITA” tan de moda en los últimos tiempos en el bendi-to país colonia.
Como ya es costumbre en toda publicación Clandestina, rescatamos el formato del viejo y querido folletín.
Disfruten.
“No lo soñé…
Ibas corriendo a la deriva”.
Llueven soretes de punta.
Llueven rayos y centellas.
Llueven perros y gatos.
Llueve como cuando Noe se embarco a buscar el pejerrey.
En la villita la lluvia ennegrece aun mas la noche negra.
A la Blanca ya no le importa embarrarse sus botitas negras.
Casi va revolcada por lo pasillos angostos, cuasi “termopilescos” del barrio.
De pronto, la oscuridad muestra una diminuta luz en la lejanía.
Es un rancho separado a más de una cuadra de la última tira de casuchas.
Hacia ahí va la Blanca.
Empuja la puerta que se abre de par en par.
Entra.
La poca ropa que le queda encima, esta hecha jirones.
El agua le chorrea a mares por el cuerpo.
A ciegas va tanteando el lugar y llega hasta lo que parece ser una cocina.
Prende las dos hornallas.
Un azul calido invade todo.
Se saca los harapos y se queda desnuda al lado del fuego.
De apoco los ojos se les van acostumbrando al lugar.
La Blanca mira.
“Que extraño es todo en esta casa. Todos estos pequeños y destartalados mue-bles. Quien vivirá en esta pocilga. Seguro que sus moradores arreglan aparatos electrónicos. Cuantos dvd, celulares, reproductores de mp3, autostereos. Que buena colección de relojes pulseras, será que sus habitantes están obsesionados con el paso ineficaz del tiempo. Y esas piezas de oro… serán acaso ricos comer-ciantes. Marcos Polo del siglo XXI”.
Blancanieves va de habitación a habitación.
Su recorrido es brevísimo, ya que la pobre casa no tiene más de dos piezas y un redu-cido baño.
En una de ellas, la Blanca encuentra tres diminutas camas.
Exhausta, las junta, se recuesta sobre ellas, se tapa con una sabana de algodón es-tampada con motivos de las “Chicas súper poderosas”, y se duerme.
Para nuestros amigos, los “enanitos”, (sin ningún animo de discriminar), también la noche fue mas que horrible.
Ya arranco mal cuando quisieron reventar una casa en Palermo Soho, y un par de do-bermans los sacaron cagando.
Después, la lluvia barrió con la gente que cobra el sueldo en los cajeros automáticos de Liniers.
Y termino cuando robaron una boletera de un colectivo, que al abrirla solo le entrego 12 pesos en monedas de 50 centavos.
En esas condiciones pegaron la vuelta.
“Noche del orto”.
…
“Loco, hay que salir a laburar de mañana. La noche se cayó. No rinde.”
…
“Y estos remises de mierda que vos conseguís ni siquiera entran al barrio y te-nemos que caminar como unos boludos”.
…
“¿Y esa luz?”.
“¿Vos dejaste algo prendido?”.
“Yo no”.
“¿Vos?”.
“Tampoco”.
“¡Entonces nos están reventando el rancho!”
Ahí nomás, los tres enanitos, Chorizote, Bananazo y Pijita, pelan los fierros y se pre-disponen a darle maquina a quien fuera que había osado irrumpir en su sacrosanta morada.
Chorizote saca de entre sus ropas una 9 milímetros con silenciador y mira láser. ¡Un caño de puta madre!
Se lo había tranzado a un poli por un poco de merca.
Bananazo pela, desde detrás de su cintura, una lustrosa Colt 45 “Peacemaker”, con cachas labradas en marfil blanco. Una reliquia de la guerra de secesión que el se había afanado de una casa de antigüedades. Una joya de seis balas que obliga a pen-sar entre cada disparo.
Pijita, como distraídamente, saca de una de sus medias una 22, cuya única marca personal, es la limazon de su mira y una empuñadura de goma Eva color rosa.
(Como podrán apreciar los estimados lectores, el nombre de cada uno de los enanos, así también como la pistola que portan, empieza a denotar una cierta fijación fálica, algún trauma mal llevado por alguna obtusa terapia psicoanalítica)
Al grito de “¡Salgan hijos de mil putas!” Bananazo patea la puerta.
Y al estilo FBI de thriller barato, Chorizote y Pijita se cuelan en la casa detrás de el.
Nada ni nadie.
Solo el calor de las hornallas ambientando la pequeña pieza.
Solo una esfumada luz que se enmarca cada objeto de la habitación.
No falta nada.
Así, a simple vista.
