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10/01/2008
GOD SAVE THE QUEEN

Por Luís González
Buenas tardes a todos, en especial a nuestro hermanas/os de UK.
Viendo que este iba a ser otro año que se me iba a pasar al reverendo pedo, y tratando de encontrarle sentido a mi existencia, es que decide emprender esta tarea que considero harto necesaria para mejorar los destinos de todos los que habitamos este “bendito país colonia”.
La cosa es en realidad simple, (si todos le pusiéramos un poco de ganas), ya que se trata de eliminar esta “seudo democracia”, esta “democracia restringida”, esta “falsa democracia” en la que nos hallamos imbuidos, y transformarla en la “mas bella de las monarquías”.
Algún chichipio pensara que es una idea alocada, a lo que yo le respondo, sin ningún tipo de eufemismos, “que decís boludazo”.
Y lo digo y lo sostengo, porque la idea tiene en si misma un increíble raigambre histórico en nuestras tierras.
Una historia que han querido silenciar, acallar y sucumbirla al más feroz de los olvidos.
Voy a realizar, en esta primera “entrega justificatoria legimitizadora” algunos de los hitos en los cuales estuvimos cerca de tener a alguien con una corona en su cabeza dirigiendo os destinos de sus amados súbditos, y que por esas cosas de la vida no se pudieron concretar.
Si alguno de ustedes lo desea, podría, en otros post, explayarme mas profundamente sobre cada uno de ellos.
Leamos:
La historia de esta idea arranca con la llegada de lo españoles a nuestras tierras.
Todo lo anterior, la época de los indios, no cuenta para nada. A no ser que ustedes sean de ese pequeño grupejo de “seudo intelectuales” que considera que los indios eran algo así como humanos.
Para el que escribe estas líneas, todo lo anterior al momento en el cual el “venerable” Colon puso sus pies en el “Nuevo Mundo”, pertenece más al terreno de la “biología” que al de las “Ciencias Sociales”.
Así que con la llegada de los primeros hispanos es que tuvimos la oportunidad de experimentar lo que ser parte de una corona.
Es verdad que los reyes estaban un poco lejos, (aunque esta no es ninguna excusa, yo mismo viví 20 años en González Catan y sin embargo llegue a ser lo que soy ahora sin ningún problema), su marcada inutilidad les hizo creer a los criollos que otro sistema de gobierno podía ser más eficaz.
Claro que de ningún modo se trata de un mal inherente a la monarquía, sino a la imbecilidad de los sucesores de nuestra “amadísima” Isabel La Católica.
Sobre todo, del cornudo de Carlos IV, y el “soberanamente pelotudo” de Fernando VII.
Así fuimos tirando. Misereando a penas.
Hasta que a principios del siglo XIX tuvimos la primera oportunidad concreta y maravillosa de ser parte de un imperio en serio.
De ser parte de pertenecer al grupo de países selectos que le hacen reverencia a su “divina majestad”.
¿Y que carajo hicimos?
Como buenos negros de mierda que somos la hicimos cagar!!!!
¡¡¡Cagada hicimos!!!
Tres o cuatro boludos, almaceneros, sastres, vendedores de empanadas y abogados, (¡¡¡abogados!!! Bolú), decidieron que era mejor que nos gobernáramos solitos.
¡Que pedazos de hijos de puta!
Y encima, en menos de dos años la cagamos dos veces.
¡Dos veces!
E increíblemente a esos pelotudos los llamamos ¡próceres!
¡La gran concha de sus madres!
Después deambulamos a la deriva.
Es mas, mientras en otros reinos tenían “Lores”, “Duques”, “Marqueses”, “Condes”, “Señores de la Guerra”, acá tuvimos “caudillos”.
¡Caudillos!
Esperpentos de tiranuelos.
Salvajes vestidos con casimires traídos desde Liverpool.
Caníbales sentados alrededor del piano escuchando Bach.
Mendicantes incrustados en sus palacios de paredes de adobe.
¡Si bolú, paredes de barro pintadas con sangre de vaca! Una sutileza.
Claro, después el “gordito de las calzas blancas” se dio cuenta de la pelotudez que había hecho y empezó a pedir a los gritos, ¡traigan al Inca, traigan al Inca! ¡Hagamos un imperio!
Pero que Inca ni tres pelotas, ya esta, bancatela ahora forro.
Mas luego, con mas de un siglo de atraso, naufrago en las playas del “río color de león” (león del animal león, no de León Trotsky, trosco del orto), toda la mierda farfullesca de la revolución francesa, el positivismo y las fuckins libertades individuales.
Y los negros se vinieron a las barbas.
Que votemos, que nos corresponden cosas, que somos importantes, y alguna boludez más.
Dos siglos perdidos.
Dos siglos donde solo el proyecto truncado y boicoteado por la “sinárquica internacional y el narcotráfico”, de el “fallido Carlos I” intento restablecer la monarquía perdida.
Estuvo ahí nomás…
A un pelito.
A un “uno a uno”.
Pero Carlos, como el mismo lo dijo cuando se auto comparo con Cesar (Julio), fue Julio (Cesar), el lo vio, pero lo clavaron antes.
Así llegamos a nuestros días.
Y como dios es argentino, nos ha dado la nueva oportunidad de que enmendemos el desastre que hemos cometido.
Otra vez podemos sanar los errores del pasado y salir de una vez a flote.
Sacar la cabeza fuera de este pozo ciego repleto de mierda.
Una vez más podemos tener un rey.
Mejor dicho, “una reina”.
¡No rompamos más las bolas!
¡Cristina reina ya!
Basta del boludeo de votar cada cuatro años.
¡Cristina reina de acá para siempre!
Loco, es linda, tiene carisma, tiene guita, ¿que carajo mas querés?
No perdamos un nanosegundo más.
Entreguémosle la corona y prendamos la tele para ver “Coronando por un sueño”.
Cristina, yo, tu primer súbdito – lacayo, me arrodillo a tus prístinos pies, y me humillo ate tu gloriosa presencia.
¡Dios salve a la reina!
¡God save the Cristina!
Amen.
En un próximo post voy a anotar las ventajas que tiene la monarquía sobre este sistema pedorro de gobierno llamado “mierdocracia”.
Si querés respaldar este “pueblada” deja tu mensaje, tu comentario, en este blog.
06/01/2008
M y M

¿QUIEN SE ACUERDA DE LOS PIQUETEROS?
Después de mucho pensar cual seria el ángulo por el cual le entraría al trabajo sobre la UTD de Gral. Mosconi, y de descartar varias posibilidades, de pronto, al leer un reportaje a “Pepino” Fernández, la línea de laburo que tenia que seguir se presentaba mas que clara.
En ese reportaje Pepino dice “nosotros somos culpables de los que nos pasa”. Ahí se produjo el clic. Acaso uno de los ejes de nuestra cursada no se refería a ver como funciona la pelea por lo simbólico. No dijimos más de una vez que “lo que uno es” es parte de una construcción. Que la palabra crea el objeto, lo construye, (o donde queda aquello de que “primero fue el verbo”). No decíamos que tras lo que se dice esta lo que “no” se dice. Esta el quien lo dice y cuales son sus intereses en decirlo.
Es aquí que yo veo se aparecen algunas contradicciones en el discurso de los cumpas de la UTD.
No puedo explicar esto mas que de considerar que ellos, al igual que yo, al igual que otros), son seres duales. Seres que aun están recorriendo el camino de la liberación. Que aun están aprendiendo.
Es por eso que englobo los cuatro conceptos en un solo texto.
Porque si no como explicar esta frase de Pepino referida a la privatización de YPF, a como actuaron en ese momento, a que responsabilidad le cabe a cada uno, (que es la que dio origen al enfoque del parcial):
“cuando estábamos trabajando en YPF no veíamos la necesidad de pelearla. Vivíamos en casa de una familia media, con buenos sueldos y trabajo seguro… es algo que nuestros padres y abuelos supieron defender durante tanto tiempo. Nosotros somos culpables de haberlo perdido. Y, uno siente bronca, porque si esta lucha la hubiésemos hecho en ese momento, hubiésemos evitado miles de muertos, miles de enfermos a lo largo y a lo ancho del país”.
Y acá si hay un error. Me permito traer una escena de una película que por estos pagos se conoció como “Tocando al viento”, y que en realidad se llamaba “Brassed off” (el fin de la banda), titulo que se acercaba mas a la trama del film. Allí unos mineros tenían una banda de música, y el argumento se desarrolla dentro de la lucha por el no cierre de la mina de carbón que no solo sostiene a la banda sino a todo el pueblo. En una escena, la protagonista, una “evaluadora” (que a su vez es la trompetista de la banda) se reúne con la patronal, para comunicarles que la evaluación de la mina había demostrado que esta todavía podía producir ganancias y que por lo tanto era necesario no cerrarla. Ahí el capitalista, le dice, “la mina se cierra”. Entonces ella muy enojada y sintiéndose culpable le grita, “ustedes tomaron esta decisión hace dos años, para que me hicieron trabajar, ilusionarme con salvar la mina”, a lo que el burgués gentil hombre le responde, “señorita, se equivoca, la decisión de cerrar la mina se tomo cuando usted ni siquiera era estudiante”.
Y esto le digo a Pepino. La decisión de privatizar YPF es de por lo menos la época de la dictadura.
No es tu culpa. Ni la culpa de los ciudadanos de Mosconi. Si en algo tenemos la culpa es no haber sabido, como sociedad en su conjunto, el generar un proyecto distinto al modelo neoliberal que algunos supieron aplaudir.
Es esencial para que la UTD crezca y aprenda el poder dilucidar esto.
Porque de esta concepción se desprende esa vana esperanza de continuar viendo al estado como proveedor, como garante, como padre bueno.
“porque con todo en manos del estado había trabajo y la gente vivía bien”, “el estado era una cadena de trabajo”
No, el trabajo en manos del estado también era trabajo alienado. Trabajo forzado, trabajo explotado. Solo una combinación económica – social y política menos desastrosa para el pueblo permitió esa primavera llamada “estado de bienestar”.
Ese estado al que defendés, ese paraíso perdido al que pretendes volver es el mismo al que le decís:
“los jueces, los intendentes, los concejales, los diputados, los senadores, todos están unidos, pero son traidores porque están a beneficio de las empresas transnacionales y no del pueblo”, y aclaras, “con las privatizaciones, las empresas hacen lo que quieren”, y mas “nadie se hace cargo de la tierra maltratada, nadie se hace cargo cuando hay un tornado, nadie se hace cargo de nada. Ni los jueces federales, ni los jueces provinciales, ni la gendarmería, ni la policía federal, que son cómplices de todo esto. Porque son mercenarios, no son fuerzas de seguridad argentina, son mercenarios de las multinacionales”
Y te animas a mas y le pones nombre y apellido al estado: “Tecpetrol, Petrobrás, ingenio Ledesma, Mobile, American Airlines, Brithsh, Amoco, los Bulgheroni, los Bridas, Repsol, Pluspetrol, contra todas esa empresas luchamos”
Y esas empresas son los dueños del Estado.
Ese estado al que le piden la “reparación histórica”. ¿Que estado le va a sacar plata a Macri? Si Macri define muchas de las políticas del estado.
Ese estado, sus políticas, que convierten a Mosconi en Sarajevo, que manda fusiladores, que encarcela, que envenena el agua, que expulsa a la miseria a miles de obreros, que margina, que miente cuando se dice “ausente” y se hace presente a punta de FAL.
Por eso es necesario rever esta lectura. Porque de ella también se deriva quien es el enemigo.
Cuando decís: “yo digo: aquellos funcionarios que viven de familia en familia haciendo política, que no producen nada, lo único que producen es perdidas. En cambio donde yo trabajaba, los pozos petrolíferos siguen produciendo hasta el día de hoy. Los políticos que no producen nada han saqueado, han robado, han traicionado a la patria. Esa es la diferencia entre el obrero y el funcionario. Nosotros producimos y ellos vacían el país”.
Esta bien que uno se enfrente diariamente con los funcionarios del poder. Con los “almaceneros” del estado. Pero ellos son solo los instrumentos de las políticas que la clase dominante establece para sus clases subalternas.
De ningún modo esto significa que no debamos dar la pelea contra ellos. Si debo profesar mi opinión con respecto a la dialéctica entre señor y siervo, entre opresor y oprimido, yo prefiero a todas luces aquel viejo y sabio lema de “quien no es conmigo es contra mi”. Pero me parece que poder poner en claro contra quien realmente se pelea. Quienes son los “títeres” y quien el “titiritero”, es el mejor camino para que la esperanza y la utopía no se vuelvan malas palabras.
15/10/2007
EL AS DEL CLUB PARIS

Por González, con la autorización de mi hermano El Colo.
Para “CLANDESTINO”
“Sos…
El as del club Paris.
As…
Lo tuyo no es el rock.
Cierran los bares,
Por donde van
Tu breto y tus ojos grises”
Y badulaques?, les llovió bien la zanja.
Como si fuese un clon de Cantinflas, el Burrito les pinto el rostro.
Copa de vidrio verde pletorica de “Carlon Casa De Troya”, en la mano, pelota a gajos mandarinescos, pegada el pie.
Y una sonrisa luminosa en la trucha.
Y llora el intendente electo de la derecha argenta.
Y su multimillonario equipo de estrellitas tibias.
De héroes de cacona.
Vientitito frió en la pancita.
Lanzarillos de triclosomas.
Tu “dream team” de players mas preocupados por el “cuafer”, que por entrarle con alma y vida a esa globa que se desprende, cual fugazeta cósmica, del marcado firmamento.
“¿Cómo me quedaron las extensiones, Chipi?”
“¡bárbaras Lolito!... pero guarda que se te piantó el win derecho”
Mira lo que dicen.
Los “gurcas” de la Fox.
“¡Miembro!, ¡Miembro!, (mi miembro tenes bien en el culo)
Devuelvan la plata de la corona.
Consigan una aguja grande. Mas o menos “así”, y pónganse a enhebrar spaghetti y zúrzanse bien la parte externa y superior del tracto digestivo.
Y el burrito se ríe.
(Desiderata: vieron el esfuerzo que le costo a Riquelme gritar el soberbio primer golazo contra Chile. Daba pena ver el esfuerzo que ponía. Avísenle que no hace falta. Que solo tiene que seguir pegándole así.)
Se ríe entre tanto rostro contracturado.
Entre tanta carita de revista de Avon.
Tanta mejilla con transito lento.
Tanto ojete con soretes anegados.
Tantos ojitos de ¡me esta puerteando el tereso mas duro que sentí en mi vida!
Mientras… el Burrito se caga de risa.
Y Mauricio y Marcelo, mas los restos del Partido Comunista Argentino, le piden al Papa Nazi que les explique como es la vida.
Rumbines.
Van al altar de la psicofarmacopea a buscar la dosis de esteroides indicada en los 10 mandamientos.
Y el General Cormiyot te batallea con una vida ultrasana.
Y los deportes se llenan de fisiculturistas.
De “castratis” sacados de la película “300”.
De tipos que viven a agua mineral y cagorrean acelga.
Entre ellos…
Tirando caños…
Va el burrito.
“Pingüino de Clericó helado”.
(Desiderata: “pingüino”: dicese de la jarra de loza, con forma de dicho animal, que engalanaba las mesas del pueblo, adjuntadas al querible sifón de soda.
“pingüino”: pedazo de hijo de mil putas, conocido como Néstor Kirchner; mensajero de la vergüenza y el robo)
Va el Burrito.
Entre teñidos.
Entretejidos.
Entretenido.
Esquivando las balas de FAL de los adoradores de “la muerte impuesta”.
Bragueteandolos.
Y cuando la lasaña se pierde.
Y caen las acciones en la bolsa de Tokio.
Y la racionalidad nos dice que otro millar de tipos van a tener que comer mierda.
Y los sindicalistas vuelven a besarle el culo al diablo.
Y a los pobres no nos queda ni un polvo para fermentar la guasca.
Y al Diego le comen las narpies patinando por un sueño…
Tintillo o blancati.
A los tumbos.
Puteando al viento.
Surfeando barras bravas.
Copa en mano.
Cabeza arriba.
Ojos abiertos.
Pelota atada a los pies.
Cagándose se de risa.
Va el burrito.
“Apuntamos a tu nariz
Y hundimos tus pómulos
Vos resplandecías.
No te quedo sueño por vengar
Y ya no esperas
Que te jueguen limpio
Nunca mas”
15/09/2007
LA ESCUELA

Por Leonardo
La escuela en general está preparada para el “no trabajo”.
Si usted un día viene renovado y se dice: “voy a cambiar mi modo de trabajar”, entonces, sienta a los alumnos en ronda y les hace buscar noticias en los diarios y cortarlas, todo con el objetivo estratégico.
Usted disfrutará de su tarea, los alumnos se sorprenderán de lo jugosa que puede ser una clase. Pero no se confíe, al sonar el timbre de salida, la portera le hará volver a la realidad.
“¡¡¡¿¿Cómo dejaste el aula así??!!! ¿¿No ven que HOY ESTOY SOLA??, le gritara ofuscada, y al día siguiente el director lo citará en su oficina y le llamará la atención. Entonces usted, así bruscamente, sin mediar explicación, seguirá con sus tradicionales, inofensivas y “ordenadas” clases.
Siempre me llama la atención la desidia que impera en el ámbito escolar; las presiones, la hiperburocracia y la persecución de la inteligencia convierten a casi todos los docentes en prácticos cumplidores de la ley.