Todo esta completamente ordenado.
Menos ese suave ruido, esa respiración frágil que llega desde atrás de la cortina de tela.
Los tres, muy cautelosamente, se deslizan de una pieza a la otra y ven que sobre la cama hay alguien acostado.
Pijita, toma valor, y se anima a correr de un solo tirón la manta que cubre al extraño invasor.
¡Oohh sorpresa!
“¡Es una minita!”, exclama Pijita.
“¡Es un caramelito!” añade Bananazo.
“¡Es una yegua!”, aclara Chorizote.
Y si.
Ver a la blanca profundamente dormida, con su culito puesto para arriba, con su co-ñito mojado por la calidez de la cama, con un pezoncito rosado que busca escaparse por debajo del pecho que se aprieta contra el colchón.
Había que ser muy macho para bancarse semejante visión y no tentarse.
Y ya lo sabemos, los enanos eran bastante machos, pero no lo suficiente como para quedarse contemplando semejante culo sin querer hacerle un viaje.
No podemos decir quien lo dijo, pero alguien grito: ¡Vamos a darle masa!, y los otros se prendieron sin dudarlo un solo segundo.
Ahí va Bananazo.
“¡a esta la parto al medio!”, dice a sus amigos, mientras se baja los lienzos y dejar ver un miembro viril de apenas 5 centímetros en plena erección.
Se la coloca, y la Blanca solo hace un mohín breve y erotizante, como si no pasara na-da más que un fragmento de un sueño calenturiento.
Bananazo acaba y la Blanca sigue durmiendo.
“¡Ahora vas a gritar, putita mía!”! Se exalta Chorizote, en tanto que trata infructuo-samente de lograr que su chota de 7 centímetros se pare.
Así, con la verga muerta, se le tira encima a la Blanca y hace como si se la estuviese cogiendo de manera fenomenal.
“¡gemí turrita, gemí!”.
Dice y se corre.
En tanto la Blanca ya parece un personaje de otro cuento, otra princesa mal culeada que responde al nombre de “La Bella Durmiente”.
Hasta acá el mito de lo bien armados que están los enanos queda completamente des-truido.
Pero entonces le llega el turno a Pijita.
El tipito se acerca a la cama. (Aunque se queda de espaldas a ella).
Se saca la camisa.
Se saca las medias. “no me gusta coger con las medias puestas… a menos que haga mucho frió”, dice.
Se saca los pantalones y tras ellos el calzoncillo de algodón cremita.
Y se da vuelta.
“¡es un gato muerto!”, dice Bananazo.
“¡es una botella de coca cola de 2 litros y medio!”, dice Chorizote.
“¡es una poronga descomunal!”, aúllan a dúo, cuasi espantados ante tanta carne dura.
Pijita no dice nada.
Se arrima a la doncella.
Con sus manos, y con extrema suavidad, aparta cada uno de los cachetes, cada una de las nalgas, del encantador culo de la Blanca.
Y como había visto repetidamente “El Ultimo Tango en Paris”, y siempre se sintió un Marlon Brando del subdesarrollo, le dice a la princesa, o a su principesco culito: “lo siento señorita, pero no hay manteca”, se escupe la punta de la pija y la ensarta como a un churrasco.
Blancanieves da un respingo que casi la saca de la cama.
Estalla en un grito que mezcla el placer con la más profunda laceración.
Gira la cabecita y le sonríe al enano.
El enano la cabalga con mano diestra, sabiendo que esta es una monta que se merece ser bien corrida.
El tiempo pasa.
Acaba.
Acaban.
Blanca dice.
“no se traen unos vinos y me convidan un faso”.
“a sus ordenes mi lady”, dice alguien.
Todos sonríen.
24/05/2007
TENIAS QUE HABERLO ESCRITO VOS

era cogerte salvajamente.
en verdad no siento otros labios como a los tuyos.
aun en la lejania.
en este fin de fiesta.
nada mas que tenrte desnuda acostada arriba mio.
era cogerte intermnablemente por el culo, por la boca, por tu inagotable concha.
aun en la lejania.
en este miedo que anochece.
vos lo tenias que haber escrito.
yo soy asi de torpe.
un monton de deseos que envejecen.
en la lejania.
mientras vos no escribis.
mientras anochece.
y afuera esta haciendo demasiado frio.
28/05/2007
EL VIAJE DE NATASCHA

POR EL SEIS
EL VIAJE DE NATASCHA
NO TIENE FIN...
Cuando mi mujer se lanza
En erótico clavado
Desde el trampolín
Del cielo
Se sumerge desnuda
En la piscina de mi ser
Alucinado
Pero...