He conocido personas maravillosas, de un alma delicada y cálida poniendo todo el arrojo posible en pasar desapercibidas, dedicando toda su energía laboral a “hacer como si” o a “cumplir”. Indagando sobre la fundamentación moral de esta actitud, he llegado a la conclusión de que los docentes son personas que ponen el ingenio, la audacia, y las luces que la naturaleza les dio, afuera del ámbito escolar.
Allí depositan también sus más caras esperanzas, por eso ansían la jubilación liberadora.
Es triste ser parte de un colectivo laboral que tiene como único objetivo de la vida lo que está al atardecer de la misma.
Me pregunto si estas no son consecuencias nefastas de la lucha que se gesta de continuo contra el trabajo.
El trabajo no solo permite comer y vivir, sino que es, sobre todo, una fuente inobjetable de humanidad y dignidad para el hombre.
Pensemos en esta profesión que despoja sin timidez de toda su carga de sentido en la tarea misma: el resultado es deshonroso y terrible.
El docente es un ser condenado a la siguiente realidad: para subsistir gracias a su trabajo, está obligado a no realizarlo nunca dignamente.
Está, de este modo, condenado a no realizarse jamás, salvo en la vejez cuando se halla fuera del sistema.
La jubilación es por eso “el verdadero sueño” de todo docente.
En un acto en el que participé hubo que cantar el himno a capella, pues la única persona encargada de la llave del armario en donde quedaba guardado el equipo de música había faltado. Por eso no bastó para que la llave cambiara su destino.
En mi paso por la escuela he visto que suele confundirse responsabilidad con poder.
Tener a cargo un curso, una tarea o la simple llave de un armario es sobre todas las cosas señal de atributos especiales.
No se porqué el poder es una cosa tan anhelada en un ambiente en que deberían primar otros valores.
Tal vez esté relacionado esto con el verticalismo que traspasa, envuelve y contamina todo el aparato escolar.
Desde la directora que tiene bajo su tutela circulares, archivos, libros, cuadernos, llaves teléfono, pasando por los docentes que impera sobre cuaderno de comunicaciones, notas, aplazos, etc. hasta la portera que es dueña de “ese” lampazo y de “aquel” bidón de lavandina. Cada quien pelea su pedazo de poder en ese ámbito peculiar, tal vez como única manera de sobrevivir a la indignidad y la desinteligencia.
Este intrincado enjambre de relaciones de poder, que tiene una columna en forma de cono en cuyo vértice superior hay un político, no se resuelve tan sencillamente.
27/08/2007
NOAM CHOMSKY, "METAS E IDEALES"

Por Cosmo, para "2 Digitos"
Me acuerdo que leí a Chomsky allá por los inicios de "la década gloriosa" y que rápidamente lo lleve al profesorado para compartirlo con los hermanos y hermanas.
Hoy, que casi se ha puesto de moda, acabo de leer un articulo que instala una polémica que se vuelve imprescindible a la hora de encara cualquier tipo de lucha.
Por un lado, pone sobre la mesa el viejo y querido "¿Qué hacer?", y por otro, rescata la polémica, no la del "gran hermano, y aun menos la de patinando por un sueño", sino la que nos ayuda a reflexionar sobre nuestro accionar, es decir, como "praxis" política.
Váyanse a "2 Dígitos" y péguenle una leída, creo que no tiene desperdicio.
Un infinito abrazo
Cosmo.
07/07/2007
"EN LO BLANCO DEL OJO Y EN LO NEGRO DEL CULO"
Por: Luís "Padrino" González
Un verdadero disparate.
Muchas veces, cuando uno encara una clase de historia, establece alguna comparación entre distintos procesos históricos.
Muchas veces trata de establecer alguna analogía, buscar líneas de continuidad o de ruptura.
Muchas veces estos intentos son extremadamente forzados, y terminan "oscureciendo", más que arrojando claridad sobre el tema tratado.
Aun así, es un recurso valido. (Dosificado generosamente en mínimas grageas).
Pero..., si pero, decir que la sociedad griega de los siglos VI a IV ac. Era "socialista", es algo "tremebundamente" disparatado.
Ya que le estamo´ entre de comparaciones, pongamos, uno junto al otro, los presupuestos básicos del socialismo, y aquellos que dieron contenido a los muchachos del Partenón.
Arranquemos con las cuestiones básicas.
Estado:
Para el socialismo, su razón de ser, su "telos" era la completa "supresión" del estado.
Los caminos para alcanzar la tan ansiada meta son de los más variopintos. Dependen siempre de que variante del socialismo tengamos en cuenta en el análisis. Pero no hay duda que la "sociedad socialista" es una sociedad sin estado.
Para los griegos la cuestión es diametralmente opuesta.
Es justo en este periodo cuando se consolida el pasaje del "estado - gens" a la "ciudad - estado".
Mas aun, es en esta etapa cuando se intenta realizar la experiencia de transformar un "imperio comercial" en un "imperio" a secas.
Es decir, para los griegos, la búsqueda es de un estado "mas eficiente", que de respuestas a las nuevas realidad.
En una palabra, "mas estado", (si es que puede decirse que existe algo así como "mas estado").
Clases sociales:
Por lo tanto, la supresión del estado lleva implícita el fin de la lucha de clases. El final de la división de la sociedad en clases "antagónicas e irreconciliables".
En Grecia se busca, en cambio, fortalecer el sistema esclavista, consolidando de manera efectiva la división social en clases.
Es mas, ninguno de sus más grandes pensadores y políticos, cuestionaron el modo de producción esclavista. Los remito a leer "La política" del cumpa Aristóteles.
Política internacional:
Como buen heredero de la "Ilustración", el socialismo es profundamente pacifista. La única violencia justificada es aquella que funciona como "partera" de una nueva sociedad, "una sociedad sin clases y sin estado".
Por otro lado, el socialismo levanta como estandarte la idea de "fraternidad" entre los distintos pueblos del mundo. De esto dio muestras durante la primera guerra mundial.
Y ya en "La Internacional" se plantea una especie de globalización donde lo que reina es la paz y la convivencia de todos los hombres del mundo, (previo derrumbamiento del capitalismo y sus mierdas, se entiende...).
Los griegos siempre abrigaron la idea de implantar un imperio que abarcase el mediterráneo y sus adyacencias.
La infinidad de colonias en el sur de Europa y el norte de África no me dejan mentir.
Así como tampoco los proyectos megalomaniacos de Alejandro y otros tantos.
Y este imperio no tenia la finalidad de "fraternizar" con el resto del orbe conocido, sino extraer el máximo de rédito económico posible, si no, echémosle una mirada a la Liga de Délos, y su devenir histórico.
Económico:
Un aspecto importante en la economía de una sociedad es el ítem referido a la "distribución de las riquezas".
El socialismo propone que esta distribución se realice en partes iguales entre todos aquellos que la producen.
De aquí, que en una etapa superadora, el socialismo devendrá en comunismo.
Para los griegos, la distribución de la riqueza significaba la acumulación de esta por un sector muy reducido. Un pequeño sector, una "clase", (para acabar con los eufemismos torpes), que se apropia del excedente, (y mas), que produce el resto de la sociedad.
Política interna:
Sin ninguna duda, la propuesta socialista apunta directamente a establecer un sistema democrático de pleno derecho.
Aquí cada uno de los participantes de la "asamblea" tendría derecho a voz y voto.
Sistema democrático de pleno derecho porque admite a los distintos, acepta a las minorías, sistema que tuvo su máxima encarnación en los "soviets" de la primera etapa de la revolución Rusa.
Los griegos plasman un sistema político basado en una democracia "restringida", un régimen de carácter oligárquico, donde el grueso del pueblo, (ni hablar de las mujeres y los esclavos), están completamente excluidos.
Ahora bien, alguno puede decir que quizás las similitudes las podamos hallar en aspectos menos profundos de la sociedad.
Démosle la derecha y revisemos algunos de ellos.
Trabajo:
El socialismo pretende la abolición, por completo, total, del "trabajo alienado".
Si uno hilase un tanto finamente, hasta podría decirse que esta es la idea nodal del pensamiento socialista.
Los griegos, en tanto, solo "trasladan" el trabajo alienado desde la clase dominante al resto de la sociedad.
Los mismos que desprecian el trabajo manual como degradante, degradan a otros seres humanos haciéndolos trabajar hasta el hartazgo.
Mujer:
Tampoco hay dudas de que el socialismo ha hecho de la mujer, mucho mejor decir, la mujer socialista ha hecho por el socialismo, la tarea de afianzar los reclamos y los logros de los mas determinantes principios feministas.
Quien sino el socialismo hizo y hace lo imposible porque la mujer sea reconocida como sujeto de pleno derecho, más allá de la verborragia del "liberalismo de género".
En el socialismo la mujer ocupa un lugar igualitario junto al hombre.
No existe ninguna reinvidicacion feminista que antes no haya sido levantada por los movimientos socialistas del mundo.
Para los griegos la mujer era una "minusválida".
Un niño.
Casi, casi un esclavo a nivel jurídico.
Educación:
Los socialistas siempre creyeron que la educación se vuelve liberadora cuando todos tienen pleno acceso a ella.
Una educación destinada a fortalecer los más importantes valores del humanismo.
Una educación "revolucionaria".
Una educación que permite sacar lo mejor de cada uno de nosotros.
Los griegos concibieron desde siempre una educación altamente "elitista".
Solo un grupo debe y merece ser educado.
Una educación para las clases dirigentes.
Aun los sofistas, que salen de la línea más ortodoxa, le acercaban sus saberes solo a aquellos que pudiesen pagarlo.
Arte.
La concepción del arte socialista se realiza en plenitud en el movimiento artístico conocido como "suprematismo" y en su artista símbolo, Kasimir Malevich.
En el suprematismo, creador y espectador se funden en una sola mirada de la obra.
El espectador pasivo desaparece y se convierte en sujeto activo de la representación artística.
Es un arte que busca la liberación.
Un arte por el arte mismo.
Para los griegos, en cambio, el arte es solo un medio "adoctrinador".
Un "aparato ideológico" mas.
Donde el muro que separa al artista del espectador es completamente infranqueable.
El Otro:
Desde siempre, para el socialismo el otro fue un igual.
El otro, el distinto, es alguien con el cual hay que trabajar.
Sus diferencias nos lo acercan en lugar de alejárnoslo.
Aun el otro "burgués".
Es un igual al cual recuperar.
Otro "alienado", nada mas.
La liberación de la alineación lo volverá a ser un "este", para dejar a ser un "otro".
Para los griegos el otro es un "salvaje", un "bárbaro".
Otro al cual solo hay que dominar, doblegar o exterminar.
Y su larga lista de otros incluye desde los esclavos, los extranjeros y las propias mujeres griegas.
Es otro que separa.
De un lado esta la civilización, (nosotros) y del "otro" lado, la "barbarie".
Intelectuales:
Quizás sea la cuestión más fácil de definir.
Para el socialismo, los intelectuales deber estar al servicio del pueblo, de la liberación, de la revolución.
Para los griegos, los intelectuales estaban al servicio de la clase dominante, de la alineación, de la explotación del hombre por el hombre.
Podría decírseme que la sociedad griega tiene algunos puntos de contacto con la sociedad del "socialismo realmente existente".
Es decir, que lo peor de los griegos tendría alguna analogía con el "totalitarismo Stalinista".
Entonces, digo yo, el que esto dijere, ya no seria un intelectual "extraviado", sino pura y simplemente un "canalla".
Un abrazo.
03/07/2007
escribi algo y que?
La historia de todas las sociedades hasta nuestro dias es la historia de la lucha de clases.
Con esta frase se daría una de las definiciones mas importantes sobre la historia. Una frase superadora y hasta ahora no igualada por nadie que haya metido su nariz en esta materia.
Muchos son los historiadores o recopiladores que han intentado darle una vuelta de tuerca a esta frase o por el contrario oponerle una frase que la degradara o la minimizara.
Por suerte no han podido y todo aquel que seriamente hurgue en la historia no tendrá mas remedio que rendirse ante tanta sabiduría y síntesis.
El punto es para que nos sirve???
Leyendo sobre las revoluciones de 1848 escribe Hobsbawn que la solución que le encontraron al levantamiento del proletariado fue la imposición de la democracia porque en definitiva no acarreaba peligro para el mantenimiento de la situación económica y ayudaba a canalizar la bronca desatada por la no inclusión de la revolución política ocurrida luego de la revolución francesa en el pensamiento de progreso continuo que llevaba adelante la revolución industrial.
La revolución industrial, nos enseñan en la escuela, fue una etapa importante de la humanidad porque permitió el desarrollo de la sociedad, tal vez sea asi, tal vez no, el punto es que no nos explicaron como ese progreso ilimitado iba dejando a su paso cantidades de proles que la veían pasar mientras soñaban con ese futuro promisorio que nunca llegaba.
Esa fue una de las causas que desataron la revolución de 1848, la necesidad de los proles a ser escuchados, la necesidad de encontrarse con ese futuro prometido.
Lamentablemente esa revolución no triunfa porque hábilmente es desviada por la clase dominante hacia la democracia.
Con los pibes en la escuela veiamos el otro dia como actua la democracia, votas no cumplen, esperas 4 años y votas a otro, no cumple esperas 4 años y votas a otro y asi parecería que vos cambias tu destino cuando en realidad sigue igual.
Con este procedimiento se anula la lucha de clases, porque la conciencia de las masas se duermen esperando el dia de votación y eligiendo para un futro promisorio un candidato impuesto por un partido, o por otro es lo mismo.
Tal vez la cuestión en algún momento sea profundizar seriamente sobre la frase escrita por Carlitos haya en 1848 y entender que el trabajo es profundo, es paciente y no se puede soslayar.
29/06/2007
NUEVOS MITOS
Por: Gilgamesh
Se me ocurrió escribir esto cuando Javier incluyo en "El coliseo" el video de "Rescatando al soldado Ryan".
Ya Propp y Levi Strauss habían deculado, hace tiempo y haya a lo lejos, la estructura de los mitos implícitos en los cuentos que relatan la sagas de distintos héroes.
Estos se organizarían alrededor de determinados núcleos estructurales, en los cuales el héroe va resolviendo distintas problemáticas que lo llevan a dar con la solución al problema que se plantea al inicio de la narración.
En la mayoría de los casos, lo que se presenta es un "viaje iniciatico" del héroe, que muñido de los valores en boga del momento en que el mito es elaborado, lograr salir adelante ante las adversidades a las que se enfrenta, y corona su labor con un triunfo que deja como corolario una moraleja a imitar por el resto de los mortales.
Esto es así, desde "La Odisea", hasta el mamotreto del "Señor de los Anillos".
Pero la "usina ideológica" enclavada en Hollywood nos brinda una nueva estructura para unos nuevos mitos.
Tal vez sus ejemplos mas claros sean la ya mencionada "Rescatando al soldado Ryan", o la multi galardonada "La caída del Halcón Negro". (No son las únicas ni por mucho, pero son las que se vienen a loa mente en este breve instante en que estamos acá).
En estos films, el relato gira sobre los siguientes núcleos.
- se enfrentan dos enemigos a muerte. De un lado, los buenos muy buenos. Más que buenos, buenísimos. Del otro lado, los malos malísimos. Malos de toda maldad, por supuesto.
- los buenos encarnan todos los valores que los grupos dominantes consideran, (mas no sea discursivamente), como fundadores de una sociedad donde reina la "liberte, igualite y fraternite". Del otro, son el vivo reflejo del autoritarismo, el totalitarismo y el fundamentalismo, gente que se come a los "chicos crudos" y se "coje" a las viejitas.
- por alguna razón de "profundo carácter humanitario", uno de los "muy buenos" queda rezagado tras las filas enemigas. En lo posible solo. Sin mas armas que su alta formación "moral y su infatigable valor".
- entre los buenos se produce un debate, una escisión entre dos bandos. Uno números, que siendo los portavoces del "pragmatismo" sostienen que "lamentamos mucho lo de este pibe/a pero no podemos hacer nada". Y otro, encabezado casi siempre por un superior directo del pelotudo perdido, que plantea irlo a buscar a cualquier costo.
- este último grupo, desconociendo las órdenes de los superiores se lanza a la búsqueda del hermano caído en desgracia.
- y por supuesto, no solo lo rescata, sino que en la misma misión terminan con cuanto enemigo se les pone al paso y logran la liberación del mundo y los planetas cercanos.
- los malos pierden inexorablemente.
Es aquí que el mito nos lleva a un planteo que debe ser esencial para ver el "revés" de la trama, y esto es ver muy bien "quien y cuando" se elabora el mito.
En este caso, son aquellos que apadrinaron, financiaron y dirigieron cuanta "obediencia debida" se llevo a cabo en el "Tercer Mundo". Los que avasallaron y avasallan día a día cuanto derecho humano existe y aun los que todavía no han sido inventados. Los que arrasan toda individualidad, los que masifican, los que han convertido el consumo en mandamiento. Los que llaman a los miles de muertos, a los miles de muertos sin distinción de sexo y edad, a los miles de muertos salvajemente, "Efectos Colaterales". Los que hicieron del dinero una religión. De la traición un idioma universal.
Son ellos los que elevan en los nuevos mitos un "canto a la amistad", a la "individualidad positiva", al "humanismo" a ultranza, a desconocer la ley cuando la vida de un hombre esta en peligro, una oda al "libre albedrío", el "salva a un hombre y salvaras al mundo" en su máxima expresión.
Los que enuncian distraen a la audiencia con un falso enunciado.