Nunca puede llevar
Su cálido cuerpo
De sirena noctambula
Hasta las aguas turbulentas
Verdes
Fangosas
Negras
Que almacena mi corazón
Es mi bella dama azul
Una vampiresa ebria
Que recorre los bares
Nocturnos
Sórdidos
De la ciudad
De mi cuerpo
En busca perpetua
De mi sangre
Toda
Para beberla hasta
La última gota
Ella llora tequila añejo
Las frías noches
De invierno
Mientras mira la negrura
Del cielo
Donde sus ojos cansados
Azules
Verdes
Localizan mi rostro tatuado
En la bóveda celeste
Mi chica tiene las venas
Llenas de hachís
(Ensueño sagrado)
Que al abrazarme
Me llena de ensueños
Todo
Hasta convertirme
En una sombra eterna
Lejana
En busca angustiosa
Del fuego explosivo
De su cuerpo
Donde el rocío es lava
Esperándome
Diario
Para bañarme de locura
Toda una vida...
Mi hembra tiene un nombre
Que sólo mis labios
Morados
Pueden pronunciarlo
Las letras tienen
Alas de aire
Sólo se pueden escribir
En la nubes del cerebro
Las silabas son palomas
Decapitadas
Sobre un sarcófago negro
Esperando
Los sollozos de los dolientes
Es pues...
El sonido impronunciable
Para todos
El secreto que mi amante
Me otorgó
Sólo para mí
Sólo para mí
Mi amada señora
Tiene
Pintado en toda
Su tersa piel
Mi rostro de loco
Así soy de ella
Todo
Le pertenezco
Al volcán
En erupción
Que es su cuerpo
Trémulo
Después la pasión
La embarga
Todas las noches
De invierno
Convirtiéndola
En una escultura viviente
De lava
Que intenta fundirse
En un abrazo eterno
Ardiente
Para así lentamente...
Encaminarnos
Hacia el lecho estrellado
Del cosmos
Son sus ojos linternas
Antiguas
Llenas de luces inquietantes
De la más pura lujuria
Que me buscan
Todas las noches
De cualquier día
Cuando la lluvia
Llora deseos
Y el granizo furioso
Se derrite
Se muere
Entre la epidermis
De plata
De mi preciosa fémina
Es un piano perfecto
El cuerpo sonoro
De Natascha
(Hoy se me ocurre
llamarla así)
Que mis manos
Cálidas
Hacen sinfonías
Cuando la toco
Toda
Y luego se retuerce
Sobre las sábanas
De seda
En un capricho
De violines
Donde las notas
Musicales
Son rosas azules
Perfumadas
De antiguos olores
También la libido
Siempre está
Presente
Entre arpas desnudas
De gemidos en llamas...
GILDA AGAIN

POR MANUEL MARQUES
Esa mañana, ella creía que podía ser Gilda.
Había practicado un par de pasos y alguna canción tonta.
Mientras los chicos de la sala celeste bailaban al compás de un diluido carnavalito.
Ella se había puesto una trusa apretada que le apretaba irremediablemente el coño.
Tenía el culo impecable de Gilda.
Solo faltaba que alguien la mirase.
Que alguien se diese cuenta del potencial que había en esa voz, en esas nalgas.
Mientras los chicos se aburrían bailando un desilusionado carnavalito.
Ella creía que podía ser la nueva Gilda.
Su breve falda roja lo creía.
Su mojadez lo creía.
Solo hacia falta que alguien se diera cuenta cuanta calentura había en esos infinitos muslos.
Ella podía ser Gilda.
Esa mañana patria.
29/05/2007
BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANITOS (cuarta parte)
Otra vez el Clande te sorprende mas que gratamente.
Manuel Marques (en los textos) y Lucho Casanova ( en las ilustraciones) te brindan una novedosa versión del viejo y querido clásico infantil "Blancanieves y los siete enanitos".
Esta vez con el toque "FIERITA" tan de moda en los últimos tiempos en el bendito país colonia.
Como ya es costumbre en toda publicación Clandestina, rescatamos el formato del viejo y querido folletín.
Disfruten.
La vida de Blancanieves y los tres enanitos discurría placidamente.
Se las arreglaban para tener una convivencia más que apacible.
Los enanitos salían a laburar al mediodía, y cuando volvían al caer la tarde, encontraban la casucha aseada y la merienda servida en la pequeña mesita.
La blanca aportaba una moneda tranzando algunos porritos y las más variadas pastillas que le sacaba entre arrumacos al farmacéutico del barrio.