Marean.
Engañan.
Mienten.
Y no hay ninguna contradicción.
No existe ningún desfasaje entre discurso y acción.
Es praxis política pura.
Discurso justificador, encubridor, "neblizador", discurso que busca imponer una idea que no existe en la realidad.
"pura ideología" diría Carlos.
Discurso que solo envilece al "malo de la película", (nunca mejor puesta esta frase).
El malo se "enmalece" aun mas cuando no es capaz de respetar a ese tipo que se ha quedado solo.
Esto lo hace acreedor del peor de los castigos.
Los vuelve "irrescatables".
Lo hace merecedor de la aniquilación total.
Y hacia dentro, en el bando de los buenos, nos ayuda a purificarnos, no hace ver que el enemigo puede estar ahí, al lado nuestro, un enemigo desalmado al que no le interesan realmente los valores de la patria, los valores patrióticos que están encarnados en ese pedazo de boludo que esta detrás de las filas asesinas.
"Y donde haya un soldado romano esta roma".
Mierda en estado puro.
Pongo el la video cassetera una vieja película.
Lo veo a Martín Shen navegando algún río de Vietnam en busca del viejo Kurts.
Es un buen viaje iniciatico, sin la cara pelotuda del "insoportable" Frodo inundando la pantalla.
22/06/2007
MIRONES
Miramos a Norita.
A la cama de Norita.
Miramos a ver si queda una mancha de guasca sobre la sabana celeste.
Miramos sin deseo.
Solo con la envidia de no haber sido uno de los que se cogía.
Porque, ¡como cogía Norita!
No dejaba títere con cabeza.
¡Muy puta! Dice el padre de familia con disfunciones sexuales varias.
Mientras, imagina, sin atreverse a desear tampoco, que la llave de su casa estuviese dentro de la famosa cacerola Essen.
La miramos.
Mas ahora que parece que se la cogía el hijo, o el cuñado, o el suegro.
Desiderata: hoy me imaginaba una escena donde todos los Macarone violaban a la Norita, la vejaban en familia para hacerle pagar la osadía de buscar placer.
Sigo, la miramos mas ahora.
El hijo se la cogía porque ella quería que no fuese puto. Y si el hijo es puto, entonces no quedan dudas de que la mato. Todos saben muy bien que los putos son así de traidores.
Pobre Norita.
Una asesinada más en el país de los asesinos presidentes.
De los asesinos con estatuas en las plazas publicas.
Con calles con nombre de asesinos, repletas de asesinos que no hablan, pero miran.
Miramos a la Maria Marta.
Caída muerta en la bañera.
¡Mira Carola, mira las cerámicas del baño de la Belsunce, están buenas!
A esa si que la cagaron en familia.
Miro y miro lo que tengo al lado.
No esta tan mal.
Menos mal que no me separe.
Hoy le cumplo a la patrona, (sin mirarla, claro).
Y regalo el 22.
No sea cosa.
La Maria Marta si que vivía bien.
A todo culo en el barrio privado cinco estrellas.
Hasta con una sierva que tanto te limpiaba una cagada, como una mancha de sangre en el piso.
Claro, las siervas tienen la mirada prohibida.
Me da envidia.
No su muerte.
Si no, ese jardín en donde tirarse a rascarse las bolas.
Y además, el marido tiene una cara de boludo insuperable.
Y en el país colonia, todo aquel que tenga cara de boludo es culpable.
Y miramos a El Gran Hermano.
Miramos la farsa erótica - bailantera - patética de unos boludasos bailando en una caño.
Miramos como dos hijos de mil putas, Socios de la clase dominante, Participes del neoliberalismo de los noventa, juegan a rivalizar por el poder político de Buenos Aires.
Miramos.
Miramos sin deseo.
"Típicos voyeurs berretas del país colonia"
20/06/2007
ELOGIO A LA PEREZA

La mujer y el socialismo
Eduardo Sartelli, en "Contra la cultura del trabajo", ed. RyR.
El problema de la subordinación de la mujer bajo el capitalismo remite al problema más general de la subordinación de las mujeres en las sociedades de clase.
Para el marxismo no sólo tiene un interés político, presente desde muy temprano, sino también teórico: por un lado, porque permite confrontar sus tesis sobre el carácter histórico de la sociedad humana y, por otro, porque representa un desafío explicativo para el análisis de clase.
Para el socialismo, el problema de la mujer tenía, entre otras cosas, importancia por las necesidades de reclutamiento político en un momento de incorporación de la mujer obrera a la fábrica.
Entre los temas que Marx no pudo abordar directamente, se encuentra el problema de la evolución de la familia.
Al menos así lo señala Engels en el prólogo al Origen de la familia, la propiedad privada y el estado, texto básico para toda la tradición marxista sobre estos temas, especialmente en antropología.
Engels remarca la historización de la familia y coloca al marxismo como ciencia verificable, al lado de cualquier otra ciencia y, por lo tanto, capaz de discutir y apropiarse de cualquier adelanto científico.
En el caso de la mujer, su punto de partida es Bachofen y su libro sobre el matriarcado.
Según el sabio alemán, los seres humanos han vivido en un estadio de promiscuidad.
En ese estadio no hay filiación paterna posible. Sí con relación al derecho materno.
A raíz de esto las mujeres eran apreciadas, llegando incluso a la preponderancia femenina absoluta (ginecocracia).
Engels cita a Bachofen como "maestro genial", pero le critica dar una explicación religiosa al fenómeno del paso del derecho materno al paterno, aunque le reconoce el mérito de "roturador".
Por el contrario Mac Lennan, "árido jurisconsulto", examina el caso del "rapto de la novia" o "matrimonio por rapto" y de la exogamia y concluye un estado original de poliandria donde se impondría el "derecho materno" como única forma de establecer una filiación cierta.
El gran avance lo hace Morgan con el estudio de los sistemas de parentesco que, según Engels, constituye una vía de desarrollo para el estudio de las formas históricas de la familia y de la historia primitiva de la humanidad.
La preocupación de Engels no era aislada.
A fines del siglo XIX un movimiento de mujeres socialistas comenzaba a tomar forma, paralelo al crecimiento de los partidos socialdemócratas, de la mano de algunas militantes importantísimas, como Clara Zetkin y las hijas de Marx.
Incluso antes que él, otro socialista, Augusto Bebel, había ya escrito La mujer y el socialismo.
El libro fue editado en 1879 y se transformó en un éxito fulgurante y en el best seller por excelencia de la literatura socialista.
Bebel es el que fija la consigna básica del feminismo socialista: "no puede haber ninguna liberación de la humanidad sin la independencia social y equiparación de los sexos".
El libro fue escrito en prisión (como suele ocurrir con los clásicos del marxismo -Gramsci, Lenin, Trotsky, Luxemburgo-lo que sin duda debe haber persuadido a la burguesia de lo inconveniente de la metodología carcelaria corriente...) cuando, junto con Liebknecht, purgaba pena a raíz de la lucha contra el militarismo alemán en 1877-78.
Como todavía regía en Alemania la Ley de Excepción, que prohibía el partido, los sindicatos socialistas, sus órganos de prensa y publicaciones, el libro tuvo que imprimirse con el título "La mujer en el pasado, en el presente y en el futuro". En 1891 Bebello revisó para incorporar las ideas de Engels, quedando fijado tal cual lo conocemos ahora en su 50° edición, en 1910.
En el socialismo francés había tres posiciones sobre el problema aunque la "autorizada" era la de Lafargue: Ghesquiere (las mujeres sólo servían para tener hijos y por eso se oponía al trabajo femenino); Lafargue (la maternidad y el amor la formaban en algo superior, lo que bajo el socialismo se iba a hacer evidente) y Guesde (más cercano a Engels y Bebel sostenía que el comunismo iba a librar a la mujer de la maternidad).
Lafargue piensa el problema femenino desde una óptica en la cual la maternidad tiene un lugar central como diputado del Partido Obrero Francés propuso en 1892 una "innovadora politica" de permiso por maternidad para las trabajadoras francesas: se les asignaría un estipendio diario a partir del cuarto mes de embarazo y hasta el final del primer año posterior al parto.
Debía ser sostenido por un impuesto sobre los empleadores, pues se trataba de garantizar una "función social" de las mujeres y de una compensación "rapaz irrupción del capitalismo en la vida familiar" por la, que las empuja junto a los niños fuera de la esfera doméstica para transformarlos "en instrumentos de producción".
Lafargue está atravesado por su cultura de médico del siglo XIX.
De hecho, su imagen de la mujer y la maternidad era compartida por muchos intelectuales no marxistas.
Una cultura que incorpora la gimnasia y el deseo de enderezar el cuerpo y eliminar la panza, que está sensibilizada por el miedo a la tisis y la tuberculosis, que ama la idea de un físico saludable.
Esa cultura hace también de la maternidad el centro de su pensamiento sobre la mujer, acercándolo a una especie de "feminismo de la diferencia", a cierta distancia del feminismo de la igualdad de Engels y Bebel.
Por último, esta cultura estaba ligada a los fenómenos demográficos contemporáneos, como la profunda baja de la natalidad de la población francesa y europea en general, a la que superponían expectativas políticas e interpretaciones sociales específicas del ambiente nacional, sensibilizada por la derrota de 1871 frente a los ejércitos prusianos.
Las palabras de Lafargue acerca de la maternidad no dejan lugar a dudas sobre su admiración más absoluta, al mismo tiempo que muestran la concepción naturalista que tiene en tomo a este punto.
Mientras el sentimiento paternal no es innato en el hombre y para manifestarse requiere ciertas condiciones externas, el amor maternal está "profundamente encarnado en el corazón de la mujer" que "se halla organizada en condiciones a propósito para ser madre, para elaborar el hijo en su seno y para alimentarlo con su leche una vez nacido".
El sentimiento maternal "es uno de los más grandes deseos fisiológicos para la conservación y perpetuación de la especie".
La civilización ha obrado "en contra de las leyes de la naturaleza" haciendo la gestación fatigosa, "el alumbramiento laborioso y con dolor y el amamantamiento peligroso", atenuando el sentimiento maternal, embotándolo "en el corazón de las mujeres civilizadas".
Por el contrario, las mujeres salvajes "aman mucho a sus hijos", los "amamantan durante dos años" y jamás les pegan.
Por si el naturalismo no quedara claro, Lafargue elige imágenes fuertes: ante cualquier ataque, el hijo "a quien la madre protege contra la brutalidad de los hombres" se ampara cerca de ella "como los polluelos se guarecen al asomar e menor peligro bajo las alas de la clueca".
Lafargue llega incluso a postular la superioridad de la mujer: su cerebro evolucionó más rápido porque las tareas que le tocaron en la primitiva división sexual del trabajo la llevaron a un uso más intenso del mismo.
Por eso las primeras invenciones de las artes y los oficios son atribuidas a diosas.
No es extraño que Lafargue creyera que la mujer tendría una posición superior bajo el comunismo futuro, reflejo de la que ya había ocupado bajo el "comunismo primitivo".
En última instancia, esta superioridad se afincaba en el desarrollo diferencial de cualidades a las que se hallaba condenada por las diferentes funciones que el "medio artificial" (la sociedad) le reservaba.
Lafargue defiende una "función" de la mujer anclada en su rol reproductivo.
Rol que no perdería en ninguna sociedad pero que podía ser subordinado y dominado.
La historia de la sociedad de clases es, entonces, la historia de la subordinación femenina, dotada por su rol reproductivo para ocupar un lugar de privilegio en el futuro de la especie humana. Está firmemente ubicado en la corriente que concibe a las diferencias funcionales entre los sexos como capaces de crear dotaciones sicológicas, culturales e incluso intelectuales diferenciales.
Marcuse, a fines de los sesenta de este siglo, retomará la temática, resueltamente ubicado en torno al feminismo de la diferencial.
Al igual que los textos de Engels y Bebel, el estudio de Lafargue sobre el matriarcado trata de historizar el problema de la subordinación de la mujer, mostrando la naturaleza de clase del fenómeno.
De esta manera intenta destronar la explicación "naturalista" propia de los ideólogos de la burguesía.
El padre "jefe natural de la familia monogámica o poligámica" según la burguesía, ve quebrantarse su poder "al soplo impío de la ciencia" representada por Mc Lennan, Bachofen y Morgan.
Remarca la existencia de familias matriarcales, donde la mujer tiene el mando y existe la poliandria, como entre los naire, los griegos antiguos o los egipcios, valiéndose de datos de viajeros, historiadores, mitologías y textos religiosos.
También como Engels y Bebel, Lafargue confunde el avunculado con el matriarcado.
En su típico estilo provocador, Lafargue describe la situación primitiva de promiscuidad: "las relaciones sexuales" eran completamente libres "como en las familias gallináceas de nuestros corrales".
Cada mujer era la esposa de los hombres de la tribu y cada hombre el marido de todas las mujeres "sin distinción de padre e hija, de madre e hijo, y hermana a hermano". Obviamente, el incesto tiene para Lafargue una explicación social: "Las tribus que impedían los matrimonios uterinos debían desenvolverse más rápida y completamente que aquellas en que los matrimonios entre hermanos era la costumbre y la regla".
La filiación materna corresponde a la forma comunista y colectivista de sociedad.
Precisamente, la aparición de la propiedad da lugar al paso de la filiación por el padre y, por ende, al patriarcado.
Proceso que se ha consumado en forma sangrienta, según puede extraerse de los mitos religiosos griegos, donde el parricidio aparece como "un crimen nuevo".
El momento histórico de consumación del patriarcado es el de Atenea naciendo directamente de la cabeza de Zeus, indicando la subordinación de la mujer por la usurpación de su capacidad reproductiva.
Consecuentemente, nace el crimen del adulterio, bajo el cual la mujer "adquiere un nuevo deber, la fidelidad conyugal".
Y mientras la esposa degradada y envilecida "por la nueva organización de la familia" y "relajada en el teatro por las insultantes e impúdicas burlas de Aristófanes" (que han repetido servilmente "los padres de la Iglesia, los moralistas y los buenos espíritus de todos los tiempos") desaparecía de la vida pública, "la prostituta, cortejada por los galanteadores, los ricos y los poderosos, cantada por los poetas, adulada por los filósofos, tolerada hasta presidir su mesa, reemplazaba el lugar del que había sido echada la madre de familia".
Esta degradación de la mujer da por resultado la degradación masculina, si se entiende por talla idea de "infamia" con la que caracteriza la homosexualidad griega, y la farsa del "alumbramiento" del varón: para remarcar el poder que hace de la descendencia una propiedad masculina, el marido se acuesta al lado de la parturienta, imita sus gestos, grita y luego, consumación del cinismo bruto, es felicitado por los parientes y atendido como si fuera lo que no es.
Así, "la familia patriarcal entró en el mundo escoltada por la discordia, el crimen y la más degradante de las farsas". En el mito de Prometeo Lafargue traza la evolución de, la familia patriarcal.
Según la interpretación corriente, el mito narra el descubrimiento del fuego por la humanidad.
Sin embargo, en la interpretación de Lafargue el mito esconde la evolución de la familia, desde el matriarcado a la crisis del patriarcado y la aparición de la familia burguesa.
El fuego simboliza la posibilidad de fundar el "hogar", es decir, es parte de la independencia del nuevo patriarca frente a otros.
Significa la posibilidad de abrir un nuevo clan y un nuevo linaje.
En consecuencia, el robo del fuego y su entrega a los mortales es testimonio de una verdadera revolución: la aparición de una clase de personas que viven de manera y por medios independientes de la aristocracia (los comerciantes, marinos y artesanos de la polis griega democrática).
En oposición a la aristocracia, dueña del fuego, es decir de la propiedad rural y, por ende, de la riqueza social que se obtiene por subordinación de la población en una estructura clánica cuya cúspide ocupa el patriarca, la burguesía (así la llama Lafargue) obtiene sus derechos ciudadanos y destrona material y simbólicamente a la antigua clase dominante.
Ese triunfo se corona con la transformación de la religión: la recuperación del alma para los mortales, expropiada por el patriarca.
Pero la mujer queda afuera: aunque con lazos relajados, la familia burguesa, monógama, mantiene la subordinación femenina.
El mito de Prometeo culmina con el episodio de Pandora: la mujer como fuente de todos los males de la humanidad y, por supuesto, carente de alma.
En consecuencia, el mito de Prometeo es, según Lafarglie, el resto de un relato histórico: no personifica la invención del fuego sino "... los recuerdos de las luchas desencadenadas por las tribus de la Hélade prehistórica, con motivo de la sustitución de la familia matriarcal por la patriarcal" y "los sucesos que disgregaron a la familia patriarcal para preparar la eclosión de la familia burguesa".
El mito es, entonces y por boca de Esquilo, una celebración del triunfo burgués: Esquilo da cuenta de los cambios "en la vida material, política e intelectual acontecidos en las ciudades comerciales e industriales" donde "la familia patriarcal estaba quedando reducida a una simple supervivencia". Correspondía a la nueva forma familiar de las clases democráticas.
Esquilo completó el mito que Hesíodo relataba "en su primitiva simplicidad" y atribuyó a Prometeo "no sólo la comunicación a los mortales del fuego sagrado, sino también la explotación de las minas, la invención de la navegación, de la astronomía, de la medicina, de la aritmética".
Esta construcción lafarguiana, pariente directo de los textos de sus predecesores ha sido muy criticada.
En especial, la reivindicación de un "matriarcado" originario. Así, entre los autores contemporáneos parece existir un consenso que considera que la existencia del matriarcado no pasa de ser una ficción metodológica.