Hasta se hacia tiempo para ayudar con la tarea a los pibes de los villita.
Nada parecía perturbar la tan ansiada paz de los habitantes de la casa.
Ni siquiera el recuerdo de la funesta reina podía romper el encanto y la placidez de su bendecida morada.
Pero una tiras de casillas mas al fondo, en el rancho de la malvada madrastra, la cosas era totalmente distinta.
La horripilante Maria Rosa nunca había podido consolidar su deseado bienestar.
Suponía que la Blanca estaba muerta.
Ese corazón que se hallaba encerrado en uno de los cajones de la mesada de la cocina se lo aseguraba.
Pero aun así, su dicha no era completa.
Algo, un tufillo a desgracia, a mala suerte, la rondaba constantemente.
Pasaron los días.
Pasaron las noches.
(En ese orden u al orden inverso es lo mismo).
Cierta tarde de mayo, Maria Rosa estaba compartiendo unos churros con el Tuqui.
Ginebra va, ginebra viene, pitada va, pitada viene, al Tuqui se le empieza a calentar el pico, y a medida que se le calienta, se le empiezan a aflojar las palabras, a soltársele la lengua.
"Sabes quien arma estos fasitos", le dice a la Maria Rosa.
"¿Quién?"...
"Una pendeja de acá a unas casas. Tenes que verla. Tiene un lomo infernal.", argumenta el Tuqui.
"¿Una pendejita?", sugiere la Maria, "Decime Tuqui, ¿una con cara de nena buena, unas culito paradito y unas tetitas justas?"
"¿La conoces?", pregunta el Tuqui.
"No, no... para nada", dice la muy puta.
Tras cartón, lo raja a empujones al Tuqui y se manda directamente a la cajonera de la cocina.
Ahí, abre el último cajón y saca una bolsa de plástico de hipermercado Carrefour y la tira sobre la mesa.
A los manotazos destroza el precarisimo envoltorio y se aferra con desesperación a su ensangrentado contenido.
Con las manos temblorosas lo acerca a sus dilatadísimos ojos, y ahí comprueba lo que jamás hubiese querido comprobar.
En el corazón esta tatuado "Negro 100 % cumbianchero".
¡Nnnooooooooooooooooooooooo!
¡Hija de mil putas!
¡Pendeja del orto!
¡La yegua esta viva!
¡Me cagaron!
¡La muy puta esta viva!
Como la Maria Rosa no era nada boluda, no se permite más exasperación que esa.
Ahí nomás tira el corazón en el tacho de basura y se pone a buscar una solución al quilombo en el que esta metida.
¡La voy a hacer mierda!, se dice.
Se pone en cuclillas y de debajo de la cama saca un libro de magia negra, "Hechizos y encantamientos. Sea usted misma una bruja de la puta madre.", y se lo pone a leer.
¡Te voy a hacer cagar, pendejita puta!, se grita.
Lee y lee.
No hay ninguna formula maléfica que la convenza.
Nada que fuese lo suficientemente terrorífico y que le permitiese deshacerse de una vez y para siempre de Blancanieves.
Desahuciada, prende la tele y se pone a hacer un zapping, a no ver nada, a dejar que los canales corran unos detrás de otros, y que los fulgurantes colores diodados se le lleven esa amargura que la comienza a poseer.
En eso, algo le llama subrepticiamente la atención.
Es una gordita que habla con un acento extraño a sus oídos.
La gordita habla amenamente de las más diversas poses sexuales.
Les cuenta a unas niñas que están sentadas a su alrededor como se debe "chupar una pija sin que la leche se te caiga de la boca".
Como les cuenta a unos mozalbetes, que la miran con una cuasi devoción, "que para hacer un buen culín hay dos cosas que no se deben perder, ni la erección, ni la paciencia".
Pero lo que sorprende a la Maria Rosa es ver que la gordita tiene una "conchita de peluche" a la que habla y sonríe.
¡Fabuloso!
Algo se le frita en la cabeza a la Maria Rosa.
Recuerda que para una minita no hay nada más mortífero que una buena "chupada de concha".
Recuerda también, como algunas de sus amigas sufrieron sendos infartos al "acabar" cuando sus amantes le "mamaban furibundamente el clítoris".
Y si al momento de la "chupada" se introducía un "dedito en el culito", los efectos del "acto cuninlingüistico" eran devastadores.
El plan siniestro bullía en la cabeza de la reina - madrastra - bruja.
Había llegado el momento de terminar con Blancanieves.