Luego de su adopción por Bachofen, Morgan y Engels, el concepto fue criticado por la antropología anti-evolucíonista (Kroeber, Boas y Lowie) a principios de siglo, pero fue retomado por antropólogas feministas en los '60 (Evelyn Reed, Francoise d'Eaubonne), sin pruebas concluyentes.
Así, entre las críticas a la teoría del matriarcado, está el haber supuesto una relación unívoca entre mito e historia (que haya diosas-madre no prueba nada sobre el estatus de la mujer), confundir la filiación biológica con la social (el padre biológico no concuerda necesariamente con el social), sostener la existencia del matriarcado no es necesariamente progresista (Bachofen lo consideraba una etapa primitiva de la humanidad), la filiación matrilineal no equivale a autoridad materna.
Por otra parte, negando la existencia del matriarcado, no por eso se presupone la eternidad del patriarcado.
De hecho, en la actualidad asistiríamos a una decadencia de este último sin que se restaure el anterior, lo que permite suponer, según Badinter, que puede haber existido un período donde no existiera ninguno de los dos.
Ahora bien, el eje de la discusión no pasa por la existencia o no del matriarcado sino por el carácter histórico de la familia y de la subordinación femenina. ¿Cuál es el método de Lafargue (y de Engels y Bebe!)?
Parte de un presupuesto: todos los pueblos atraviesan fases más o menos similares.
En consecuencia, si en pueblos "primitivos" actuales es posible descubrir el "matriarcado" puede deducirse con certeza que todos los pueblos han atravesado un estadio tal. Una vez asentado este principio, todo el trabajo consiste en observar como se transforma el matriarcado en patriarcado. Aquí otro supuesto viene en su auxilio: que en los mitos y leyendas se conserva, en parte y desfigurado, el recuerdo de estadios pasados y de los fenómenos de transición.
Pero Lafargue no se contenta con reconstruir el pasaje del matriarcado al patriarcado sino que trata de explicarlo.
Y aquí llega en su auxilio el "método histórico" y su punto de partida: el modo de producción.
Lafargue supone, entonces, que a una cierta forma de sociedad debe corresponder una forma de familia, un conjunto de ideas, etc.
De modo tal que los cambios en las formas míticas, la variación del mito a través del tiempo, refleja el cambio del modo de producción imperante en la sociedad.
Por eso, explica la variante situación de la mujer a partir del cambio de función de la familia, es decir, a partir del cambio social que provoca la alteración de11ugar de la misma en la sociedad.
En esencia, la explicación de Lafargue recurre a causas sociales que impactan sobre datos biológicos: la maternidad es objeto de subordinación porque ella es la clave del control de la mano de obra necesaria de las sociedades agrícolas.
¿Qué se opone a esta explicación?
¿Hay posibilidad de dar una explicación diferente?
En principio, están las explicaciones culturalistas, como la del "temor" al poder reproductivo de la mujer y su connotación mágica.
Por ejemplo, Nicole Loraux, examinando la interpretación más aceptada de una frase del Menexeno de Platón, según la cual "no es la tierra la que imita a la mujer sino la mujer imita a la tierra", concluye, con una efectividad que no puedo juzgar habida cuenta de mi ignorancia en el tema, que la expresión puede explicarse en sentido inverso.
La pregunta, entonces, es por qué la preferencia exclusiva por la primera interpretación ha sido dominante.
La respuesta que encuentra la autora remite al temor de los hombres atenienses (y con ellos todos los historiadores contemporáneos, de Bachofen a Vernant) al poder reproductivo de la mujer.
De allí nace también el odio a la mujer que Ana Iriarte encuentra en la literatura ateniense del período democrático. No se trata de negar ese sentimiento, tan evidente en más de una frase, sino observar qué explicación se da al fenómeno. ¿Por qué los atenienses varones odiaban a sus mujeres?
Porque envidiaban su poder reproductivo.
Sí, puede ser.
Pero, ¿por qué envidiaban su capacidad reproductiva?
El patriarcado parece surgir meramente de la envidia (y el temor) masculina, según Loraux.
Iriarte vincula esta forma de subordinación simbólica de la mujer a la construcción del poder político, es decir, la creación de ciudadanos.
Pero ¿por qué era necesario crear ciudadanos? Sin vincular esta situación a la estructura de clases se hace imposible hallar alguna explicación.
Y esto es lo que Lafargue propone, más allá de que esté en lo cierto o no en la existencia del matriarcado.
Desde otra perspectiva, Levi Strauss ubica la subordinación de la mujer en el sistema social al señalar que la mujer actúa como objeto de intercambio, fundante del orden social en tanto parte del sistema de dones y contra-dones que permite organizar alianzas.
En ese esquema, el tabú del incesto opera como mecanismo que asegura que los intercambios tengan lugar entre grupos y familias.
El mismo proceso crea la división sexual del trabajo y la distribución heterosexual de la población.
Sin embargo, esta posición no puede explicar por qué lo que se intercambia son mujeres y no varones, ni tampoco por qué del intercambio surge una posición inferior.
Podemos, siguiendo la perspectiva materialista, dar una interpretación alternativa a las anteriores.
Los hombres envidian odian a las mujeres porque su poder reproductivo los hacía dependientes de la obtención de varones.
Y el poder social, en sociedades agrarias de clase, se construye a partir de la posesión de mano de obra y brazos armados.
La posesión de varones parece que permite obtener ambas cosas.
Ahora, eso no explica por qué fueron los varones los que dominaron a las mujeres y no a la inversa.
¿Por qué no fueron las mujeres las que dominaron a los hombres, a los que, en principio, podían producir?
De hecho, existen en el reino animal innumerables ejemplos. Para esto hay que interrogarse por la naturaleza del poder.
El poder implica, necesariamente, capacidad de ejercer violencia.
Y la primera forma del poder es la fuerza física.
Se constata fácilmente que la mujer es más pequeña que el varón, de la misma manera que, en los mamíferos en general, los machos son más grandes que las hembras.
A lo que se añade el hecho de que temporalmente (durante el embarazo y el parto) la hembra está en una posición más débil que el macho.
Existe, entonces, un dato biológico: la posibilidad de ejercer violencia juega a favor de los varones.
¿Eso significa que la subordinación de la mujer es resultado de la biología?
No.
Significa que hay datos biológicos.
Esos datos biológicos pueden ser socialmente valiosos o no.
Es la sociedad la que actualiza la importancia de esos datos. Sociedades que se articulaban crecientemente en torno al control de medios de producción, con o sin agricultura, generaban diferencias en el acceso a tales recursos.
Es fácil imaginar quienes estaban más lejos: las mujeres, los niños y los ancianos.
"La mujer es la primera clase explotada", ha repetido Marx. Si algún cambio significativo en el nivel de las fuerzas productivas exigía la centralización de las fuerzas sociales, entonces se abría el camino para la extensión de procesos de subordinación de unos seres humanos contra otros.
Sistemas de alianzas entre varones poderosos los consolidaban a la vez que se consolidaban en torno a ellos.
La aparición de la propiedad privada no era más que la expresión de esa expropiación social.
Y con ella el reparto de funciones: la agricultura, sí, pero la violencia magnificada, sobre todo, exigen la posesión de los más violentos, es decir, los varones.
Pero para tener varones hay que tener mujeres. Este es el camino por el que las mujeres se vuelven moneda de cambio y objetos aptos para trazar alianzas, tal como Levi Strauss lo demuestra.
Nace la prohibición del incesto, porque permitirlo es hipotecar el poder social.
De hecho, la mujer es propiedad del patriarca, por lo que su hermano, al tocada, atenta contra la propiedad privada.
Sin matriarcado a la vista, ha nacido el patriarcado.
No es necesario considerar falso todo lo que Lafargue sostiene sobre el matriarcado. Lo que aporta como pruebas de su existencia puede bien ser considerado pruebas de una época en que el patriarcado no existía.
Las "pruebas del matriarcado" pueden, en realidad, considerarse pruebas del no patriarcado.
Dos datos biológicos, la menor fuerza física (en general y temporalmente hablando) y la capacidad reproductiva, explican la posibilidad latente de dominación y su funcionalidad.
Pero explicar la posibilidad o la funcionalidad de algo, no equivale a explicar la ocurrencia de ese "algo": que sea posible no significa que necesariamente deba ocurrir.
Sólo en presencia de un catalizador, de un principio activo, tales datos se transforman en realidad.
Ese catalizador es la sociedad de clases. De allí que ignorar la realidad social como elemento explicativo nos deja sin explicación: ¿Por qué los hombres envidian odian temen a las mujeres?
En principio, porque todo dominador odia y teme a su dominado, que lo obliga a la tensión permanente que significa el mantenimiento del orden.
Pero, más que a la mujer, a lo que el varón envidia teme odia es a otro varón: en tanto su poder social existe, sólo existe frente a otros poderes, que lo desafían.
El varón más poderoso es aquel que puede poner bajo su yugo más varones (y por lo tanto, más mujeres).
Pero esto requiere también de alianzas: la rivalidad con unos lleva a la alianza con otros.
Un varón es poderoso sólo sí también se alía con otros.
El odio temor envidia a la mujer es, en realidad, el odio temor envidia de otros varones, con los que se enfrenta y de los cuales también depende.
No es su dependencia frente a la mujer, sino el temor de su dependencia frente a otros varones lo que lo obsesiona.
De ahí que el símbolo máximo de la soberanía es un varón capaz de parir hijas andróginas: Zeus.
En la medida que el cambio social crea condiciones para que el poder social pueda surgir de otra manera, por el intercambio mercantil, por ejemplo, la función de la familia y el rol consecuente de la mujer, varía.
Es 10 que Lafargue creía constatar al hablar de la disolución del patriarcado con el surgimiento de la "burguesía" ateniense.
Es lo que puede constatarse hoy con la función que el capitalismo otorga a la familia: más acá del poder ideológico, no más allá de la transmisión de la propiedad.
Efecto importante en la burguesía, no tanto en el proletariado, donde la subordinación femenina surge de la tendencia del capital a aumentar la explotación sobre los más débiles socialmente hablando (por distintas razones: las mujeres, los niños, los ancianos, las minorías de diferente tipo, etc.).
Las relaciones sociales capitalistas "resignifican" esos datos biológicos (e incluso en algunos casos, como en el de la fuerza física, tiende a anularlo) junto con las fórmulas ideológicas que los "explican".
De ahí que la liberación de la mujer no exige la eliminación de la maternidad, sino el cambio del sentido social de la reproducción humana, parcialmente irremediable bajo el capitalismo, que la concibe como un problema individual (y de las mujeres) y no social.
Sólo cuando la sociedad asuma como un problema social la reproducción de sí misma, es decir como una carga que incumbe no sólo a individuos (ni a mujeres con exclusividad), este dato biológico dejará de tener la significación que tiene, aún diluida, bajo el capitalismo.
15/05/2007
"LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 9)
Último bondi a finisterre
La dialéctica interna (ortodoxia ricotera-vanguardia estética) fue una constante en la trayectoria de Los Redondos que, en ocasión de la publicación de este disco, tuvo mayor publicidad por la repercusión masiva que en la actualidad produce todo lo relacionado al grupo.
Características del disco:
1) Fue mezclado y masterizado en E.E.U.U.
2) La estructura musical del disco abandona las coordenadas básicas del rock popular ortodoxo para situarse en una estética ultramoderna.
3) Para plasmar este complejo musical, Los Redondos recurrieron a los últimos adelantos en materia de composición musical computarizada.
Los Redondos, que generalmente se han mostrado muy parcos a la hora de hablar de su obra, en este caso optaron por enunciar las razones del cambio en los siguientes términos: Las vanguardias de hoy en día no tienen que ver con una ruptura con el pasado sino que generan paradojas en las fisuras que lo hegemónico de la cultura rock tiene; generan discursos dentro de los discursos, lenguas dentro de las lenguas. Cuando esa necesidad exceda el marco de la cultura rock, estaremos ante una novedad que nos permita volver a estar vivos.
Entre los fans hay algunos que están muy dispuestos a escuchar esto, y otros que preferirían que una siguiera haciendo algún tipo de rock and roll más ortodoxo. Esos son los que me gustan menos, porque a mí no me gusta mucho un joven teniendo gestos conservadores. Creo que a veces los chicos, un poco por rebeldía, prefieren quedarse escuchando esa pseudo pureza, porque en los medios se confunde mucho la vanguardia con la usina de la moda. Y no me parece una buena decisión.
No creo que una cultura que tenga ambiciones de proseguir en vigencia tenga que tener, como en este momento, más cultores que innovadores.
Pertenecemos a la cultura rock, que es una cultura caníbal que ha incorporado, a través de su historia, desde músicas étnicas hasta la última tecnología. Este trabajo del sonido, que parece una novedad, en nuestros demos está desde hace mucho. Yo ya componía a partir de la computadora y el sampler, y después reemplazaba la programación por la banda; pero quedaban muchas texturas por el camino.
Ahora decidimos dejar las cosas sin que el pulso rockero de Los Redondos se apoderara tanto del asunto. Y, en realidad, el acto fundacional tiene que ver con Luzbola, que es nuestro estudio propio.
"La tecnología te permite plagiar, secuestrar sonidos, y eso amplía el campo posible de la música. Nos dimos el gusto de hacer un producto no estándar" (Indio Solari)
10/05/2007
"LOS OJOS CIEGOS BIEN ABIERTOS" (parte 8)
La prosa citada es explícita del tipo de intelección que Los Redondos tienen y la representación que hacen sobre la posición que su gesta cultural ocupa en el marco del sistema.
La dialéctica centro-margen desde la cual algunas teorías culturales alternativas (cultivadas bajo el influjo del pensamiento posmoderno) intentan explicar la situación de las clases populares en nuestra América y los países del tercer mundo -caracterizandolas como periféricas o subalternas-, es incompatible con esta lectura que Los Redondos hacen del lugar que ocupa su proyecto contrahegemónico en el marco del sistema neoliberal.
Si como he señalado, el éxito de este sistema se sustenta en la superexplotación de los sectores populares, esta característica torna inútil la teoría que versa sobre la constante dialéctica centro-margen; pues lo que suele ser categorizado como marginal es en realidad la fuerza productiva que sostiene a la totalidad del sistema.
Por otra parte, esta lógica del desplazamiento estructural del margen hacia el centro se encuentra muy arraigada en la percepción que muchos rockeros argentinos tienen sobre el funcionamiento del sistema.
Interpretación que, en los comienzos de la cultura rock refería operativamente la lógica del capitalismo pre-neoliberal y la posición que en esa coyuntura ocupaba el rock como movimiento cultural de protesta, persiste como un elemento tradicional que la hegemonía neoliberal ha incorporado y difundido.
A la luz de esta lógica se analiza la trayectoria de Los Redondos, cuando en realidad estos emergen como una producción cultural que objetivamente representa una contradicción interna de la clase dominante. Es decir que todos los actores que dan vida a este fenómeno producen cultura desde un sector central del sistema relegando a un plano superficial la teoría orden central-rock marginal.
Luzbelito
Así como Oktubre fue la obra que dejó sentada la postura política de Los Redondos; Luzbelito (1996) es el disco que marco la postura herética que el grupo había plasmado, parcialmente, en anteriores producciones.
Luzbelito se incorpora a la cultura rock como un testimonio que relativiza las certidumbres que la cosmovisión judeo-cristiana ha institucionalizado en la cultura occidental..
Los Redondos al parodiar y satirizar las institucionalizadas nociones de lo divino y lo demoníaco ponen en tela de juicio los paradigmas morales (acerca del bien y el mal) sobre los cuales la civilización occidental ha edificado su organización espiritual y material.
Este hecho no fue ignorado por un sector de la jerarquía eclesiástica argentina que fracasó al intentar promover una "espontánea" censura general de Luzbelito ocasionando solamente la suspensión de los recitales que Los Redondos daría!
n en Olavarría como presentación de la obra.
El movimiento inquisidor antiricotero que comandaron Antonio Quarracino y Emilio Ognenovich no obtuvo respuesta favorable en sacerdotes que, como el padre Farinello, conocen empíricamente las condiciones concretas de existencia (miseria, violencia, explotación, discriminación) de muchos de los ricoteros y valoran de manera opuesta la eticidad del discurso y la postura critica de la banda.
Nombro a Farinello como un caso emblemático de la disociación que existe entre la jerarquía eclesiástica y muchos de los curas barriales. Proceso contradictorio que siempre ha devenido al interior de la propia institución y que, se ha tornado mas relevante ha partir de la década del 60 con la emergencia de la organización de los curas tercer mundistas. Organización que centró su acción en los sectores mas pobres del conurbano bonaerense, justamente allí donde Los Redondos tienen su legión mas numerosa y fiel de seguidores.
Finalmente, al no poder lograr un fuerte consenso interno, la postura de Quarracino-Ognenovich apareció como una condena personal que estos hicieron de la obra de Los Redondos y no como la avanzada corporativa que anhelaban.
A este fracaso de la derecha católica hay que entenderlo en el marco de una coyuntura en la que existen fuerzas sociales internas y externas a la institución que observaron como anacrónica y ridícula la postura de Quarracino-Ognenovich.
Por otra parte, al producirse la suspensión de los recitales en Olavarría -con todas las entradas vendidas, el estadio alquilado y las bandas en la ciudad- y ante el desconcierto general por lo ocurrido, Los Redondos ofrecen una conferencia de prensa que se televisa en directo a todo